La movida del piso de Montferrer
Ras i curt: Hemos dejado el piso de Montferrer. ¿Cómo? ¿Por qué? Os preguntaréis algunos, hete aquí los detalles de por qué nos hemos visto forzados a dejar el piso en apariencia tan maravilloso.
En Agosto del 2010 alquilamos el segundo piso de una casa mucho más grande, lo que desconocíamos era que en la urbanización en la que alquilamos la propiedad horizontal estaba prohibida. Por lo tanto el hecho de que nos alquilaran una fracción de una casa mucho más grande no se ajustaba a la legalidad. Cuando quisimos tener un contador de luz a nuestro nombre y en el que se reflejara únicamente nuestro consumo empezaron los problemas.
El primer mes -pagado religiosamente- estuvimos sin luz porque la compañía nos retiró el contador, nos estuvieron mareando mucho tiempo hasta que decidieron ponernos un cable desde el cuadro de luz del piso inferior hasta el nuestro. Sí, un puto cable. Como tenía que ser una solución temporal aceptamos, pero finalmente acabó siendo la única forma de tener luz en el piso. Cuando saltaba la luz -creedme que saltaba- tenía que venir el administrador, abrir el piso de abajo, levantar el general y darnos luz a nosotros. Una movida bastante interesante, sobretodo si te quedabas sin luz en fin de semana, de noche o sencillamente el paio ese estaba ilocalizable… Ilocalizable después de cerrar el chiringuito en que consistía su negocio, una franquicia de una empresa de reunificación de deudas … solvencia contrastada, eh?
Hartos de la situación avisamos que nos íbamos del piso a finales de Febrero, y oh! casualidad de las casualidades a principios de mes la compañía nos corta la luz por impago. Nadie se había hecho cargo de las facturas pendientes, ni el propietario, ni el administrador, ni evidentemente nosotros. Las alternativas que se nos habían ofrecido: hacernos cargo de la deuda pendiente (pagar por un período en el que ni habitábamos el piso); poner como contador de nuestro piso el correspondiente al de un ascensor que había en la finca, otra ilegalidad como la copa del pino, pero si colaba, colaba. Hemos tenido que hacer en un fin de semana una mudanza que habíamos planificado hacerla en cinco, hemos tenido gastos extraordinarios, tenemos que hacer frente a una demanda civil para reclamar la fianza … y por si fuera poco los propietarios nos han denunciado por destrucción de la propiedad. Manda cojones.
La casa, como pudisteis comprobar algunos era fantástica aunque tenía muchos fallos que no se descubrían hasta que pasabas tiempo viviendo allí, para empezar la calefacción radiante chupaba gasoil que daba gusto, he pagado el doble por cuatro meses que mis padres en todo el invierno en Noves; había amenazantes grietas en todas las paredes, el garaje sólamente se abría con luz eléctrica (adivinad quién ha dicho adios a las ruedas de verano del Ford Fiesta), hemos perdido hasta tres veces la carga del congelador, se nos estropeó la nevera a causa del último apagón …
Lo que peor me sabe de toda esta situación es que he tenido que renunciar a un comienzo en los Pirineos como creía que me merecía después de tantos años de trabajar duro, decepcionado por haberme topado con tantísimos delincuentes y aprovechados. En todos estos meses sólamente he podido disfrutar de la casa en contadas ocasiones, muchísimas menos de las que me hubiera gustado, aunque disfrutar de la compañía de algunos de vosotros ha hecho que haya valido la pena. Ojalá hubierais podido ser más.
La situación actual es que he vuelto a la casa de mis padres en Noves, ellos no están tanto aquí como el año pasado, ya que están haciendo de “supercanguros” de Alejandro, el sobrino más guapo que un tío pueda desear y Verònica está viviendo en Cornellà ya que la Generalitat la ha enviado a trabajar tan lejos que le sale más a cuenta ir desde allí que desde aquí… pero eso es otra historia.
