Este año he emprendido una nueva aventura profesional en Andorra, es un proyecto a largo plazo, quizás un proyecto de vida que me lleve incluso a cambiar la residencia. Los motivos han sido principalmente profesionales, en mi anterior trabajo estaba un poco estancado y me ofrecieron una oportunidad de carrera y un proyecto muy atractivos. Tras pensarlo mucho entre mi mujer y yo, hemos decidido intentarlo, el tiempo dirá si ha sido una buena experiencia.

Panoramica de Andorra
El trabajo consiste en el control e integración de una nueva aplicación financiera para un banco andorrano, la novedad después de tantos años es que mi posición no está entre los proveedores sino más hacia el lado del cliente, a pesar de que esté subcontratado, con lo cual es un cambio de perspectiva radical después de 10 años trabajando como consultor. Esta primera semana ha sido una reunión constante de 9.00 a 18.00, intentando seguir las discusiones de negocio que se producían, a pesar de que voy a estar en la parte técnica, he de familiarizarme con el vocabulario financiero y con los procesos de negocio, que son complicados de cojones. Los entornos técnicos del banco son super variados, desde el AS400 hasta una enorme caterva de proveedores de servicios financieros en tiempo real. Mi estación de trabajo ha mejorado considerablemente desde el último cliente en el que trabajé, ahora dispongo de una pantalla TFT de 22” panorámica y un trasto bastante guapo debajo. Lástima que el “internet social” esté muy controlado y no pueda llevar al día mis feeds.
Esta primera semana no ha sido dura, lo peor ha sido no tener a mi mujer a mi lado, ya que este primer año ella va a seguir trabajando en Cornellà, no ha podido solicitar plaza en la Seu d’Urgell o alrededores y no quiere prescindir de su número en las listas, por lo tanto estamos separados de lunes a viernes. El año que viene si todo sigue igual nos mudaremos allà arriba, esa es la idea.
Estoy viviendo en la casa de mis padres en un pequeño pueblo cerca de la Seu d’Urgell, lo que me lleva a subir y bajar de Andorra cada día, metiéndole una pequeña paliza semanal al coche, que pasará de hacer unos 250km. semanales a hacer más de 700. El tráfico en Andorra es un pain in the ass, ya que es un país construído alrededor de una única carretera con un montón de gente que entra y sale a la misma hora. Evidentemente es mucho mejor que pasarse 3 horas en transporte público, al menos en el coche tengo mi radio y mi calefacción. Esta primera semana no ha sido demasiado dura, cuando llegaba al pueblito estaban mis padres con la cena preparada para después de la ducha. Cuando ellos no estén (aguantar todo el invierno en el pueblito pudiendo estar en Barcelona es tontería) será un poco peor, pero no me preocupa demasiado, tengo un buen montón de libros, puedo salir a correr, y tendré que hacerme la cena y llevar al día la ropa, con lo cual entretenido estaré un rato.
Cosas a mejorar son la cobertura de móvil (muy caprichosa, hay días con cobertura 100% y otros en los que según sopla el viento nos quedamos a oscuras completamente, bastante molesto como es comprensible) , intentaré poner una línea fija, aunque el adsl tendrá que esperar, no hay cobertura y las alternativas WIMAX son caras de cojones (80€ de instalación y 20€ mensuales), intentaré pasar un mes o dos a ver si telefonica o vodafone dan cobertura y después ya veré lo que hago. El tema del frío no me preocupa nada, aunque esta primera semana me ha pillado un poco fuera de juego con la ropa de verano.
En fin, que este es un pequeño resumen de la situación en Andorra, intentaré postear de vez en cuando (aunque hacerlo en finde sea un poco mierda) para explicar qué tal me va.