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Capítulo 18: La caja

Domingo, 26 de abril de 2009 Froi 3 comentarios

Índice de relatos.

Prega salió de la cabina de pilotaje intranquilo. Por un momento había perdido el férreo autocontrol cuando Pere le había encomendado la misión. ¡Por fin algo a la altura de sus habilidades! Había dejado que sus emociones se escaparan a su dominio y al salir de la cabina, había dejado entrever a Pere, de manera involuntaria, su verdadera velocidad. Eso no debería haber pasado. Debería andar con cuidado en el futuro. Prega tenía que recopilar información sobre los movimientos de Dee y Froi y sabia como hacerlo. Su cometido en la nave, cuando no estaban en situación de combate, le permitía largos momentos de tranquilidad. Nadie quería saber como un cocinero realizaba su trabajo cuando tenían un moderno equipo de cocina sintetizada que lo realizaba de manera limpia y al gusto personal de la persona que lo utilizaba. Solo Pere, aficionado a todo lo antiguo, le encargaba cada día la comida. Desde su lugar en la cocina podía entrenar su cuerpo y su espíritu en esos momentos de tranquilidad, y habia descubierto la manera de utilizar los conductos de aire para moverse por la “Calypso” a su antojo y sin ser detectado. Froi habia instalado unos simples dispositivos de seguridad en la entrada de estos conductos, pero Prega, con perseverancia, había conseguido de manera ilegal un dispositivo en una colonia minera que los desactivaba durante unos instantes. Prega se dirigió a la cocina con acostumbrado y estudiado aire taciturno y cerró la puerta al entrar. Nadie lo molestaría. Utilizó un viejo cubo de basura metálico para poder ponerse a la altura de la boca del conducto de aire, activó su inhibidor y se introdujo en el tubo. Los conductos se distribuían por todo la nave, formando una estructura laberíntica que Prega había tardado semanas en aprenderse de memoria. Si fuese necesario, podría llegar a cualquier sitio a oscuras. Otra técnica de la disciplina marcial que habia estudiado: conocer su entorno y adaptarse a él en cualquier circunstancia. Finalmente, llegó al compartimento médico. Desde la altura podía contemplar la totalidad de la sala. Justo debajo de el se encontraba la litera, con Erny encima. Erny miró en dirección suya y directamente a sus ojos. Si no fuera porque sabía que estaba inconsciente, se diría que lo había visto. Dee estaba, como de costumbre, ocupado frente a la pantalla de diagnósticos. Al fijarse, Prega se sorprendió que lo que Dee estaba estudiando en la pantalla era un objeto ovoide prácticamente liso, y no le pareció un objeto médico. Más bien parecía un gran canto rodado. En la superficie de la “piedra” había unas extrañas inscripciones. Prega decidió vigilar la estancia de manera remota, así que sacó de su cinturón dos objetos parecidos a un botón y los colocó en las rejillas del respiradero. Seguidamente, para comprobar el correcto funcionamiento, activó una pequeña consola en su antebrazo izquierdo disimulada en una muñequera. La pantalla se encendió y dos imágenes mostraron el interior de la sala médica. Dee pocas veces salía de la consulta médica, así que Prega ajustó una de las imágenes para que fuera una vista completa de la sala, y la otra la ajustó para ver al detalle la pantalla de la consola médica. Para asegurarse de que los dispositivos de vigilancia no fueran inspeccionados si los descubrían, incorporó una pequeña carga explosiva a una rejilla cercana a los mismos con un sensor de proximidad de manera que estallase al menor indicio. No era un lugar con mucha sujeción para una carga explosiva, pero sería suficiente por el momento. Además, podía desactivar a distancia la detonación si fuese necesario. Después volvió por los conductos de nuevo hasta la cocina y desde allí se dirigió a la bodega. No se cruzó con nadie, cosa que le extrañó. Mejor, así podría trabajar con tranquilidad. Para vigilar a Froi tendría que utilizar algo diferente. Froi nunca estaba en el mismo sitio por mucho tiempo. Debería seguirlo personalmente o adherir a su persona algún dispositivo de vigilancia. Optó por esto último: Froi se daría cuenta si rondaba demasiado tiempo cerca suyo. En este caso, necesitaría algún artilugio más sofisticado, algo que necesitaría sacar de su taquilla en el compartimento de la bodega. Prega abrió la compuerta de la bodega y entró. Intento accionar la luz del compartimento sin éxito, no funcionaba. Esperó hasta que sus ojos se adaptaran mejor a la oscuridad, levantó el brazo izquierdo y tocó la muñequera. Una pequeña luz de color rojo empezó a iluminar la estancia. Prega miró a su derecha, allí estab su taquilla, y también la caja. La caja que habían embarcado hace meses. Desde entonces la “Calypso” y sus tripulantes habían protagonizado situaciones extrañas y en su gran mayoría peligrosas. Es curioso que no lo hubiera relacionado hasta entonces. Curioso, se dirigió hace la misma. Todos los sensores de vgilancia que se habían instalado desde que llegó la caja los había desactivado o hackeado Froi. No le gustaba que hubieran sistemas fuera de su control en la nave. Solo la caja se había resistido. No había manera de abrirla. De hecho, solo la forma cúbica y la seguridad de que en su interior portaba algo le hacía merecedora de ese nombre, porque no se veían fisuras ni aperturas que indicaran la situación de una tapa o compuerta para abrirla. Todo lo que había intentado Froi para abrirla había sido inútil: escáneres de alta resolución, láseres de espectro elevado… La “caja” parecía impenetrable. Después de un tiempo, lo dejó correr, aunque sabía que Froi seguía pensando en ello. No le gustaba ser derrotado. Que lástima que no se pudiera abrir. “Ábrete sésamo”, “Abracadabra”. Prega se rió para sus adentros. Que estúpido, si fuera tan fácil. Prega se dirigió a su taquilla, accionó el mecanismo para abrirla, pero no se abrió.

- Ya estamos, otra vez se ha atascado. Mira que le dije a Troll que la revisara. Que fastidio.

Prega intentó abrir la taquilla, accionando el mecanismo, pero la taquilla no se abría. A cada intento, se incrementaba la impaciencia de Prega. No era propio de el dejar escapar sus sentimientos, pero allí nadie se lo reprocharía.

- Mierda! Ábrete ya! – Gritó con autoridad.

En ese momento, oyó un “click” a su espalda. Prega se giró rápidamente en dirección al sonido mientras su cuerpo respondía poniéndose en guardia. A medida que se giraba Prega pudo comprobar que el ruido procedía de la caja. La parte superior de la caja había desaparecido, y del interior procedía una tenue luz blanca. Inmediatamente Prega empezó a notar una leve vibración que procedía de la caja y sus oidos empezaron a pitar. El zumbido aumentó lentamente de nivel y el pitido de los oídos de Prega comenzó a hacerse insoportable.

Froi se encontraba en su compartimento repasando los protocolos de seguridad, cuando un pitidito de alarma sonó a sus espaldas. Una pequeña luz roja sobre una consola le avisaba que debía mirar a la pantalla. Froi se giró y encendió el monitor. La escena mostraba a Prega postrado de rodillas con las manos en los oídos y detrás suyo, la “caja” abierta.

- No me jodas…

Froi accionó un pequeño intercomunicador.

- Dee, necesito que veas una cosa, inmediatamente.

El tono de Froi no permitía negativas.

- De acuerdo, ahora mismo voy.

Erny se encontraba tumbado en la litera. Hacía unos momentos le había parecido ver la cara de Prega en el techo. Estaba alucinando, seguro. ¿Que tendría que hacer Prega en el techo? En su ensoñación, oyó como Dee maldecía y le tocaba la pierna. Un súbito dolor le recorrió toda la pierna.

- Aaaaaaaaaaaahhhh!

- Ooooh, perdona, amigo, pensaba que estaría durmiendo, jejeje. Jode ¿eeehhh? Eh! Eh! no te duermas – Dee volvió a tocar la pierna de Erny, esta vez con más fuerza y Erny volvió a retorcerse de dolor – Préstame atención! He de dejarte un momento, amiguito. No te muevas de aquí ¿eh?

Erny oyó como se abría la compuerta de la sala médica y se volvía a cerrar. En ese instante, comenzó a notar una vibración, cada vez más acentuada. Se esforzó en abrir los ojos. Una pulsación de dolor le irradiaba desde la pierna y le recorría todo el cuerpo. Fijó su mirada en el techo. Allí, donde había creído ver la cara de Prega se encontraba una rejilla de ventilación. De la rejilla colgaba algo que no llegaba a reconocer. Se esforzó un poco más. La vibración aumentó de intensidad y el pequeño objeto que colgaba de la rejilla cayó sobre la mano derecha de Erny. Con gran esfuerzo Erny giró su cabeza hacia la mano y se fijó en el objeto. En seguida lo reconoció: era una pequeña mina de proximidad y se había activado!

- Maldito hijo de put…

Erny dejó escapar la mina de su mano y se recogió lo mejor que pudo en la camilla. La mina hizo explosión antes de llegar al suelo.

Prega intentó amortiguar el sonido poniéndose las manos en los oídos, pero el sonido aumentaba y cada vez le resultaba mas difícil soportarlo. La estructura de la nave comenzó a resonar con la frecuencia del zumbido, y en la lejanía se produjo una explosión. Pronto toda la estructura metálica del fuselaje comenzó vibrar. Las alarmas de la “Calypso” comenzaron a sonar, el motor de hiperimpulso se detuvo y la nave salió de velocidad luz, quedando a la deriva y sin impulso. Todos los sistemas electrónicos principales comenzaron a fallar, primero los de armamento, luego los de defensa y después los de navegación. Los sistemas principales de gravitación artificial y soporte vital también fallaron. Prega, por un momento, se vio levitando en medio de la bodega, sin aire que respirar y soportando un zumbido que hacía sangrar sus oídos y su nariz. Pronto se pusieron en marcha los sistemas secundarios de gravitación y soporte vital y Prega calló bruscamente al suelo, quedando inconsciente, dejando un charco de sangre. Una onda de choque procedente del objeto sacudió toda la “Calypso” e inmediatamente el zumbido paró y la nave quedó en un silencio sepulcral. Un objeto ovoide con extrañas inscripciones asomaba por encima de la caja, que se había vuelto a cerrar. Inexplicablemente el objeto se sostenía sobre uno de sus extremos, sobre una punta, cuando la lógica diría que debería descansar sobre uno de sus lados.

Inauguración Centro Formación CIFE sobre cultura tradicional japonesa

Domingo, 5 de abril de 2009 Froi 6 comentarios

Ayer día 4 de Abril se inauguró a las 11h este centro en el barrio de Gràcia y acudí como invitado (y como posible, mejor dicho, muy probable nuevo integrante) a la fiesta. Cabe decir que no soy un entendido en estas artes y que por tanto mi descripción del evento se ve sesgado por mis nulos conocimientos en la materia. Por tanto, no hay que esperar una descripción detallada de las técnicas ni los instrumentos que se emplearon, sinó una narración de los que un profano en la materia, pero con interés, puede apreciar. Vamos allá…

La jornada consistió en la presentación de las diferentes disciplinas que este Dôjô enseñará a sus estudiantes, en un total de diez. Todas estas disciplinas, por lo que puede entender, son la base de las artes marciales japonesas modernas. Pronto se evidenció que el local, aunque de respetables dimensiones, se haría pequeño para la gran asistencia de público que hubo (más de cien personas), hasta el punto de que los organizadores tuvieron que modificar algunas de las demostraciones por falta de espacio. Una por una se hizo la introducción por parte del maestro de cada arte marcial, una breve explicación del origen y objetivo de la misma, y finalmente una demostración práctica. Los participantes en la demostración fueron los propios alumnos, desde las categorías más bajas hasta las mas altas (alumnos que tienen incluso su propio gimnasio en otras localidades) En general, el evento discurrió de manera fluida, con un muy buen ambiente, muy cercano, muy familiar (esto me gustó mucho) y muy respetuoso.

Invitacion Dojo

Invitacion Dojo

Personalmente tuve una muy buena impresión, sobre todo, y como ya he dicho antes, el ambiente. Como no entiendo de técnica no puedo decir el nivel de la escuela, pero a mi personalmente me impresionaron algunas de las demostraciones, como la técnica esa, no me preguntéis el nombre, con la que atan al contrincante con una cuerda durante el propio combate fué, para mi, de lo mejor. Yo solo pude notar las diferencias de nivel de los alumnos, cuando salían los cinturones negro aquello era como estar viendo una película (esta peña ha de tener una forma física y una técnica impresionantes!). Yo solo pensaba, con los golpes que se daban cuando llegaban tocaban el suelo después de haber “volado” proyectados por un compañero, que de ser yo, en el primero me habría desmontado en cinco piezas…o seis. Eso mismo estaría pensando una persona que algunos de nosotros conocemos, y de la que dejo foto, y eso que se enfrantaba a un crío de no más de 15 años! Fijaos en la expresión de su cara…

Troll Ninja

Troll Ninja

Quiero agradecer al Troll la oportunidad de acudir a la presentación: puedes trasmitirle a los integrantes del centro mi gratitud por haber tenido la oportunidad de ver en directo un espectáculo impresionante y les dices que a lo mejor veis a un friki más enfundado en uno de esos trajes negros…

Relato Troll. Capítulo 14: Despertar (II)

Viernes, 3 de abril de 2009 Froi 4 comentarios

Índice de relatos.

El compartimento de Froi se encontraba a oscuras. Le gustaba la oscuridad le relajaba. La luz de las estrellas entraba por un orificio practicado en la pared metálica de la nave que podría llamarse “ventana”, aunque por sus dimensiones tenía más parecido a un respiradero. Era lo máximo que la estructura de la nave podía permitirse en esa zona, cerca de los motores de impulso. La luz del ventanuco creaba grotescas sombras en la estancia. Repleta de artilugios y piezas electrónicas, la estancia parecía un desguace estelar, aunque para el que lo supiera ver, había cierto orden dentro de tanto desorden.

El encuentro de Froi con Pere en la sala médica le había dejado en un estado indeterminado. Por un parte sentía un látigo de felicidad por la suerte que había corrido el ojo de Pere, pero por otro, de fondo y ganando terreno, sentía lástima e incluso aflicción. ¿Porqué se sentía así? Tendría que estar contento de que los planes fueran por donde ellos querían. Tendría que estar preparado y concentrado en el siguiente paso del plan. Pero no. Solo empezaba a sentirse cada vez más desesperado.

- Mierda, ¡porqué!

Un súbito conato de furia relampagueó en los ojos de Froi. El instrumento electrónico que llevaba en las manso chocó contra el objeto metálico que Froi tenía justo en frente, tras lo cual, Froi intentó tranquilizarse.

- Beep, beep. – pitó estridentemente- ERROR. El comando introducido es incorrecto. Este APT tiene poderes de Super Vaca…

Warrior, que estaba justo enfrente, se llevó el golpe. Tras la batalla, Warrior había sufrido algunos desajustes. Aunque exteriormente tenía apariencia humana, el interior del ente artificial contenía un exoesqueleto de titanio (poroso para aligerarlo) y en ciertas zonas donde existían componentes vitales, además, compartimentos reforzados que los cubrían. En la zona del cuerpo donde se encontraba alguno de estos compartimentos, la piel artificial contenía un pequeño botón, disimulado como una peca, que al tocarlo, desplazaba la piel y se abría una pequeña trampilla, dejando al descubierto circuitería y una pequeña conexión de consola.
Froi se encontraba sentado en el suelo con las piernas cruzadas entre sí en pose budista y con una pantalla electrónica encima de sus piernas, y Warrior frente a él, de pié. El sistema que estaba monitorizando era el control de personalidad, situado en la ingle derecha.
Muy cerca, y entre las ingles, Warrior tenía un conducto metálico por donde excretaba lubricantes y otros fluidos sintéticos que habían perdido sus propiedades. Al no necesitarlos más, Warrior los excretaba por aquí y los recuperaba sintetizándolos a partir de una papilla con la que se alimentaba. Justo este objeto metálico era el había recibido el golpe con la pantalla electrónica.

En ese momento la puerta del compartimento se abrió, dejando entrar un enorme haz de luz blanca que inundó parte de la sala, iluminando la espalda de Froi, sentado y el torso y la cabeza de Warrior. Froi, con las dos manos en la conexión de la ingle de Warrior basculaba hacia delante y hacia atrás intentando hacer fuerza para desconectar la pantalla electrónica de la conexión.

La cabeza de Troll se asomó.

- Froi, he oído unos pitidos hace un momento, ¿tu los has oído?…Coño, Froi, perdona, no sabía que estabas “ocupado”.

Y cerró la compuerta rápidamente.

- Mierda, me lo temía. Vaya escena. No sé quién coño diseñó a este espécimen, pero tenía un sentido del humor bastante verde.

Resignado, ya que no podía desconectar la pantalla, continuó. Warrior no había sufrido daños en sus algoritmos de personalidad, pero Dee necesitaba que introdujeran algunas modificaciones para seguir con la trama que había planeado. ¿Como se había dejado engatusar por Dee para hacer todo aquello? Él solo quería dar una lección a Pere, y si era posible, tomar el mando de la nave. Después de tantos años a bordo había acumulado suficiente experiencia y pericia como para comandar una nave. Pero en el fondo sabía que nunca lo haría, que nunca llegaría a dar el paso. Sabía que le faltaba carácter, entereza, temple. Entonces, ¿porqué había dado el paso? En el fondo lo sabía. Ella era la causa.

Desconectó como pudo su pantalla y se levantó. Ya acabaría de afinar la conducta de Warrior. No había podido ocultar las nuevas líneas de código por falta de tiempo y todo lo demás estaba ya arreglado. Además, ¿quién iba a revisar sus patrones de conducta? Solo él se había profundizado lo suficiente en ellos como para poder encontrar esas líneas.
Sin preocuparse más, apretó de nuevo la “peca”, el orificio se tapó y el trozo de piel sintética volvió a ocupar su lugar. Warrior volvió en sí.

- Gracias “amo”, ahora me encuentro mejor.

Warrior salió de la estancia y volvió a sus quehaceres.

- Jejeje, “amo”. Solo me he tomado esa licencia, no creo que a Dee le importe.

Froi recogió la pantalla y se dispuso a salir para decirle a Dee que ya estaba todo preparado para la siguiente fase. Pensando en su encuentro anterior con Pere, deseó que no se encontrase en el compartimento médico cuando llegase.

Pere y Prega estaban sentados en la cabina de pilotaje, cada uno en un sillón el uno frente al otro. Cuando el piloto automático estaba al mando de la nave era sin duda el lugar más solitario.

- Necesito que hagas un trabajo de “vigilancia”. Sé que estás entrenado para ello.

- Sí, sí que lo estoy!

Prega intentando llevarse la mano a la frente para realizar un saludo militar, pero su corpulencia le jugó una mala pasada en la estrecha cabina y en el camino de subida, su mano apretó accidentalmente el botón de cierre del circuito de agua caliente a los compartimentos de aseo.

En algún lugar de la nave se oyó un grito femenino.

- Ahh! Cabrones!

Pere puso los ojos en blanco. ¡Dioses, este tipo es como el inspector Clouseau!

- Vale, relájate soldado. Sé que cuando te concentras lo puedes hacer…Como decía, necesito que vigiles a dos tripulantes de la “Calypso”: Froi y Dee. Llevo tiempo notando comportamientos extraños, pero hasta hoy no había tenido constatación. Estaban reunidos en la sala médica con algún tema. Quiero enterarme de que va todo esto. Puedes utilizar a Warrior, sus sensores auditivos son muy sensibles y tiene algunas habilidades
que puedes emplear. Tu solo dile que quieres vigilar a un sujeto y te mostrará su rango de opciones.

Tras unos instantes mirándose fijamente a los ojos, Prega contestó.

- Muy bien capitán.

- Normalmente este tipo de trabajo se lo hubiera encomendado a Erny, pero en su estado es imposible.

Otra pausa…

- Lo entiendo.

Sorpresivamente, Prega, se levantó como un resorte y salió de la cabina. Acciones como esta hacía pensar a Pere que Prega era más de lo que mostraba. Pere aún tardo un poco en salir de la cabina. Sabía que Prega era de confianza, nunca le había defraudado y no tenía motivos para desconfiar de él. No era eso lo que le preocupaba, sinó el hecho de conocer lo que se traían entre manos esos dos. A Froi, llegado el momento,
podría controlarlo, o inhabilitarlo, sabía como hacerlo, sabía sus puntos débiles. Pero con Dee era distinto. Era un misterio. Se había unido a ellos en el planeta Yuuzhan, tras la repentina muerte del anterior oficial médico. Se encontró en medio de una pelea en una de las cantinas del puerto espacial y recibió una descarga laser a quemarropa en el pecho. La muerte fue instantánea. Al responsable del disparo lo apresaron y se escapó de la prisión donde esperaba para ser juzgado. Poco después de la muerte del anterior oficial médico, se presentó Dee ofreciendo sus servicios. Sus credenciales eran excelentes, y el salario bajo. Pere nunca había se planteó la conveniencia de esta “casualidad”. En esa época, su pérdida era muy reciente, y él estaba sumido en una profunda sensación de vacío que no le permitía pensar con claridad. Pere se levantó del sillón, se dirigió hacia la compuerta y a medio camino se detuvo, giró sobre sus pasos, se acercó a la consola y accionó el intercomunicador.

- Troll, deja lo que estés haciendo, incluida la galleta, y vete a buscar a Warrior. Dile que se pase por mi camarote y active su programa de limpieza. Necesito también la interfaz de comunicación segura con su sistema operativo primitivo.

El intercomunicador carraspeó y se oyó el vozarrón de Troll:

- Eh…Creo que Warrior tardará un poco en llegar, Froi estaba “trabajando” con el, jur, jur, jur

- ¿Ha sufrido muchos daños tras el combate?

- Yo no lo noté muy dañado, pero Froi insistió en revisarlo. Froi ya sabe que a estas horas le toca la “papilla”. Yo se la tengo preparada cada día a estas horas ya que no se puede retrasar mucho en la ingesta porque se pone nervioso sin su aporte energético diario.

- Bueno pues acércate a ver lo que le queda para terminar, y llévate la papila contigo. No quiero tener que tratar a Warrior excitado.

- Jur jur jur jur

- ¿Qué pasa?

- Nada, nada, ahora te lo mando

Pere cerró la comunicación y se dirigió a su camarote a esperar a Warrior.

Relato Troll. Capítulo 14: Despertar (I)

Miércoles, 1 de abril de 2009 Froi 10 comentarios

Índice de relatos.

Pere se relajó en su camarote. La verdad es que lo necesitaba porque la lucha lo había dejado exhausto. No ya físicamente, sinó mentalmente. Era consciente de que el resto del equipo confiaba en él para salir de situaciones difíciles, para tomar decisiones rápidas y que no fueran equivocadas, y eso añadía un peso enorme en su conciencia. Pero no debía mostrarse débil porque de lo contrario, parte de esa confianza se truncaría y cuestionarían sus decisiones. No había pasado hasta el momento pero podría ocurrir. Había notado cambios en el comportamiento de los integrantes del grupo. Nada importante, detalles. Sobre
todo en Froi. Ya no hablaban tanto como antes. Seguía siendo su mano derecha pero notaba un muro invisible que los separaba.
¿Qué había podido pasar? Habían pasado por mucho juntos, quizás la amistad se había erosionado con el tiempo. Al fin y al cabo la gente cambia. Pero había algo más, no era simple frialdad, a veces vislumbraba un destello de odio reflejado en sus ojos. Un día de estos tendría una conversación seria con Froi. Pero hoy no, no era el momento.

Pere se dirigió a una consigna en un rincón del compartimento. La abrió y sacó un objeto metálico del que colgaba un trozo de metal con forma alargada, con un aro en un extremo y un trozo plano y rectangular en el otro. La parte rectangular tenía una serie de dientes y surcos. Así como con la música, los gustos de Pere por la decoración incluían objetos del siglo XX. Le gustaba el ambiente cálido y tranquilo que transmitía la madera casi natural con la que se construían los muebles por aquella época. Pere agarró el trozo de metal por el lado que tenía el aro y se acercó a un mueble con aspecto muy antiguo, situado en la pared justo en frente de la consigna. Introdujo el trozo de metal en un orificio en la puerta del mueble y lo giró en sentido antihorario. La puerta hizo un ruido metálico y se abrió. Pere extrajo del interior un contenedor de vidrio, una antigua botella con un líquido marronáceo en su interior. Derramó parte del líquido en un vaso y con el vaso en la mano derecha y la botella en el la otra se dirigió a una ventana por la que podía ver las estrellas. Mientras contemplaba el espectáculo con su mano derecha daba pequeños círculos para mover el líquido del vaso antes de llevárselo a la boca.
Su mente comenzaba a relajarse. Como siempre que lo hacía, el recuerdo de ella volvía. Aún se acordaba de la primera vez que la vio en Densho-Prime, enfundada en su uniforme militar. Un recuerdo dulce. También se acordó del día en que la perdió para siempre exhalando su último suspiro entre sus brazos. Un recuerdo amargo. Tiempo después aún notaba que no lo había superado.
Cuando gran parte de la adrenalina hubo dejado su cuerpo, empezó a notar un líquido caliente y espeso bajando por su mejilla derecha, goteando en el suelo. Bajó su mirada al suelo y recorrió gran parte de la estancia. El suelo estaba lleno de gotas de un líquido rojo, y allí donde había estado durante más tiempo se había formado un charco del mismo líquido viscoso. Se llevó la mano a la mejilla, miró, sangre. Siguió el recorrido subiendo por la mejilla hasta su ojo derecho y se sorprendió al no notar el tacto de sus pestañas en sus dedos. Dejó el vaso encima del mueble viejo y se dirigió al espejo que tenía junto a la consigna. Una masa negruzca y sanguinolenta había sustituido su ojo derecho. No veía por ese lado de su cuerpo. Resignado, más que asustado o enfurecido, iría a ver a Dee a que le hiciese un examen médico.
Pere salió de su compartimento en dirección a la sala médica donde con seguridad encontraría a Dee. Desde hace meses se pasaba la mayor parte del tiempo encerrado entre esas cuatro paredes metálicas. Cuando Pere le preguntaba, Dee aducía que estaba ampliando sus conocimientos médicos. Desde entonces, Pere no entraba nunca al compartimento médico sin avisar a Dee antes, para no sufrir sus iras, cuando Dee se cabreaba era temible.
Estaba delante de la puerta del compartimento médico. En el camino no se encontró a ningún tripulante. ¿Donde estarían todos? Accionó el mecanismo de apertura de la puerta y entro en la estancia. Allí se encontraban Dee y Froi de espaldas a la compuerta, y Erny en la camilla, totalmente dormido. Seguramente Dee le habría administrado alguna droga para dormirlo mientras reconstruía su pierna.
- Y ahora quien és! Ya he dicho muchas veces que aviséis entes de entrar en la sala médica, mis pacientes necesitan tranquilidad…- Dee dejó de hablar cuando completó tu giro de 180º sobre sus talones y sus ojos se posaron en el ojo de Pere – Coño Capitán, dónde está tu ojo derecho?
Froi también se giró y le miró. La sorpresa inicial reflejada en su cara se ablandó y se tornó lástima y acto seguido se mezcló con un destello de satisfacción. Froi no pudo evitarlo, y Pere se dio cuenta, y Froi notó que Pere se había dado cuenta.

- Te dejo con tu nuevo paciente Dee, luego seguiremos discutiendo sobre estos nuevos artilugios medicina.

- ¿Desde cuando te interesa la tecnología médica, Froi?

Froi no respondió, se dirigió a la puerta pasando muy cerca de Pere y salió de la sala.

- Déjame ver esa herida. Hummm, vaya…Vamos a tener que limpiarte esto. Lo siento Capitán, pero no me queda anestesia local, ¿quieres que te duerma del todo? – Dee dejó entrever su sonrisa, enseñando sus puntiagudos dientes.

- No, prefiero que no me duermas totalmente.

Dee, comenzó a limpiar la zona hasta dejar la cuenca del ojo limpia. La saneó y la tapó con un trozo de tela untada en un resina.

- Esta resina es del planeta Q’mfamal. Está compuesta de microorganismos que se comen la materia en descomposición. Ayudará a que la herida cure. Supurará de vez en cuando durante una semana o dos. Ten…- Dee le alargó un trozo triangular de cuero negro del que pendían dos tiras negras.- no sabes que es? Es un parche. Me decepcionas Capitán, tu que eres tan aficionado a los objetos del siglo XX. He pensado que preferirías llevarlo en vez de los típicos ojos médicos que se llevan antes de los implantes oculares.

Pere se quedó mirando el parche.

- Vamos Capitán, no seas tímido…En cuanto lleguemos al siguiente puerto espacial te podré implantar un nuevo ojo biónico. Piensa en que vas a ganar rango visual! Jajajaja

- ¿Te hace gracia Dee? – Pere dirigió una furiosa mirada al doctor. Empezaba a estar harto de esta situación. Había estado como dormido sin actuar durante mucho tiempo ante los desplantes de la tripulación. La muerte de ella le había afectado, eso era evidente, y ahora era la sombra del Capitán que había sido antaño. Algún resorte de su mecanismo personal había saltado ante la situación y lo había enfurecido.

Dee dejó de reír en seco, quedándose con la boca abierta, a punto de desencajarse.

- Eh..

- Prepárate para el implante, y cuida de los tripulantes como es tu deber. No quiero tener que tomar medidas por escuchar que has sido negligente. Ya sabes cuales son las reglas cuando navegamos por el espacio: las pongo YO! Volveré más tarde para ver como se encuentra Erny.

Pere se dirigió hacia la puerta, dando la espalda a Dee, y se paró delante justo antes de llegar a la compuerta.

- Y por cierto, doctor, se han acabado esas investigaciones que le tienen encerrado en esta sala. A partir de ahora quiero un informe diario de su trabajo, del estado de los pacientes y inventario del material médico. Si necesita realizar alguna investigación o trabajo, me tendrá que presentar un informe previo.

Pere se detuvo justo a la salida de la sala. Se quedó mirando el parche. Pensó por un momento, y finalmente, se lo colocó, anudando con fuerza las tiras entre sí detrás de su cabeza. Se dirigió a su compartimento y cambió de dirección cuando llegó al pasillo que daba a la cocina. Lo tomó y entro en la estancia. Allí estaba Prega, como era de esperar, preparando algún reconstituyente para la tripulacion.

- Prega, tenemos sintetizadores de alimento, ¿es necesario que hagas esto?

La sala estaba llena de humo y repartidos por aquí y por allá formas de ave carbonizadas.

- Prega, déjalo ya. Sintetizas pollos crudos para cocinarlos, es ilógico!

- Pero Capitán, la tripulación ha de comer!

Pere asió un trozo de ave carbonizado.

- ¿Crees que la tripulación se va a comer este trozo de carbón?

- Bueno, no está tan pasado ¿no?

Pere dejó caer el trozo de ave al suelo y se oyó un ruido seco cuando lo tocó.

- Emm…quizás está un poco hecho, si.

- Venga, deja esto. Tengo algo que encomendarte.

BTT. Sant Adrià Montgat por “variante” de la GR92

Lunes, 23 de marzo de 2009 Froi 6 comentarios

Que no os engañe el título. La idea original era salir de Sant Adrià, salir por Santa Coloma para “atacar” (lo pongo entre comillas porque al menos por mi parte no “ataco”, me “ataca” la subida a mi) por Singerlin y segur la pista hasta enlazar con la GR92. Una vez allí debíamos seguirla hasta el Coll de la Vallensana pasando por el poblado Ibérico, y desde allí ir rodeando todo el hospital de Can Ruti (Trias i Pujol) y bajar por alguna pista hasta Badalona. Problema: nos volvimos a perder. Esta vez, no fué culpa del GPS, porque no llevábamos!
Y no nos perdimos una sola vez, sino al menos dos. La primera para enlazar con la GR92. tras subir por Singerlin, acabamos en una pista que está pensada para subirla peatones, con escalones y todo. Ya os podéis imaginar la cara que se nos quedó cuando los vimos. Total, que tuvimos que volver para atrás hasta encontrar la ruta. Peeeeeeero. No sabemos en qué punto la dejamos para meternos por una senda de no más de medio metro para pasar con la bici. Evidentemente, la subimos con la bici en las manos (y a veces en la espalda). Este fué el tramo de “eslacada” que no nos ha faltado hasta ahora en las dos salidas “importantes” que hemos hecho. Finalmente llegamos al poblado Ibérico. La verdad es que las vistas compensan el sufrimiento. Nos dedicamos a descansar unos minutillos y nos pusimos a afrontar la parte más larga. Todo bién hasta llegar al coll de la Vallesana donde el terreno empieza a subir. Hubo momentos de la subida en los que fuí encima de la bici…tal era mi estado físico, deprimente…
Y, aunque no nos perdimos, una vez llegamos al punto que habíamos medio decidido para bajar hasta Badalona, optamos por seguir un trozo más, alargar un poco más el sufrimiento, subiendo hasta muy cerca del Turó del Home. La bajada la hicimos un trozo por la B-500 porque no teníamos otra opción, y nos desviamos en el cruze de la BV-5308 hasta Tiana, giramos hasta la riera y la bajamos completa hasta Montgat.
Nos separamos en este punto y enfilamos cada uno camino de casa, con un viento muy fuerte en contra que nos acabó de rebentar a los que volvíamos a Sant Adrià (Juanjo, Marcos y yo). “Pa habernos matao”…
No me acuerdo cuantos kilómetros hicimos, solo quería llegar a casa y tumbarme.

Llegué totalmente vacío y sin fuerzas, pero hoy, un día después, lo volvería a repetir.

El mapa por tanto es un tanto aproximado como os podéis imaginar, ahí lo dejo…

Sant Adrià Montgat por "variante" GR92

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BTT. Llinars Mataró por el Corredor.

Lunes, 16 de marzo de 2009 Froi 4 comentarios

Este fin de semana he realizado mi primera gran “excursión” en bici. Hasta ahora me habia dedicado a ir por la ribera del rio Besós, arriba y abajo, o por el litoral desde Sant Adrià hasta Montgat, o desde San Adrià hasta Montjuïc. Trayectos todos cortos y planos. El “Luki” me invitó a acompañarle a el y a Ismael a una ruta que le habían recomendado, una ruta en principio asequible. El plan era salir desde Barcelona-Clot a las 8:15h, llegar hasta Llinars y comenzar la subida hasta el “Corredor”, una subida de 12-13Km con desniveles importantes. Una vez allí, comeríamos algo y comenzaríamos la bajada hasta llegar a Mataró. La hora prevista de llegada a casa, las 14h.

Evidentemente, nada trascurrió como esperábamos.  Para empezar, el primer tren que cogimos fué el de las 9:15h (Ismael, eres un dormilón!). Una vez en Llinars, el GPS prestado nos jugó una mala mala pasada. Seguimos el “track” del dueño del GPS que ya había realizado la ruta, que en su momento ya se equivocó de ruta y tuvimos que hacer algo de “escalada” con las bicis a cuestas. Esto, nada más comenzar, nos mató. Una vez llegamos a la pista correcta todo debería haber ido bién…pero no! Nuestro navegante (el “Luki”) tomó varias veces la ruta equivocada. No fué culpa suya en su totalidad, porque el GPS perdía la cobertura debido al denso follaje. Finalmente siempre volvíamos a la ruta, pero los “atajos” que cogíamos mermaron nuestra capacidad hasta el punto que más de la mitad de la subida la realizamos Isma y yo a pié arrastrando la bici. Solo el “Luki” tenía fuerzas para ir sobre la bici…que fenómeno! (o que ineptos que somos nosotros :) )

Finalmente llegamos al “Corredor”. En la cima, un restaurante y un montón de familias con los crios. Como me imaginé, lo mejor estaba tras la llegada a la cima. Aunque nos volvimos a equivocar un par de veces con la pista adecuada, la bajada fué espectacular. Nunca había bajado una pista y os aseguro que es un gozada. Vale la pena sufrir durante 2h la subida para disfrutar 45 minutos o 1h la bajada.

Como he dicho antes, nos equivocamos nuevamente al tomar la pista de bajada. En vez de ir directamente a Mataró nos desviamos hasta Dosrius. Afortunadamente. Ismael encontró por casualidad a un amigo que nos indicó tomar la riera hasta la costa y evitar tener que ir por carretara, siempre peligrosa. Por esta riera llegamos hasta Argentona y desde aquí hasta Mataró, donde tomamos el tren para casa donde llegamos 1:30h más tarde de los previsto.

De la excursión me quedo con los 13Km de subida (infernales al menos para mi condición) y de la bajada, increíble, excitante. Sinceramente, y repito, vale la pena tirarse 2h de subida para 45 minutos de bajada.

Y me quedo con otra cosa, el GPS es imprescindible, pero saberlo utilizar lo es aún mas!
El mapa que subo es el orignal sin rutas porque la ruta que seguimos no la sabemos ni nosotros mismos :)

El corredor

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Relato Troll – Capítulo 11 – La sala del doctor

Domingo, 15 de marzo de 2009 Froi 3 comentarios

Capitulo 1

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Dolor…Dolor…Mareo… El tiempo se para, los sonidos se amplifican, y de repente todo pasa rápidamente. Es como si el tiempo fuera un muelle comprimido por una mano virtual desde su estado de reposo hasta perder toda su elasticidad, el tiempo se ralentiza, y tras llegar a este punto la mano suelta el muelle liberando toda la energía acumulada y hace que el muelle sobrepase su punto de equilibrio, el tiempo se acelera. Y este proceso se repite continuamente en la mente de Erny. Solo a veces, cuando el “muelle” pasa por el punto de equilibrio Erny recupera algo de consciencia y control, o cuando algún capullo entra en la sala de operaciones berreando o dando coces. La droga que le había administrado Dee hacía su efecto, pero no era muy eficaz en su organismo. Los cristales de ocio que consumía diariamente eran más eficaces para controlar su dolor, herencia de su anterior reconstrucción. No se acostumbraría nunca al dolor, pero tendría que aprender a convivir con el porque le acompañaría el resto de su vida. No era un superhombre, no aguantaba bien el dolor. No estaba preocupado por su pierna, ni tan siquiera por su cara. Ya había pasado por esto antes. Al fin y al cabo era solo una reconstrucción parcial, nada comparado con la anterior, con la “fabricación”, como la habían llamado los doctores. Casi había perdido su “segundo ojete” en el proceso de “fabricación”.

Erny giró su cabeza y se encontró mirando fijamente la cara de Dee. Los ojos de Dee, enrojecidos, mostraban en cambio una sensación de paz interior. Paz e incluso satisfacción.


- Hola amiguito. Ya tenía yo ganas de encontrarme “a solas” contigo. Siempre me he preguntado que se sentiría con uno de estos “ojetes” nuevos. ¿Disfrutas mucho? ¿Eh? Te gusta meterte bombillas del tamaño de un quiste de Krayash’k por el segundo agujero ¿eh? Dime! Holaaaaa! No, no te vayas aún, cuéntamelo trozo de carne! ¿Estás ahí? Abogadooooo, abogadoooo..


- Veve..te…a…la…la…mi…


Las drogas hacían que escuchase su propia voz amplificada y retardada, como cuando escuchas el eco de tu propia voz con retardo en un locución por radio. Odiaba esa sensación que se había convertido en una de las torturas Samorritas más famosas. Tras meses escuchando tu propia voz como un eco te acababas volviendo loco y a merced de tus torturadores. Y el no había sido diferente.


- Muy bien, amigo, vamos ver como es ese segundo agujero de tu culo…


Dee introdujo unas pinzas en el orificio y extrajo una muestra de epiteliales. A continuación volvió sobre sus pasos a la mesa de monitorización.

Su mente alucinaba. A veces veía formas, redondas como los soles de Xenon. Ah! Xenon! Que lejos quedaban esos días! Que bien se lo había pasado siendo el príncipe de la casa de Xenon, siendo Ernyha’n, segundo en la sucesión al trono. Los Xenonitas eran gente sencilla y fácil de engañar y su situación social ventajosa facilitaba la tarea. Su sociedad se basaba en el culto a la naturaleza, el respeto por los dioses de la tierra, el cielo y el fuego que veían representados en sus tres soles. Los pequeños Xenonitas aprendían desde muy pequeños a mimetizarse con su entorno y a escuchar lo que el silencio les tenía que decir, a meditar. Se hacían expertos combatientes en la lucha cuerpo a cuerpo, porque estaba prohibido portar armas de proyectiles o de energía. Solo alguno elegidos para entrenarse en la academia central tenían este privilegio, y se dedicaban en cuerpo y alma porque su cometido era la protección de su planeta de agresiones externas. Adaptados a su entorno natural, Xenon no era un planeta tecnológicamente agresivo, aunque sí tecnológicamente avanzado. Habían llegado a su estado actual tras pasar por cruentas guerras, la última de las cuales empleando armamento de fisión nuclear con resultados funestos para todo el planeta y para sus habitantes. La recuperación había sido lenta, la vegetación había vuelto a crecer, de otra forma, más exuberante, y los Xenonitas también habían cambiado. Todo habitante del planeta había sufrido las consecuencias de las mutaciones. Siglo tras siglo se había asentado la mutación genética hasta generar una nueva raza de Xenonitas. Esta particular mutación cambió por completo la sociedad Xenonita, tal y como la habían conocido. Todos los individuos nacían hembra y al llegar a la edad adulta decidían su sexo en una ceremonia privada. Esta ceremonia podía durar meses, hasta que sus genitales se adaptaban lenta y sutilmente a los propósitos de su mente. Desaparecían las mamas y crecía el aparato reproductor masculino, pero no desaparecía el aparato reproductor femenino, con lo todos los Xenonitas, machos o hembras, disponían de un “ojete”. Este orificio era el punto de placer de las Xenonitas, pero en los Xenonitas macho, aunque inicialmente experimentaban una primitiva sensación de placer, pronto se convertía en una profunda sensación de dolor que solo se mitigaba excitando aún mas el orificio, entrando en un espiral placer-dolor, pudiendo acabar en la muerte del sujeto. El descubrimiento por otras razas del universo de los Xenonitas y a su vez de su morfología puso de moda una nueva forma de satisfacción. Los primeros visitantes extraXenonitas acudían al planeta a implantarse ese segundo agujero anal y experimentar esas nuevas sensaciones, limitando ese punto final. Luego, este tipo de cirugía se extendió por toda la galaxia superando en sucesivas versiones ese punto final.


- Hola! Amigo, tu eres algo diferente de lo que aparentas. Este “ojete” no es artificial. Las epiteliales que he extraído no contienen la cadena de ADN estándar. Tus epiteliales son propias…Dime, amigo, ¿qué eres, o mejor, de dónde eres? Vamos dímelo, tu eres Xenoniano ¿eh? Pero como…


Dee era bastante competente como médico y no tardaría en adivinar como había llegado a ese estado. Los Samorritas habían hecho un buen trabajo despojándole de su identidad, pero la cirugía reconstructiva, o mejor dicho, de “fabricación”, también dejaba huellas. Tras ayudar a los Samorritas a invadir su planeta natal, se deshicieron de el como si de un perro se tratase. Lejos quedaron las promesas de gobernar como heredero su planeta siendo satélite de Samorrea.

Ernyha’n tardó mucho tiempo en encontrar la pista de su hermana, y esa pista le condujo a la “Calypso”. Su entrenamiento para mimetizarse con su entorno y su entrenamiento con armas de energía como miembro de la realeza Xenoniana le ayudó a entrar a formar parte de la tripulación. Casi siempre pasaba desapercibido para el resto de la tripulación. Le gustaba observar.

El sonido de la compuerta del compartimento le sacó de sus pensamientos. Dee aún estaba en la sala, absorto en el monitor de reconstrucción. Su viciosa cara se veían reflejada en el mismo. Dee giró su cabeza hacia la compuerta y miro la figura de Froi, intercambiaron varias frases que Erny no consiguió entender y acto seguido Froi salió de la sala. Hablaban una extraña jerga. La droga que le había suministrado Dee perdía poco a poco su efecto y Erny podía pensar más claramente. Ahora podía concentrarse mejor y recordó la noche anterior, cuando estaba en la bodega de carga. A causa de los dolores por la “reconstrucción” le costaba dormir, y se levantaba en plena noche a dar una vuelta por la “Calypso”. No solía encontrarse con nadie en su habitual ruta y mucho menos a Froi y aún menos en la bodega de carga. Le gustaba la bodega de carga. Su silencio, interrumpido por el zumbido constante de los motores, más agudo si se habían puesto en marcha los de hiper-impulso, le recordaba en cierta forma a su planeta natal. Esa noche, mientras se encontraba sentado meditando intentando relajarse, oyó la compuerta abrirse. Unos pasos se dirigieron a la parte posterior, se detuvieron, y tras unos instantes volvieron por por donde habían venido y salieron por la compuerta. Erny no pudo ver de quien se trataba porque unos bidones de carga se lo ocultaron, pero pudo escuchar claramente una melodía silbada por el personaje que entró, una antigua marcha imperial que solo había oído a una persona: Froi.

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Debian cumple 15 años, pero que me estáis contando…

Lunes, 16 de febrero de 2009 Froi 3 comentarios

He podido leer en algún que otro blog un titular referente a la salida de Debian Lenny 5.0 y la coincidencia de su aparición con el decimoquinto aniversario de Debian. Nada más lejos de la realidad, si nos atenemos a los datos de la página Web de Debian. Si bien es cierto que el día 14 de este mes y coincidiendo con el día de San Valentín (como si de un regalo a los frikis seguidores de esta distribución se tratase) publicaron la versión 5.0 (Lenny) después de 22 meses de desarrollo, es falso que la coincidencia sea con la fundación de Debian, porque tal día fue el 16 de Agosto de 1993. Ese día un tal Ian Murdock tuvo la brillante idea de crear una distribución basada en el espíritu de GNU y Linux, con un cuidado desarrollo y mantenimiento y formado por un grupo de voluntarios. Podemos comprobarlo en la página oficial que Debian dedica a su historia:

http://www.debian.org/doc/manuals/project-history/ch-intro.es.html

Independientemente de este error, es una buena noticia el pase a estable de Lenny, ya se iba pidiendo. Ahora podremos disfrutar de todas las mejoras para el usuario que trae respecto a Etch, entre otros el soporte íntegro a NTFS, X.Org 7.3 (con configuración automática de la mayoría de hardware existente), GNOME 2.22.2 y GIMP 2.4.7. Personalmente estoy deseando probarla y ver hasta que punto se han solucionado los problemas con el Hypervisor de Xen, motivo por el cual yo todavía seguía con Etch en máquinas para virtualización. Podemos comprobar en detalle en su página oficial:

http://www.debian.org/News/2009/20090214

Aprovecho para comentar que me hace gracia que la gente siga viendo Debian como una distribución “difícil”. Supongo que por la falta de asistentes gráficos para la instalación ¿? ¿O quizás porque la instalación no es tan “Siguiente-siguiente” como otras? Exceptuando Ubuntu que hereda casi todo de Debian, ¿alguien que haya estado más de dos semanas probando un par de distribuciones y al probar Debian no ha notado el cambio con el gestor de paquetes? Si lo que quieres instalar se encuentra en algún repositorio (aunque no sea oficial) para Debian, la instalación del paquete y sus dependencias es un “apt-get install mipaquetepreferido”. Si que le hecho en falta, en cambio, una política más activa en cuanto a publicaciones de versiones estables, porque la verdad, 22 meses entre la publicación de una y otra es mucho tiempo. Quizás por esto Ubuntu está teniendo más éxito. Con publicaciones cada seis meses y mejoras de entorno, le añades el excepcional sistema de paquetes heredado y tienes una gran distribución. Personalmente, Ubuntu me aporta poco respecto a la versión “testing” de Debian que utilizo en el PC de casa por lo que nunca he acabado de “pasarme al otro lado”. Pero esto ya son gustos, y para gustos los colores…y las distribuciones GNU/Linux. Al menos en esto podemos escoger y no como en Windows. En fin, no quiero convertir esto en un típico “flame”.
Debian, 15 años

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Relato Troll – Capitulo 5 – Montañas inclinadas

Viernes, 13 de febrero de 2009 Froi 7 comentarios

Capitulo 1

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El intercomunicador carraspeó levemente en su oreja y sacó a Pere de su ensoñación.

- Capitán, ¿me escucha? Es urgente .. tengo que…comunicación…fiable…¿ahí?

- ¿Froi, eres tú? No te escucho con claridad, repite…

Pere esperó unos segundos a que Froi reanudara la comunicación, un tiempo prudencial antes de hacer señas al equipo para que se reunieran en su posición. La atmósfera era asfixiante. El viento hacía volar los pequeños granos de arena negra que se encontraba suelta en la superficie, formando aquí y allá pequeños vórtices oscuros, que desaparecían con la misma rapidez con la que se habían creado. Esos mismos granos de arena flotaban por encima de sus cabezas formando grandes nubes que ocultaban tras de si los dos soles que iluminaban el planeta, o al menos, lo hubieran iluminado de una forma menos tenue de no encontrarse en suspensión tanta partícula. Aún así hacía calor, mucho calor. Su sensor ambiental marcaba 54º grados en el exterior del traje. El suelo de la planicie donde se encontraban registraba el rastro de sus pisadas al hundirse sus pies en el manto de arena negra. Aunque la visibilidad era reducida, más allá de la planicie se podía vislumbrar la silueta de una cordillera montañosa, negra como el resto del paisaje. Mientras el resto del equipo se reunía con él empleando una formación defensiva estudiada, Pere se agachó y recogió un puñado de arena negra. Los granos se escurrían entre sus dedos lentamente y pudo comprobar que la composición no era exclusivamente de arena, sino que también se hallaban pequeños trozos más ligeros y de forma irregular que al soplar salían volando de la palma de la mano. Aunque estaba seguro de no haber visto nunca este paisaje, había algo que le resultaba familiar, cercano.
El grupo se reunió finalmente al rededor de la posición que ocupaba Pere.

- Chicos, Froi ha intentado ponerse en contacto desde la “Kalipso” pero las interferencias han impedido mantener una comunicación clara. No es normal que se mantenga comunicación desde la nave en pleno combate si no la inicia el equipo de asalto, a no ser que sea algo realmente importante. Supongo que la razón de las interferencias es este polvo negro en suspensión. Nos acercaremos a la “Kalipso” para intentar mantener una comunicación más fluida. Formación defensiva de retirada. Vamos!

Después de que el resto de la tripulación abandonase la nave, Froi había activado los sistemas de defensa perimetral y se había puesto manos a la obra para intentar recuperar el mayor número posible de sistemas de la “Kalipso”. No le gustaban las sorpresas mientras se concentraba en su trabajo. Exceptuando un par de ocasiones realmente críticas, no era la primera vez que se encontraban en esta situación. Pero a diferencia de las anteriores, ninguno de los protocolos de control y seguridad habían avisado cuando debían, no habían tenido advertencia previa alguna y eso sí que era extraño. Los exámenes preliminares a los sistemas desvelaron que los detalles previos al incidente no habían sido catalogados como debía según la programación. Todo el sistema había sido construido y adaptado a la “Kalipso” prácticamente desde cero y Froi se lo conocía perfectamente porque había sido su artífice. Era su obra, y estaba orgulloso, y no podía entender como los sistemas de alerta no habían funcionado.

A medida que el equipo se acercaba al lugar del aterrizaje los ataques de los entes cibernéticos se intensificaban, tanto en número como en potencia. La inteligencia, o mejor dicho, la falta de la inteligencia, de la que habían hecho gala las IAs en los primeros compases del combate había disminuido. Aunque los modelos parecían los mismos se comportaban de forma diferente. Realizaban ataques coordinados y siempre en posiciones ventajosas, elevadas u ocultos tras grandes rocas intentando conseguir un ataque por sorpresa. No cometían ninguno de los errores de movimiento iniciales y parecían haber ganado en agilidad. Troll se empleaba a fondo manteniendo el flanco derecho a salvo, pero el cansancio hacia mella en él a medida que pasaba el tiempo. Prega se empleaba a fondo por el flanco izquierdo con su pistola de partículas y su espada eléctrica. Su movimientos perdían poco a poco precisión y rapidez. Warrior se encargaba de que nada superara el perímetro en su lado sur. Al ser una Inteligencia Artificial no sufría, pero el número creciente de enemigos saturaba sus sensores y sus algoritmos de lucha. Era la primera linea de defensa, pero también la última. Sin ella, serían atacados por la retaguardia y caerían todos. El calor era sofocante. Los enemigos los acosaban. Estaba oscureciendo y el clima empeoraba a medida que los dos soles se ocultaban en el horizonte. A veces un IA conseguía entrar en el perímetro de defensa que habían creado a medida que organizaban la defensa y Erny se tenía que encargar de eliminarla. A veces, era necesario que uno de los integrantes le apoyara y debía dejar su posición para ocuparse del intruso. No podían permitir que les atacasen por la espalda. Y esos momentos eran cada vez más usuales. Dee corría de un lado para otro del grupo facilitando analgésicos, anabolizantes, sedantes, estimulantes y diversas drogas para mantener el grupo en forma. Abriendo camino se encontraban Juanan, Xavier y Pere, guiando al grupo hacia la “Kalipso”.

- Pere, ¿me oyes?

- Te oigo Froi, estamos volviendo a la nave, esto se está poniendo feo. No pongo en cuestión los informes iniciales sobre la presencia de seres artificiales en el planeta, pero de ser ciertos están todos en esta zona.

- Según los sensores estáis a escasos 1000 metros de mi posición. He realizado unas comprobaciones en el sistema y he descubierto un señal de interferencia interna en el núcleo del sistema. Esta señal impedía que los sensores actuaran correctamente. Por lo tanto, todos los datos que hemos obtenido son erróneos, repito son erróneos!

Las cosas empezaban a tener sentido.

- He podido aislar la señal y seguirla y me ha llevado a un dispositivo acoplado a los cables de fibra que salen del núcleo y que pasan por una bodega de carga. Precisamente es la bodega que recibió el impacto. Después he realizado nuevos diagnósticos. Faltan dos segundos para tener los resultados…

Los pensamientos le llegaban a Pere de manera rápida pero desordenada. Era mucha información para procesar en combate. Un conato de desesperación le hizo levantar la cabeza y mirar a su izquierda, a la lejanía. Las montañas recortaban el horizonte y creaba formas de manera caprichosa. Formas al azar, formas sin sentido alguno pero bellas, formas…no puede ser. No es posible. Quizás los estimulantes que le estaba inyectando Dee estaba afectando a su percepción de la realidad. Se esforzó en concentrarse en lo que estaba viendo poniendo todos sus sentidos en ello, aunque fuera por un instante. No creía lo que estaba viendo, pero esa silueta era demasiado característica para poder confundirse. Una serie de montículos con una forma redondeada se dibujaban en el horizonte. En un total de doce, los montículos se inclinaban hacia la superficie ganando cada uno en inclinación al anterior a medida que nos acercábamos a los que estaban más al interior y en dirección opuesta desde cada extremo, de manera que los montículos más al interior se tocaban.

- Pere, ya tengo los resultados preliminares. El primer dato es…extraño. La computadora ha corregido su localización. Según los datos, no estamos en X-Alpha, estamos en…

- …estamos en Densho Prime, Froi…lo sé – concluyó Pere.

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Relato Troll (SpaceTroll???) – Capitulo 2

Lunes, 9 de febrero de 2009 Froi 8 comentarios

Capitulo 1
Aun resonaban sus últimas palabras en su cabeza cuando trató de enfocar su visión en la compuerta.

- Capitán, estoy aqui, a su izquierda…

La voz que habia creido oir a su espalda ahora provenía con claridad del asiento situado a su izquierda. Aunque poco a poco recobraba todos los sentidos, aún tardaría en estar al cien por cien e intutía que ese punzante dolor de cabeza no desaparecería a la  par que recobrase toda la consciencia.
Una breve inspección a la figura que se situaba a su lado bastó para que una familiar sensación de seguridad le  invadiaera. La figura le miraba fíjamente. Habia dejado de concentrarse en las consolas por unos instantes para llamar su atención pero habia vuelto a su frenética actividad al conseguir su objetivo.

- Capitán, estamos en serios problemas.

Froi hablaba mientras lanzaba largos comandos en una consola. Las luces rojas y azules que se reflejaban en su cara junto con la ténue luz le daban un aspecto fantasmagórico.

- Menos mal que no todos los sistemas de la nave están enlazados, sinó se habrían fundido y nosotros con ellos. Nos han alcanzado con algún tipo de arma de energía en las bodegas de estribor. Estoy pasando las comprobacinoes de daños. A causa de la descarga, las computadoras principales han dejado de funcionar y se ha abierto una brecha en el fuselaje. He podido sellar la estancia antes de que llegáramos a despresurizarnos, pero aún estoy trabajando para recuperar los sistemas principales. Los sistemas de soporte y los de respaldo aún funcionan pero me llevará tiempo estabilizarlos…Capitán, ¿me está escuchando?

Por un momento Pere pensó en cerrar los ojos y dejarse vencer por la nueva oleada de pesadez que se apoderaba de su cuerpo,  pero resistió, resistió por aquella señal de aviso que se habia activado en su cerebro cuando las cosas no iban bien, una vieja compañera que ya le había sacado de más de un apuro.

- Capitán, acción evasiva, acción evasiva!

La luces y las alarmas de colisión sacaron a Pere de su estado. Saltó sobre los mandos rápidamente y con movimientos precisos y mecánicos consiguió eludir el peligro.

- Casi nos impacta ese misil balístico…Aún no he podido localizar quien nos está atacando, pero eso puede esperar. Nuestro principal problema ahora es poder llevar este pájaro al suelo con suavidad, o no nos hará falta preocuparnos por nada más. Estamos entrando en la atmósfera y los escudos de reentrada aún no estan activados…lanzaré unos “apt-get update” para actualizar el sistema secundario y después recompilaré el sub-nucleo para poder acceder a los enlaces del condensador de fluzo que …

Pere se levantó de la silla abruptamente.

- Froi, no te entiendo, voy a ver como está el resto de la tripulación. Tu sigue a lo tuyo…

Siguiendo el pasillo entró en una sala anexa a la cabina. Era una estancia sencilla, con un catre una mesa y una silla de metal atornilladas al suelo y a la pared respectivamente. En una esquina se hallaba una sombra sentada en el suelo con las piernas entre-cruzadas y las manos sobre las rodillas. Cuando Pere entró en la sala, en la cara oblonga de la figura se iluminaron sendos ojos rojos.

- Warrior estamos entrando en la atmósfera del planeta. Nos tenemos que preparar para lo que sea que nos reciba.

Warrior se levantó, fué a su catre y se enfundó su casco acabado en punta. Su armadura de combate brillaba en la tenue luz de la sala. Warrior era una ente cibernética con mente analítica, resultado de años de investigación en el campo de la inteligencia artificial, con especialidad en el combate con armamento pesado.

- Siempre estoy listo Capitán.

- Perfecto.

Pere salió de la sala y continuó por el pasillo hasta la siguiente estancia. En la cocina se encontraba Prega. Cocinero de profesión, bajo su apariencia tranquila y pausada (a veces incluso congelada) se escondía un experto en lucha cuerpo a cuerpo y armas cortas.

- Prega, huele a quemado. ¿Es la tortilla que estás haciendo?

Tras unos segundos que a Pere pareció eternos y en los que Prega no dió muestras de responder, finalmente giró la cabeza y miró fijamente a Pere.

- No…

- Ah. Bueno, estamos llegando al final del viaje. Prepárate para bajar a la superficie.

- Muy bien Capitán.

Como accionado por un resorte, Prega dió un salto y se situó al lado de Pere.

- Ya estoy listo.

Pere y Prega salieron de la cocina y continuaron hasta la zona común de la nave. En la sala se encontraba el resto de la tripulación:

- Dee el médico, vestido con el traje de sanitario militar y adicto a un estimulante sintético, experto en estimulantes de combate, jugaba con  una pistola de inyectables pasándola de una mano a otra.
- Erny, experto en espionaje y en camuflaje, era capaz de mimetizarse con el entorno e infiltrarse entre los enemigos, comprobaba el funcionamiento  de un nuevo generador de hologramas que habia “adquirido” gratuitamente.
- Troll el mecánico, experto en reactor era capaz de reparar casi cualquier aparato y abrir casi cualquier cerrojo mecánico. Se podia saber el  camino que habia tomado hasta la sala siguiendo su rastro del aceite de motor y migas de galletas sintetizadas, revisaba con calma  el compartimento del impulsor de hiperespacio con un mano, mientras sostenia una de sus galletas en la otra.
- La princesa Juanan, esbelta y seductora, se ganaba la confianza de sus objetivos con sus encantos, su dialéctica y su persuasión y  conseguía que hiciesen lo que ella quería con la ayuda de sus artes de hipnotización. Con las piernas cruzadas y mirada insinuante observaba a Pere a la espera de algún comentario jocoso.
- Xavier, jugador empedernido,  no tenía ninguna habilidad concreta.  Nada más ver aparecer a Pere, Xavier abrió la boca para exclamar su típico “Gafotas! Gafopasto!”, pero enmudeció al ver su serio semblante y continuó bebiendo de una jarra una bebida procedente de la fermentación de un vegetal llamado cebada.

Las luces de emergencia se apagaron y la iluminación habitual volvió a funcionar. Pasados unos instantes, llegaron Froi y Warrior. Bien mirado, era un grupo bastante atípico para ser un grupo de asalto.

- Pere, he conseguido arrancar todos los sistemas, pero estamos perdiendo el fluido que alimenta la planta de energía y pronto nos quedaremos sin energía. Se ha activado el protocolo de aterrizaje y conseguiremos llegar a la superficie, pero estamos dejando un rastro de combustible  bastante evidente y seguro que nos están monitorizando. Además, he conseguido acceder a los acoplamientos de energía negativos del hiperimpulsor que..

- Cállate Froi…Muy bien, así pues esperamos recibimiento nada más aterrizar. Señores, prepárense!

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