Encuentro con los compis de EGB. 22 años después
El puto facebook del averno hizo que me reencontrara con los compis de EGB en una cena. Existe una extraña mezcla de ilusión, curiosidad malsana y morbo en una cita con gente con quien hace 22 años que no tienes ningún tipo de contacto. El tiempo se ha encargado de poner mucha distancia entre aquellos proyectos de personas que éramos con 13 años y las personas que me encontré en esa cena.
Pasé por diferentes estados de ánimo, aparqué el coche con mariposas en el estómago, nervioso e intranquilo por el hecho de no tener ni idea de qué me iba a encontrar. En cuanto empecé a cruzar abrazos, apretones de manos y besos mejilleros me sorprendí a mí mismo extrañamente contento, satisfecho de no encontrarme personas absolutamente extrañas, afortunadamente, existía un aire de familiaridad en las caras de todos ellos. A muchos no hubiera sido capaz de reconocerlos si me los cruzara por la calle, caprichos de la memoria, supongo.
Temo que no estuve demasiado participativo durante la cena, sinceramente creo que me vi superado por las emociones, incómodo por determinados recuerdos y asombrado de cómo los pringados seguíamos siéndolo y los enrollados seguían monopolizando las conversaciones. Curioso cómo un viaje de la memoria nos hace asumir roles que no necesariamente son los que desempeñamos habitualmente. Me sentí mucho más cómodo cuando tuve la oportunidad de estar a solas con algunos de mis amigos de la infancia, o charlando en grupos pequeños.
Tampoco sería justo empezar a sangrar con cómo les/nos ha ido la vida a algunos, cómo han/hemos engordado otros, y porqué todas las chicas que vinieron lo hicieron estupendamente arregladas, maquilladas y peinadas. Por eso no lo haré, no es mi estilo, y de esta manera el post queda más impersonal e inofensivo.
No tengo idea de si esta cena será la primera de muchas, yo no me quedé con ganas de celebrar otra, al menos no con tanta gente, me sobrepasó, aunque sí que se me despertaron ciertos sentimientos fraternales, el tiempo dirá si les doy continuidad o no.
No hay posts relacionados.
La verdad es que tiene su gracia saber de la gente con la que has pasado una etapa de tu vida y hace la de diox que no sabes de ellos, aunque esa etapa fuese de cuando uno era peke e inconsciente (vamos como ahora…).
Y no me refiero en plan comparativo de ooohh, yo soy algo en la vida y ese se eta comiendo los mokos, ahi que te jodan… no no
Hablando de mocos y pegotes, noté entre algunos de mis ex-compis cierta necesidad de tirarse alguno, síndrome que guapo soy y que poco me lo digo, pero vamos que a mí plim!