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Relato Troll – Capitulo 19 – Colisiones personales

Miércoles, 29 de abril de 2009 trollcruise 6 comentarios

Índice de relatos.

6 Meses antes.

Pere, se mantenia fuertemente agarrado, con su mano izquierda a la barandilla de  las escaleras por las que precipitadamente había subido a la Calipso. La rápida partida de los hangares de la colonia minera, no le habían permitido acceder a una zona segura. Con  el brazo derecho, Pere se esforzaba por sostener el cuerpo inconsciente de la extraña.
Una serie de sacudidas obligaron a Pere a esforzarse por mantener la posición. La cabeza de la desconocida se golpeo un par de veces contra la mampara sobre la que se apoyaba, pero gracias al esfuerzo de Pere, no pasaría de un par de Chichones y algún que otro moratón, sin duda alguna, saldría mejor parada que el pobre Erny. 
- Froi en cuanto estemos en disposición de “saltar” sacanos de aquí a velocidad subluz. Ordeno Pere a Froi.
- Warrior. Coge el cuerpo de Erny y llevalo a la Enfermeria. Activa el asistenete medico para tratar sus heridas…..volvemos a estar sin oficial medico…..Xavier, acompañale por si necesita un asistente, hay tareas medicas que Warrior no puede realizar.
- Prefiero hacerle un chequeo completo al “chochete” nuevo. A Erny lo tengo muy visto y es muy peludo pa mi gusto.- Comento Xavier con su cara de vicio.
No fue necesario contestar a Xavier, en cuanto este observo la cara de su capitán, supo inmediatamente que no era momento para bromas.
- Vámonos “Hombre de Ojalata”, llevemos a “Toto” a la enfermería para que el Capitán pueda quedarse a solas con “Dorothie”. – Comento Xavier a Warrior. El ente metálico prosiguió su camino sin percatarse de nada.
Xavier desapareció tras la compuerta que daba acceso al corredor 6b, el camino más corto para llegar a la enfermería.
Pere, continuaba agarrado a la barandilla tratando de compensar las esporádicas sacudidas de la Calipso.
Un sonido por el altavoz, anuncio la apertura de micro desde la cabina.
- Agarraos donde podais, saltamos a velocidad subluz.  Anuncio Froi por el canal abierto de megafonía de la Calipso.
Pere se abrazo con fuerza a la desconocida, preparandose para el salto. De inmediato, Pere empezó a notar como la aceleración repentina actuba sobre su cuerpo, cuando este no se encontraba atado a una butaca de compensación de inercia. Podia sentir como cada molecula de su cuerpo se estiraba hasta el punto limite, como si quisiera separarse de su cuerpo. Anque la sensación no podía describirla como dolor, si que le provocaba un sentimiento de temor, de rechazo, una de esas sensaciones que no quieres volver a repetir. Esa sensación que empezaba por sus pies y recorría todo su cuerpo, alcanzaba su punto máximo aproximadamente un segundo después, cuando la aceleración repercutía sobre las moléculas de su cerebro. Durante ese segundo, todos sus sentidos y todas sus percepciones se distorsionan. Las recuerdos almacenados en sus neuronas se mezclan con sus sentidos como si los estuviese viviendo en instante. Todas las terminaciones nerviosas del mismo se activaban y se mezclaban, genrando una mezcla de sensaciones nada agradable las, cuales, siempre concluían con una buena vomitona fruto de la desorientación y los mareos provocados por tal cúmulo  de sensaciones. En un acto reflejo, Pere giro su rostro para no expulsar los fluidos de su estomago sobre la recién llegada.
Poco a poco la situación volvió a la normalidad.  Su sentidos volvieron poco a poco a recuperar la normalidad y Pere volvió a coger consciencia de donde se encontraba. En cuanto la desorientación desapareció y el residuo de sensaciones abandono su cuerpo, Pere abrió los ojos. Al abrirlos se encontró abrazado a la desconocida. Su rostro se encontraba a tres o cuatro centímetros del suyo. Sin saber por que su corazón su estomago se estremeció, pero esta vez no se debía a los efectos del salto a velocidad subluz, esta vez lo había provocado la visión del bello rostro de la muchacha.  Hasta ese momento, Pere no había tenido la ocasión de contemplar detalladamente su rostro. Realmente se trataba de una hermosa muchacha. Pere noto como se ruborizaba al contemplarla, no era normal en el ese tipo de sensaciones.
La muchacha empezó a volver en si. Lentamente sus parpados con largas pestañas empezaron a abrirse, dejando entrever unos claros ojos azul celeste. Pere no podía dejar de mirarlos.
La muchacha tarde un instante en reaccionar y súbitamente, con un rápido movimiento se su mano empujo a Pere para separarlo de ella. Pere rodo dos metros hasta ser frenado por la pared del corredo donde ambos llacian.
- Donde estoy? Quien eres?. Pregunto la muchacha. No reconocia el lugar donde se encontraba.
Trato de incorporarse, pero rápidamente un dolor punzante en la espalda la freno. Se llevo la mano al origen de aquel dolor. El mismo lugar donde unos minutos antes Xavier le había golpeado y dejado inconsciente.
Con un leve gesto de dolor la muchacha se incorporo. Cerro los ojos y trato de concentrarse para recordar donde se encontraba. Un momento después abrió los ojos y se giro hacia Pere.
- Tu, descerevbrado…. que me has hecho? Donde estamos?. Se dirigió a Pere con un gesto de ira en su mirada.
Por un instante, Pere pudo percibir como el color celeste de sus ojos cambiaba para vovlerse de un intenso rojo. Pere se sobresalto al instante,  y cerro los ojos antes aquella situación, cuando los volvió a abri, se encontró con ella frente a el. Su rostro seguía reflejando ira, pero sus ojos volvían a ser azul claro. Habrian sido imaginaciones suyas?
- Dime que no nos dirijimos a X-Alpha con la carga de la Corbet?. Grito la joven mientras retorcía el uniforme de Pere con un gesto amenazador.
Pere tardo un segundo en reaccionar, pero finalmente con un gesto energico aparto la mano de la joven de encima suyo y se incorporo.
- Mira guapa. Estas en MI nave, me has inyectado no se que mierda, nos has atacado a mi y Xavier y encima te atreves a gritarme? Yo de ti daría gracias de no acabar flotando en el espacio junto a los deshechos organicos. Amenazo Pere a la muchacha. Con la mano abierta Pere golpeo la mampara situada a la espalda de la muchcha con un gesto energico que resonó en toda la estancia, lo cual dio mas fuerza y credibilidad a sus palabras.
La muchcha se cayo al instante. Durante un segundo miro fijamente la expresión de cabreo de Pere y su rostro se relajo momentáneamente.
- Perdona Capitan “Nometoqueloshuevos”, pero aunque no lo creas estoy tratando de salvar tu culo y el de tu tripulación. Creo que aun no eres consciente de donde te has metido. – La muchacha no parecía ceder ante los gritos de Pere.
- Meterme yo? Pero si solo hemos venido a relizar un trabajo legal? Creo reocrdar que has sido tu la que ha venido a buscarnos y a empezado a soltar tortas a lo Bud Spencer.-  Gritaba Pere a la muchach mientras golpeaba suavemente con su dendo índice en el centro de la caja toraciza de la muchacha.
La muchacha callo, Bajo su mirada sobre el dedo con el que Pere la señalaba, volvió a levantar su mirada y le sonrio.
Pere, ante aquella expresión se bloqueo un instante, no pudo seguir con la discusión, juston en ese momento, noto como uno dolor seco precedente de sus genitales se le clabana en el cerebro sin dejarle reaccionar.
- Mire capitán. Si se calma un poco hablaremos pacíficamente y le contare en que situación nos encontramos, pero si me vuelve a poner un dedo encima tendras que buscar otra tripulación nuevo, porque dodo que esta siga a un capitán con la voz de una soprano.
De repente, una fuerte sacudida resonó por toda la nave. La fuerza de la misma perder el equilibrio del Pere, este al ver que caia al suelo, trato de agarrarse al brazo de la muchacha, pero una nueva sacudida hizo que ella también perdiese el equilibrio y callese encima del capitán de la Calipso.  Pere solto un pequeño gruñido de dolor al impactar contra el suelo con la muchacha encima suyo. Al abrir los ojos se encontro abrazado nuevamente la desconocida. Pere incoroporo la cabeza, la cual había impactado contra el suelo. Sus ojos se posaron sobre el escote del uniforme de la joven. El acertado peso de la joven presionaba su firme pecho contra el cuerpo de Pere. Pere se ruborizo ante aquella sensación.
Cuando la joven se dio cuenta de la situación en la que se encontraban ambos, se aparto con rapidez del Capitian.
- Creo que que hemos salido de velocidad subluz. Mierda, si no nos ponemos rápido en marcha, localizaran nuestro rastro y darán con nosotros.- Exclamo un sonrojado Pere, tratando de cambiar de tema.
- No podemos permitir que nos alcancen.- Exclamo la joven.
- Froi, ponme al tanto de la situación.- Exclamo Pere en dirección al intercomunicador de la sección en la que se encontraba.
- “El motor subluz fue saboteado en Densho Prime. Capitan, debería Salir en el modulo de mantenimiento y repararlo desde el exterior. Desde aquí dentro no puedo realizarlo”. Exclamo Froi desde la cabina de la Calipso.
- Esos bastardos habrán redirigido el flujo de antimateria al distribuidor de secundario. Es un sabotaje rápido y difícil de detectar, les he visto realizarlo en otras ocasiones.  Puedo arreglarlo. – Comente la joven al Capitan.
- Mira guapa, no se ni como te llamas y pretendes que te deje manosear mi nave?.- Estaba claro que Pere no cedería tan fácilmente.
- No tenemos tiempo, no tardaran en dar con nosotros. Ademas, ya he “manoseado” antes algo mas intimo que tu nave. No tenemos elección.- El tono de la joven mostraba algo de ansiedad. Realmente quería salir de esa situación o era una gran actriz.
- De acuerdo, te permitiré reparar la Calipso, pero te vigilare en todo momento. Ire contigo en el modulo de mantenimiento….vamos a estar muy apretados allí dentro.- Una mueca se dibujo en el resotro de Pere.
- Demonos prisa. Creo que sobreviviré a tu alitosis. – La joven se dio la vuelta sin mirar a Pere.- Por cierto….si vamos a pasar un momento tan intimo creo que debrias saber mi nombre. Me llamo Leth Ian-han.- Leth no se giro, no mostro interés alguno.
- Encantado de conocerte “Guapa”, pero por ahí no llegaras al modulo de mantenimiento. Si tanta prisa tienes, será mejor que me sigas.- Esta vez fuer Pere el que se dio la espalda a Leth y mostro indiferencia.- Te aseguro que no será un momento “intimo” para mi.- Ninguno de los dos cedía un centímetro en su batalla dialéctica.
Pronto llegaron al modulo de mantenimiento. Una pequeña nave situada en el angar de carga. Destacaban dos grandes pinzas usadas en las tareas de mantenimiento y que le daban un aspecto grotesco, semejante a los insectos de alguno de los planetas del radio exterior de la galaxia. Pere se acerco a uno de los laterales y puso la mano sobre el panel de apertura. Una pequeña compuerta se abrieo, dejando ver el habitáculo del Piloto. Efectivamente, un logar estrecho, pero suficiente para ambos tripulantes.
- Venga “Guapa”, te tocara ir sentada en mi regazo.- Comento Pere mientras tomaba asiento en el habitáculo.
- Ya te he comentado mi nombre y no recuerdo que fuese “Guapa”.- Pere podía sentir como la mirada de Leth se clavaba en su espalda.
Aunque inicialemente daba la impresión de que a Leth le iva a costar asentarse en la cabina del modulo de mantenimiento,  con una serie de agiles movimientos consiguió coger posición sin apenar tocar a Pere, excepto en el momento de sentarse en su regazo, maniobra que realizo mientras de reojo obserbana la actitud de Pere.
Pere no hizo ningun comentario. Acedio a los controles  de apertura de la puerta del angar y cedió los mandos a Leth.
- Todos tuyo “monada”, recuerda que te estoy vigilando. A ver si eres tan hábil con dices.- Leth no espero la autorización del capitán, ya estaba rumbo a la parte inferior del fuselaje de la Calipso.
Con cortas ráfagas de los propulsores laterales, rápidamente Leth situo el modulo frente a una pequeña escotilla en el fuselaje, la cual daba acceso a unos paneles de configuración completamente desconocidos para Pere. Leth se disponía a iniciar la reparación oportuna cuando un Fogonazo ilumino por completo la cabina del modulo de Mantenimiento. La luz provenía de la honda generada por los 6 cazas que les perseguían saliendo de velocidad subluz.
- Capitan, acaban de dar con nosotros. Sin velocidad subluz no podemos eludirlos.- Comento froi por el canal de comunicación.
- “No podemos permitir que caiga en sus Manos”.- Comento Leth mientras accionaba los controles del modulo de reparacio.
Las brazos del modulo empezaron a moverse. Uno de ellos abrió la compuerta, mientras el otro, rápidamente realizaba varias conexiones a gran velocidad.
De repente los propulsores de la Calipso se encendieron y esta desparacio dejando tras de si un nuevo y cegador fogonazo. Solo quedaba el modulo de mantenimiento navengado a la deriba. Los Cazas  no tardarían en alcanzarlos y en semejante chatarra no estaba claro que no tenían ninguna probabilidad de escapar.
- Que coño a paso a qui?.- Pregunto Pere sin entender que es lo que había sucedido.
- He activado los motores de la Calipso y he reanudado la ruta que tenia programada. No daba tiempo a volver a la bodega de carga sin que nos atrapasen y la mercancía era demasiado valiosa para que caiga en manos inadecuadas. – Confeso Leth.
- Muy bien hecho “Bonita”, cada vez me alegro mas de haberte conocido.- El sarcasmo en la frase de Pere quedaba claramente patente.

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Capítulo 18: La caja

Domingo, 26 de abril de 2009 Froi 3 comentarios

Índice de relatos.

Prega salió de la cabina de pilotaje intranquilo. Por un momento había perdido el férreo autocontrol cuando Pere le había encomendado la misión. ¡Por fin algo a la altura de sus habilidades! Había dejado que sus emociones se escaparan a su dominio y al salir de la cabina, había dejado entrever a Pere, de manera involuntaria, su verdadera velocidad. Eso no debería haber pasado. Debería andar con cuidado en el futuro. Prega tenía que recopilar información sobre los movimientos de Dee y Froi y sabia como hacerlo. Su cometido en la nave, cuando no estaban en situación de combate, le permitía largos momentos de tranquilidad. Nadie quería saber como un cocinero realizaba su trabajo cuando tenían un moderno equipo de cocina sintetizada que lo realizaba de manera limpia y al gusto personal de la persona que lo utilizaba. Solo Pere, aficionado a todo lo antiguo, le encargaba cada día la comida. Desde su lugar en la cocina podía entrenar su cuerpo y su espíritu en esos momentos de tranquilidad, y habia descubierto la manera de utilizar los conductos de aire para moverse por la “Calypso” a su antojo y sin ser detectado. Froi habia instalado unos simples dispositivos de seguridad en la entrada de estos conductos, pero Prega, con perseverancia, había conseguido de manera ilegal un dispositivo en una colonia minera que los desactivaba durante unos instantes. Prega se dirigió a la cocina con acostumbrado y estudiado aire taciturno y cerró la puerta al entrar. Nadie lo molestaría. Utilizó un viejo cubo de basura metálico para poder ponerse a la altura de la boca del conducto de aire, activó su inhibidor y se introdujo en el tubo. Los conductos se distribuían por todo la nave, formando una estructura laberíntica que Prega había tardado semanas en aprenderse de memoria. Si fuese necesario, podría llegar a cualquier sitio a oscuras. Otra técnica de la disciplina marcial que habia estudiado: conocer su entorno y adaptarse a él en cualquier circunstancia. Finalmente, llegó al compartimento médico. Desde la altura podía contemplar la totalidad de la sala. Justo debajo de el se encontraba la litera, con Erny encima. Erny miró en dirección suya y directamente a sus ojos. Si no fuera porque sabía que estaba inconsciente, se diría que lo había visto. Dee estaba, como de costumbre, ocupado frente a la pantalla de diagnósticos. Al fijarse, Prega se sorprendió que lo que Dee estaba estudiando en la pantalla era un objeto ovoide prácticamente liso, y no le pareció un objeto médico. Más bien parecía un gran canto rodado. En la superficie de la “piedra” había unas extrañas inscripciones. Prega decidió vigilar la estancia de manera remota, así que sacó de su cinturón dos objetos parecidos a un botón y los colocó en las rejillas del respiradero. Seguidamente, para comprobar el correcto funcionamiento, activó una pequeña consola en su antebrazo izquierdo disimulada en una muñequera. La pantalla se encendió y dos imágenes mostraron el interior de la sala médica. Dee pocas veces salía de la consulta médica, así que Prega ajustó una de las imágenes para que fuera una vista completa de la sala, y la otra la ajustó para ver al detalle la pantalla de la consola médica. Para asegurarse de que los dispositivos de vigilancia no fueran inspeccionados si los descubrían, incorporó una pequeña carga explosiva a una rejilla cercana a los mismos con un sensor de proximidad de manera que estallase al menor indicio. No era un lugar con mucha sujeción para una carga explosiva, pero sería suficiente por el momento. Además, podía desactivar a distancia la detonación si fuese necesario. Después volvió por los conductos de nuevo hasta la cocina y desde allí se dirigió a la bodega. No se cruzó con nadie, cosa que le extrañó. Mejor, así podría trabajar con tranquilidad. Para vigilar a Froi tendría que utilizar algo diferente. Froi nunca estaba en el mismo sitio por mucho tiempo. Debería seguirlo personalmente o adherir a su persona algún dispositivo de vigilancia. Optó por esto último: Froi se daría cuenta si rondaba demasiado tiempo cerca suyo. En este caso, necesitaría algún artilugio más sofisticado, algo que necesitaría sacar de su taquilla en el compartimento de la bodega. Prega abrió la compuerta de la bodega y entró. Intento accionar la luz del compartimento sin éxito, no funcionaba. Esperó hasta que sus ojos se adaptaran mejor a la oscuridad, levantó el brazo izquierdo y tocó la muñequera. Una pequeña luz de color rojo empezó a iluminar la estancia. Prega miró a su derecha, allí estab su taquilla, y también la caja. La caja que habían embarcado hace meses. Desde entonces la “Calypso” y sus tripulantes habían protagonizado situaciones extrañas y en su gran mayoría peligrosas. Es curioso que no lo hubiera relacionado hasta entonces. Curioso, se dirigió hace la misma. Todos los sensores de vgilancia que se habían instalado desde que llegó la caja los había desactivado o hackeado Froi. No le gustaba que hubieran sistemas fuera de su control en la nave. Solo la caja se había resistido. No había manera de abrirla. De hecho, solo la forma cúbica y la seguridad de que en su interior portaba algo le hacía merecedora de ese nombre, porque no se veían fisuras ni aperturas que indicaran la situación de una tapa o compuerta para abrirla. Todo lo que había intentado Froi para abrirla había sido inútil: escáneres de alta resolución, láseres de espectro elevado… La “caja” parecía impenetrable. Después de un tiempo, lo dejó correr, aunque sabía que Froi seguía pensando en ello. No le gustaba ser derrotado. Que lástima que no se pudiera abrir. “Ábrete sésamo”, “Abracadabra”. Prega se rió para sus adentros. Que estúpido, si fuera tan fácil. Prega se dirigió a su taquilla, accionó el mecanismo para abrirla, pero no se abrió.

- Ya estamos, otra vez se ha atascado. Mira que le dije a Troll que la revisara. Que fastidio.

Prega intentó abrir la taquilla, accionando el mecanismo, pero la taquilla no se abría. A cada intento, se incrementaba la impaciencia de Prega. No era propio de el dejar escapar sus sentimientos, pero allí nadie se lo reprocharía.

- Mierda! Ábrete ya! – Gritó con autoridad.

En ese momento, oyó un “click” a su espalda. Prega se giró rápidamente en dirección al sonido mientras su cuerpo respondía poniéndose en guardia. A medida que se giraba Prega pudo comprobar que el ruido procedía de la caja. La parte superior de la caja había desaparecido, y del interior procedía una tenue luz blanca. Inmediatamente Prega empezó a notar una leve vibración que procedía de la caja y sus oidos empezaron a pitar. El zumbido aumentó lentamente de nivel y el pitido de los oídos de Prega comenzó a hacerse insoportable.

Froi se encontraba en su compartimento repasando los protocolos de seguridad, cuando un pitidito de alarma sonó a sus espaldas. Una pequeña luz roja sobre una consola le avisaba que debía mirar a la pantalla. Froi se giró y encendió el monitor. La escena mostraba a Prega postrado de rodillas con las manos en los oídos y detrás suyo, la “caja” abierta.

- No me jodas…

Froi accionó un pequeño intercomunicador.

- Dee, necesito que veas una cosa, inmediatamente.

El tono de Froi no permitía negativas.

- De acuerdo, ahora mismo voy.

Erny se encontraba tumbado en la litera. Hacía unos momentos le había parecido ver la cara de Prega en el techo. Estaba alucinando, seguro. ¿Que tendría que hacer Prega en el techo? En su ensoñación, oyó como Dee maldecía y le tocaba la pierna. Un súbito dolor le recorrió toda la pierna.

- Aaaaaaaaaaaahhhh!

- Ooooh, perdona, amigo, pensaba que estaría durmiendo, jejeje. Jode ¿eeehhh? Eh! Eh! no te duermas – Dee volvió a tocar la pierna de Erny, esta vez con más fuerza y Erny volvió a retorcerse de dolor – Préstame atención! He de dejarte un momento, amiguito. No te muevas de aquí ¿eh?

Erny oyó como se abría la compuerta de la sala médica y se volvía a cerrar. En ese instante, comenzó a notar una vibración, cada vez más acentuada. Se esforzó en abrir los ojos. Una pulsación de dolor le irradiaba desde la pierna y le recorría todo el cuerpo. Fijó su mirada en el techo. Allí, donde había creído ver la cara de Prega se encontraba una rejilla de ventilación. De la rejilla colgaba algo que no llegaba a reconocer. Se esforzó un poco más. La vibración aumentó de intensidad y el pequeño objeto que colgaba de la rejilla cayó sobre la mano derecha de Erny. Con gran esfuerzo Erny giró su cabeza hacia la mano y se fijó en el objeto. En seguida lo reconoció: era una pequeña mina de proximidad y se había activado!

- Maldito hijo de put…

Erny dejó escapar la mina de su mano y se recogió lo mejor que pudo en la camilla. La mina hizo explosión antes de llegar al suelo.

Prega intentó amortiguar el sonido poniéndose las manos en los oídos, pero el sonido aumentaba y cada vez le resultaba mas difícil soportarlo. La estructura de la nave comenzó a resonar con la frecuencia del zumbido, y en la lejanía se produjo una explosión. Pronto toda la estructura metálica del fuselaje comenzó vibrar. Las alarmas de la “Calypso” comenzaron a sonar, el motor de hiperimpulso se detuvo y la nave salió de velocidad luz, quedando a la deriva y sin impulso. Todos los sistemas electrónicos principales comenzaron a fallar, primero los de armamento, luego los de defensa y después los de navegación. Los sistemas principales de gravitación artificial y soporte vital también fallaron. Prega, por un momento, se vio levitando en medio de la bodega, sin aire que respirar y soportando un zumbido que hacía sangrar sus oídos y su nariz. Pronto se pusieron en marcha los sistemas secundarios de gravitación y soporte vital y Prega calló bruscamente al suelo, quedando inconsciente, dejando un charco de sangre. Una onda de choque procedente del objeto sacudió toda la “Calypso” e inmediatamente el zumbido paró y la nave quedó en un silencio sepulcral. Un objeto ovoide con extrañas inscripciones asomaba por encima de la caja, que se había vuelto a cerrar. Inexplicablemente el objeto se sostenía sobre uno de sus extremos, sobre una punta, cuando la lógica diría que debería descansar sobre uno de sus lados.

Relato Troll – Capitulo 17 – Encerrona

Martes, 14 de abril de 2009 trollcruise 9 comentarios

Índice de relatos.

Durante un par de segundos, permaneciron inmóviles, mirándose fijamente. Pere con los primeros botones del pantalos desabrochados, agarrando por las muñecas a la desconocida mirándose fijamente.
Con un sutil pero hábil movimiento la desconocida se zafo del fuerte agarre de Pere. Este se sorprendió de la facilidado con la que lo había logrado.
- “No tenemos tiempo para explicaciones. No es lo que piensa. Planean matarles una vez finalizada la entrega, no deben quedar cabos sueltos relacionados con este trabajo.”- Explico apresuradamente la muchacha.
- “Que tiene esto que ver con felaciones a lo ‘gonzo’?” .- Pere guiño un ojo a la desconocida.
- “Por quien me toma capitán? Solo prentendo salvarle la vida. Voy a implantarle una codificación de ADN en su sistema que les permitirá eludir los scaner biométricos del hangar de X-Apha. Rapido no tenemos tiempo, si notam mi ausencia tendremos problemas”. Explico la muchacha con cierto nerviosismo en su voz.
- “Por que debería creer? Y si eres tu la que pretende matarme? Como pued…..”. Pere no llego a concluir la frase.
Con un agil movimiento. La muchacha golepeo en uno de los musculos de la pierna de Pere. Esta instantáneamente se debilito y Pere cayo de rodillas al suelo. Xavier, que observaba de reojo a una distancia prudencial, corrió a socorrer a su capitán. La muchacha rodo de espaldas sobre si misma y con un movimiento acrobático, al incorporarse de pie, con los pies juntos en el centro del pecho de Xavier. Este salió proyectado a tres metros de distancia, impactando contra unos contenedores metalcos. El golpe le dejo aturdido. La muchacha rodo sobre si misma nuevamente y coloco la mano derecha sobre la espalda de Pere, un segundo despué Pere salió proyectado hacia adelante, cayendo al suelo boca abajo. Justo en ese instante. La muchcha ya se encontraba sobre el cuerpo de Pere. Rapidamente le bajo los pantalones y le clavo una especie de bolígrafo con una aguja en la punta. Pere noto el pichazo y como una sustancia desconocida se introducía en su organismo.
- “Si hubiese querdo mataros, ni me habríais visto ni me habríais oído. Solo pretendo ayudaros, no tengo tiempo para ser amable.”. Contesto la mojer sentado sobre las nalgas desnudas de Pere.
Justo en ese instante Xavier, que se había incorporado, golpeo fuertemente con un tablón de madera en la espalda de la desconocida. La muchacha cayo inconsciente sobre el cuerpo de Pere.
Pere se incorporo y procedió a subirse los pantalones.
- “Que coño era esto? La muy puta me ha insertado algo..”.- Protestaba Pere mientras observaba el cuerpo inconsciente de la muchacha.
- “Yo si que le insertaba algo a esta”.- Comento Xavier mientras se relamía los labios.
- “Cojamosla y llevemosla a la Kalipso, cuando despierte debe darnos unas cuantas explicaciones”.- Pere agarro el cuerpo inconciente de la muchacha y se lo cargo al hombro como si de un saco de patatas de tratase.
Pero cojio el comunicador y procedió a poner en alerta a su tripulación.
-“ Froi. Prepara la Calipso. Protoclo de huida “La fuga de Guadalupe”. Ya sabes lo que has de hacer. No hagas nada hasta que no te lo ordene. Como esta la bodega de carga?”.-
- “Pues ni idea. No tenemos acceso ni a la bodega ni a la mitad de la nave con los sensores que han instalado. Los equipos de mantenimiento ya se han retirado. Sea lo que sea que transportamos se encuentra en la bodega.”.- Reporto froi.
-“Ahora no tenemos tiempo para preocuparnos por eso. Inicia los protocolos. Corto.”. Finalizo Pere.
- “Erny? Donde handas? Tu i Vi’nke volver inmediatamente a la Calipso. Estar preparados por si hemos de salir pitando de aquí.
- “Capitan, es una trampa. Han matado a Vi’nke. Voy para allí inmediatamente. Corto.”. La voz de Erny sonaba sofocada y entre cortada. Estaba corriendo, algo grave sucedería, pues solo corria en situaciones muy extremas.
Pere y Xavier emprendieron la marcha a la Calipso cargando el cuerpo inconsciente de la desconocida. Cautelosamente se movían por entre medio de los contenedores del hangar de carga, tratando de no ser descubiertos. Cargar con una muchacha inconsciente a la espalda no pasaba desapercibido.
Pere y Xavier se encontraban a escasos 50 metros de la compuerta de acceso a la Calipso. Justo en ese instante, una patrulla de dos soldados apareció por la izquierda y les sorprendió.
- “Que coño haceis, soltar a la muchacha inmediatamente”.- Ordenaron los soldados mientras apuntaban a Pere y Xavier.
No hubo tiempo de explicaciones. Por detrás de estos apareció Erny disparando por la espalda (su espacialidad) a los dos soldados. Los dispàros resonaron en el habgar como un estruendo.
- “Pero que coño haces? Se nos van a echar encima.”.- Protesto Pere.
- “Pense que os Ivana ejecutrar igual que a Vi’nke”.- Comento Erny sofocadamente.
Las alarmas empezaron a sonar por todo el Hangar. Alguien había oído los disparos y había activado los sitemas defensivos.
Dos torretas salieron de las esquinas del hangar y empezaron a disparar a la zona donde se encontraba.
Rapidamente. La tripulación allí reunida se puso a cubierto tras uno de los contenedores de carga del Hangar.
- “Warrior fuego de cobertura rápido. Tenemos que llegar a la compuerta de estribor”.- Ordeno Pere al tripulante mecanico.
Unos segundos después Aparecio Warrior junto a la compuerta armado con un rifle de gran tamaño sobre su brazo izquierdo. En el otro sotenia un gran tambor de recarga de la propia arma. Warrior extendió el brazo y apunto sobre una de las torretas. Al intante un sonido sordo anunciaba el lanzamiento de una granada de plasma del cañon del arma de Warrior. Una fuerte explosión sacudió el hangar la mitad del cual se incendio con rapidez. El fuego de la segunda torreta se dirigió hacia la compuerta donde se hayaba Warrior.
Pere, Xavier y Erny aprovecharon para correr rumbo a la compuerta.
Warrior se resguardo del fuego enemigo en el interior de la Calipso. Una intensa ráfaga de plasma impacto contra el fuselaje de la Calipso Warrior a cubiertio dentro dela Calipso, extendió el brazo izquierdo y sin apuntar lanzo un nuevo disparo contra la torreta que les estaba atacando. El nuevo impacto no dio exactamente en el blanco, pero la explosión volvió a sacudir nuevamente el hangar. Pere Xavier y Erny calleron al suelo por la fuerza de la onda espansiva. El lateral de la torreta asi como umedio angar ardia fuertemente. La torreta interrumpió momentáneamente el fuego. Pere, Xavier y Erny se incorporaron rápidamente. Pere agarro nuyevamente a la desconocida y la arrastro hasta el interior de la Calipso. Ya solo flataba Erny por entrar, cuando un pelotón de 10 soldados apareció por una de las compuertas disparando hacia donde se encontraban. Dos disparos impactaron sobre Erny, el primero sobre el hombro izquierdo y el segundo en el gemelo derecho. La fuerza de los impactos, casi simultaneos, proyecto en cuerpo de Erny dentro de la Calipso, dejando lo a reguardo e inconsciente. De la pierna y el honbro de Erny salía un humo negro, junto a un olor a Pollo frito. Xavier se apresuro a cerrar la compuerta.
- “Sacanos de aquí froi.” – Ordeno Pere a través de uno de los comunicadores de la nave.
Justo en se instante los propulsores de la Calipso se encedieron y esta empezó a moverse rumbo a la salida del hangar.
El Caos reinaba en el hangar. La mitad del pelotón disparaba a la Calips, mientras la otra mitad, trataba de apagar las llamas del hangar.
La Calipso abandono rápidamente el hangar y se puso rumbo a una zona segura donde saltar a velocidad Subluz.
Un minuto después, Pere se encontrba sentando en su butaca en la cabina de la Calipso.
-“ Joder, no podemos tener un trabajo tranquilo aunque sea por una sola vez?”.- Protesto Pere.
- “Pues esto no es nada capitán. Nos siguen 6 cazas procedentes de la colonia minera. No nos van a dejar marchar asi como asi.”

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Relato Troll. Capítulo 16: Embarcando

Viernes, 10 de abril de 2009 dee 2 comentarios

Salieron de la sala de reuniones y emprendieron el camino de vuelta a la Kalipso, sus extraños clientes se quedarón atrás, en la sala de reuniones, después de una aséptica despedida.
- Parece un trabajo sencillo, eh, ¿gafotas?.
- Déjate de gilipolleces y estáte atento – replicó Pere al tiempo que manipulaba el intercomunicador en su antebrazo, bajó la voz para añadir: – Estoy poniendo en guardia a Warrior, posiblemente lo necesitemos.
- Joder, y yo que creía que me podría beneficiar a la tipa esa, ¡menudo par de cocos! Me pregunto de qué planeta será y si tendremos órganos genitales compatibles, que la última vez con aquella F’ka estuve tres semanas con picor de huevos. Aunque supongo que valió la pena, nunca me la habían …
Pere recriminó a Xavier con la mirada, automáticamente el soldado supo que las bromas se habían terminado. No quería hacer enfadar a su capitán a pesar de que no notaba ningún tipo de indicio que implicara peligro. En sus distintas misiones habían tenido interlocutores más amenazadores.
- Protocolos de embarque de tipo A10, repito A10. – Pere hablaba con Warrior a través del intercomunicador.

En la Kalipso, a Froilán le extrañó que Pere calificara con esa numeración a un sencillo protocolo de embarque, pero en el puente de mando la palabra de Pere era ley. Empezó a monitorizar todos los mensajes y desvió parte de la energía hacia los sistemas de defensa pasiva. Pronto apareció una petición de la cooperativa en la bandeja de entrada. Le extrañó que la temperatura de la bodega tuviera que ser tan baja, le asignó uno de los compartimentos criogénicos centrales. Siguió procesando la petición, maldiciendo ese tipo de trabajo tan rutinario, deseando que su suerte cambiara algún día. En la siguiente pantalla apareció algo poco habitual:
- ¿Sensores de proximidad en las cuatro bodegas adyacentes? ¿Y no los podemos instalar nosotros? ¿Pero qué mierda era esa? Ahora tendría que recolocar parte de la mercancía. La típica tarea que un navegante experimentado como él no debería hacer.
Troll y Prega aparecieron en el puente respondiendo al protocolo de atención A10. Froilán anotó mentalmente su retraso, no estaban en una situación de alerta, pero no dejaba de ser una neglicencia. Pensó en encomendarles la pesada tarea de recolocar la carga en uno de los monitores secundarios, así él podría planificar el sistema de defensa.
Pregadeu se sentó en uno de los puestos de navegante:
- Uau. Has instalado … un nuevo … sistema. Se detuvo varios segundos mirando a Froilan a los ojos – ¿Para qué sirve? ¿puedo activarlo?
Sin esperar una respuesta manipuló el interfaz de entrada con una velocidad inusitada, cercana a la de la luz. Casi instantáneamente una nube de polvo químico salió de una de las paredes e impactó directamente en el rostro del Troll.
- Grrr … ¿Qué mierda es esta? !Troll calor! !Troll pica nariz¡ ¡AT…AT…ATCHUM! – Un fuerte estornudo tronó en la sala, un moco impactó en una de las pantallas. Otro moco se acomodó en su lugar habitual: su fosa nasal izquierda.
- Eso es un sistema defensivo contra insectos, es de promoción, lo he instalado para probarlo como troyano y … joder, no lo entenderíais ninguno de los dos, pandilla de inútiles.
- ¡Mmm! Lo sé … Lo siento – se excusó Pregadeu.
Froilan supo que ese par no estaban preparados para manipular la carga.
- Seguid con el A10. Pregadeu, supervisa el trabajo de los robots de seguridad que están esperando en el hangar de carga. Esperamos la carga en menos de 10 minutos.
- !Sí! – contestó Pregadeu con una energía extraordinaria. -Ho faré ara mateix. Uooo (a veces Pregadeu utilizaba expresiones en una lengua que sólamente se hablaba en un universo remoto, por lo visto su sempai se la había enseñado cuando realizó su entrenamiento de artes marciales en su juventud). Desapareció del puente de mando.

Troll se frotaba la nariz con sus manazas, maldiciendo en voz baja la torpeza de Pregadeu. Desgraciadamente había desaparecido de su vista, ya le atraparía más tarde, seguro. Empezó a revisar en su pantalla el estado de la sala de máquinas, advirtió que parte de la energía se había desviado hacia otros sistemas, se aseguró que ese desvío procedía de una fuente fiable, era correcto, lo había autorizado Froi con el beneplácito del capitán. Comprobó que los motores estarían preparados antes de la hora estimada de despegue. El hangar en el que habían estacionado les proporcionaba suficiente energía para todos sus protocolos. Se recostó en su asiento con las manos detrás de la nuca, parecía que todo estaba funcionando correctamente, en su pantalla una barra de progreso iba recorriendo su camino. Observó por el circuito interno como Pregadeu acompañaba al androide certificado por la compañía en su recorrido por la bodega, instalando los sensores acordados. La ruta hasta Densho Prime estaba planificada, todo era aparentemente normal, lo único que llamó la atención de Troll era que Froilán había planificado una parada en el planeta Yuuzhan, no le constaba que tuvieran que entregar ninguna carga allí, supuso que se trataría de algún tipo de abastecimiento. No se preocupó, al fin y al cabo, Froilán era el navegante.

Erny y Vi’nke, el oficial médico de la Kalipso se encontraban en la cantina de los hangares de X-Alpha:
- Menudo fastidio, para una vez que no se nos necesita en la nave durante una negociación y hemos de venir a parar a esta cantina tan sucia. Está cochambroso, y no tienen ningún tipo de licor de la tierra, todo son sucedáneos, ¡qué asco!
- No te preocupes, Vi’nke. Al menos no estamos encerrados en la nave, además hay algo que queria enseñarte, ¿recuerdas?
- Sí, es verdad. Lo había olvidado. Comprenderás que para un oficial superior como yo, un triste soldado como tú no tiene el menor interés.
- Pues podría sorprenderte … más de lo que te imaginas. Espérame un momento, necesito hacer algo en el servicio que nadie más puede hacer por mí, jejeje.
- ¡Cuanta sutileza! ¿Todos los de tu calaña tenéis la misma educación?

Erny se levantó de la mesa dirigiendo sus pasos hacia uno de los excusados, en su camino se cruzó con dos figuras bastante altas, si Vi’nke no se hubiera mostrado tan desdeñoso con Erny hubiera advertido como éste intercambiaba algunas palabras con los dos personajes y que incluso recibían algo de las manos del tripulante de la Kalipso. Las dos figuras se dirigieron directamente hacia Vi’nke, uno se situó a su espalda y el otro se sentó en el lugar que había ocupado Erny:

- Disculpe, este asiento está ocupado.
- ¿No nos vas a invitar a algo, doctor?
- ¿Eh? Vosotros sois mercenarios, cómo os han dejado entrar fuera de vuestro perímetro. ¡Eso va completamente contra la reglamentación corporativa. Os advierto que soy un oficial de la compañía…
- Lo sabemos.

El mercenario a la espalda de Vi’nke propinó un golpe seco en la nuca del doctor, inmediatamente se desplomó sobre la mesa, todo ocurrió tan rápido que nadie tuvo ocasión de sospechar nada. Otro forastero que no había digerido el licor de Kr’ogg, el cantinero ya lo sacaría fuera cuando fuera hora de cerrar, si es que esa cantina cerraba en algún momento…

Mientras, en la Kalipso todo seguía su curso con normalidad, Pere y Xavier avanzaban por el almacén cautelosamente, una voz les atrajo hacia un rincón:

- ¡Capitán! He de hablarle.

Se trataba de la mujer que les había acompañado junto al capataz a la negociación con Corbet Rolan:

- No tenemos tiempo, rápido bájese los pantalones.
- ¿Cómo? – respondió un sorprendido Pere.
- Oye nena, si te apetece un revolcón rápido, yo soy tu hombre.
- ¡Xavier! Vuelve atrás y comprueba que no nos hayan seguido.
- ¡Pero capitán! ¡Al menos podría repartir un poco! !Me cago en la erótica del poder¡
- Hazme caso, soldado.

Xavier hizo lo que le habían ordenado, no sin antes dirigirle una sonrisa burlona a la mujer y sobarse groseramente la entrepierna:

- Tú te lo pierdes nena.

En cuanto Xavier se dio la vuelta, la mujer se puso de rodillas e intentó desabrochar el uniforme de Pere. Éste reaccionó con rapidez y la agarró de las muñecas, obligándola a levantarse.

- Oye nena, por mucho que me gustaría practicar un poco de sexo sucio al estilo del s. XX, al menos me gustaría saber tu nombre, llámame sentimental …

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Relato Troll. Capítulo 15: Negociaciones

Jueves, 9 de abril de 2009 trollcruise 9 comentarios

Índice de relatos.

Pere permanecia inmovil frente al espejo de su camarote. De fondo una sueve pieza clásica de piano de un compositor olvidado. Pere, inerte, observaba el aspecto que su rostro reflejaba con el trozo de cuero cubriendo su cuenca ocular. La barba de cuatro días y el aire de melancolía que su rostro reflejaba desde que ella no estaba encajaban perfectamente con su nuevo look, le recordaban aun mas a ese personaje del Siglo XX que tanto le gustaba, “El Capitan Harlok”.
Dejandose embolver por las suaves notas del piano que soban por los altavoces de su camarote, Pere trataba de imaginar que opinaría ella de su nuevo aspecto. Seguro que que le miraría con esa mirada apaciguadora suya, esa mirada que tanta Paz le había proporcionado en momentos de tensión, una de las pocas cosas que podían calamarle con rapidez cuando se encontraba alterado. Pere podía verla reflejada en el espejo como si se encontrase allí en ese mismo instante. Pere podía sentir la calidez su mano posándose en su hombre. Pere podía oir el dulce tono de su voz susurrándole al oído “No te preocupes, todo esta bien …… se feliz por los dos”. Si no se tratase de su imaginación, seguro que esas palabras le habrían tranquilizado, pero no era el caso….nunca volveria a suceder.
Un incremento en la intensidad de la pieza que sonaba le traslado al recuerdo del pasado. Aquel instante en que la vio por primera vez, presente pero a la vez ausente en el muelle de carga de la cooperativa minera de Densho Prime.

6 Meses antes.

- “Me llamo Bo-jamai soy el jefe de almacen de la cooperativa” – Se presento el tercer individuo empezando por la izquierda. Se trataba de un hombre bajito, metro sesenta aproximadamente, de mediana edad, estaba en aquella franja en la cual resluta difícil de adivinar, no se sabia si se trataba de alguien de “treintailargos” mal llevados o alguien que se acercaba a los cincuenta. Su cuidado aspecto indicaba que Bo-jamai no vivía mal, lo cual hacia pensar a Pere que no se trataba de un simple Jefe de Almacen.
- “Les presento a Yume-toshi y Carlos Medibar mis ayudantes. Ella es la asistente personal del Presidente de la Coperativa.” – Bo-jamai no enfatizo demasiado en sus acompañantes, le gustaba ser el centro de atención.
- “Acompañenme y les llevare ante el Presidente, el cual les pondrá al tanto de los peculiares detalles del encargo que tenemos apara ustedes.”
El tono de Bo-jamai inquietaba a Pere y le hacia desconfiar, había algo en todo ese asunto que no le gustaba. Pere miro de Reojo a la asistente del Presidente, pero esta parecía ausente, como si la situación no fuese con ella.
El grupo se dirijio a la compuerta de salida mas cercana. Bo-jamai y el resto de acompañantes permanecia en silencio, sin mediar palabra.Tanto silencio acentuba la inquietud y la desconfianza de Pere, pero no tenia mas remidio que seguir adelante, necesitaban el trabajo. Pere miro a Xavier, el único de la tripulación que le acompañaba, este tampoco parecía muy cómodo con todo aquello.
Tras recorrer durante aproximadamente 10 minutos un sinfín de laberinticos corredores, el grupo se detuvo ante la puera que daba acceso una sala de Reuniones. A través de los ventanales, se podía observar una gran mesa circular, con sus respectivas butacas. Nada decoraba la habitación.
Do-jamai se detuvo ante la compuerta que daba acceso a la sala de reuniones, se giro hacia la mujer que les acompañaba y le sussurro algo al oído, a lo que ella sintió con la cabeza, sin mostrar la mas minima expresión en su rostro.
-“Espermos aquí hasta que el Presidente acuda, ahora mismo va a buscarlo”.- Cometo Bo-Jamai entras el y sus acompañantes se adentraban en la sala. La mujer permanecia fuera de la misma.
Xavier fue el primero en entrar, a continuación, Pere se dispuso a cruzar el portal, cuando obserco que la mujer se giraba y procedía a ponerse en camino. Al cruzarse, Pere pudo escuchar como esta le susurraba en voz baja. “No te fies de ellos, es una trampa, avisa a tu tripulación”. Pere sorprendido por las palabras de la muchacha se giro un instrante, pero ella continuaba su camino como si nada hubiese sucedido. La intuición de Pere le advertía que debía tomarse muy en serio las palabras de aquella desconocida. Pere se adentro en la sala y tomo asiento junto a Xavier.
- “Que clase de encargo tienen para nosotros? La verdad es que sus palabras me han dejado un tanto intrigado”.- Comento Pere.
- “No se preocupe Capitan Mas, en cuanto llegue el presidente le notificaremos todos los detalles del encargo, mientrastanto, le ruego que sea paciente, no tardara demasiado”.- Contesto Bo-Jamai.
Ninguno de los tres miembros de la cooperativa soltava palabra. Los tres permanecían inmóviles sin mostrar expresión alguna en sus rostros o sus gestos. Pere no era capaz de identificar el ambiente que se vivía en la sala. De hecho era esa usencia total de sensaciones las que tanto le inquietaba.
Pere observo con detalle la sala, estudienado y memorizando la distribución de los muebles, asi cmo las puertas y ventanales de la misma. Era una costumbre que había adquirido con el tiempo y que en mas una ocasión le había salvado el culo. Pere almaceno toda esa información en la parte de su cerebro donde depositaba los recursos a usar en caso de emergencia.
-“ Bueno Chavales, como so divertís aquí? Hay muchas curris? Que tal están?”.- Comento Xavier dirijiendose a los dos acompañantes con el tono de voz informal que solia usar para romper un poco el hielo.
Yume-toshi y Carlos le miraron, pero ninguno de los dos pronuncio palabra alguna.
- “Aquí en Densho Prime nos tomamos nuestro oficio muy en serio, para ser competitivos debemos trabajar al máximo, no tenemos tiempo de distraernos.” – Intervino Bo-Jamai en nombre de los otros dos pasmarotes.- “ Hay una cantina en los angares, pero no es un lugar muy animado. Esta mas para las tripulaciones de paso que para los mineros de Densho Prime”.- Bo-Jamai dio la explicación por concluida.
- “Joder….vaya muermo, el índice de Suicidios deber ser altísimo”.- El portavoz no contesto al comentario de Xavier.
De repe se abrió la puetrta de la sala. Pere y Xavier se giraron hacia la compuerta situada a sus espaladas. La muchacha que les había acompañado entro en la sala compañada de un hombre joven, bien vestido y supuestamente apuesto, o al menos eso pensó Pere.
Ambos se sentaron justo frente a Xavier y Pere.
-“Capitan Mas, disculpe la espera, estaba ultimando los detalles del encargo que tengo para ustedes”.- Se pronuncio el Recien llegado.
- “Que grosería por mi parte, permítanme que me presente. Me llamo Corbet Rolan y soy el presidente de la cooperativa minera de Densho Primer, como ya le habrá informado mi jefe de almacen”.- Corbet mostraba fuerza y seguridad en sus palabras, se notaba que estaba acostumbrado al mando y que lo llevaba con comodidad.
- “Como ya le habran informado tenemos un encargo un tanto especial para ustedes. Las circustancias actuales de ultima hora nos obligan a acelerar la puesta en marcha de nuestro proyecto, con lo que no tenemos tiempo que perder en las negociaciones, asi que tratare de ser breve y convincente”.
-“Necesito que lleven un cargamento a la frontera de X-Alpha en el borde exterior de la galaxia. Mi equipo depositará el cargamento en su bodega de carga. Nadie debe acercarse a la mercancía. Instalaremos unos sensores en un radio de cuatro cubiertas que nos garanticen que nadie rompe el perímetro y no se acerca a la mercancía. Les paragaremos el doble de lo acordado inicalmente si están listos en 6 horas para partir. Necesito que en dos semanas la mercancía se encuentre en X-Alpha.”.- Corbet hablaba rápido y con seguridad.
- “Aquí tienen todos los salvoconductos y certificados de garantía sellados de la carga por si algún control se los solicita. En ellos se exime de responsabilidades a la tripulación en caso de haber problemas, que no tiene que haberlos , pues la carga aunque secreta, es perfectamente legal. Que decide Capitan? Lamento no darle mas tiempo para pensárselo, pero necesito una respuesta inmediata por si he de ofrecer el trabajo a otra tripulación.”
- “El triple y puede empezar a dejar sus trastos en nuestra bodega de carga”.- Comento Pere con una total seguridad.
Corber extendió la mano. La muchacha sentada a su izquierda le entrego un comunicador.
-“ Proceder inemdiatamente a acondicionar la bodega de carga y a instalar los sensores en la Calipso”.- Ordeno Corbet por el comunicador.-
- “Tenemos un trato Capitan, espero que sepan cumplirlo”.- Corbet se levanto seguido de su personal y abandonaron la sala.
- “Seguro que sabra volver usted solo a su nave, alguien como usted seguro que ha memorizado el camino de vuelta”.- Comento Corbet mientras salía de la sala sin tan siquiera girarse hacia Pere.

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Relato Troll. Capítulo 14: Despertar (II)

Viernes, 3 de abril de 2009 Froi 4 comentarios

Índice de relatos.

El compartimento de Froi se encontraba a oscuras. Le gustaba la oscuridad le relajaba. La luz de las estrellas entraba por un orificio practicado en la pared metálica de la nave que podría llamarse “ventana”, aunque por sus dimensiones tenía más parecido a un respiradero. Era lo máximo que la estructura de la nave podía permitirse en esa zona, cerca de los motores de impulso. La luz del ventanuco creaba grotescas sombras en la estancia. Repleta de artilugios y piezas electrónicas, la estancia parecía un desguace estelar, aunque para el que lo supiera ver, había cierto orden dentro de tanto desorden.

El encuentro de Froi con Pere en la sala médica le había dejado en un estado indeterminado. Por un parte sentía un látigo de felicidad por la suerte que había corrido el ojo de Pere, pero por otro, de fondo y ganando terreno, sentía lástima e incluso aflicción. ¿Porqué se sentía así? Tendría que estar contento de que los planes fueran por donde ellos querían. Tendría que estar preparado y concentrado en el siguiente paso del plan. Pero no. Solo empezaba a sentirse cada vez más desesperado.

- Mierda, ¡porqué!

Un súbito conato de furia relampagueó en los ojos de Froi. El instrumento electrónico que llevaba en las manso chocó contra el objeto metálico que Froi tenía justo en frente, tras lo cual, Froi intentó tranquilizarse.

- Beep, beep. – pitó estridentemente- ERROR. El comando introducido es incorrecto. Este APT tiene poderes de Super Vaca…

Warrior, que estaba justo enfrente, se llevó el golpe. Tras la batalla, Warrior había sufrido algunos desajustes. Aunque exteriormente tenía apariencia humana, el interior del ente artificial contenía un exoesqueleto de titanio (poroso para aligerarlo) y en ciertas zonas donde existían componentes vitales, además, compartimentos reforzados que los cubrían. En la zona del cuerpo donde se encontraba alguno de estos compartimentos, la piel artificial contenía un pequeño botón, disimulado como una peca, que al tocarlo, desplazaba la piel y se abría una pequeña trampilla, dejando al descubierto circuitería y una pequeña conexión de consola.
Froi se encontraba sentado en el suelo con las piernas cruzadas entre sí en pose budista y con una pantalla electrónica encima de sus piernas, y Warrior frente a él, de pié. El sistema que estaba monitorizando era el control de personalidad, situado en la ingle derecha.
Muy cerca, y entre las ingles, Warrior tenía un conducto metálico por donde excretaba lubricantes y otros fluidos sintéticos que habían perdido sus propiedades. Al no necesitarlos más, Warrior los excretaba por aquí y los recuperaba sintetizándolos a partir de una papilla con la que se alimentaba. Justo este objeto metálico era el había recibido el golpe con la pantalla electrónica.

En ese momento la puerta del compartimento se abrió, dejando entrar un enorme haz de luz blanca que inundó parte de la sala, iluminando la espalda de Froi, sentado y el torso y la cabeza de Warrior. Froi, con las dos manos en la conexión de la ingle de Warrior basculaba hacia delante y hacia atrás intentando hacer fuerza para desconectar la pantalla electrónica de la conexión.

La cabeza de Troll se asomó.

- Froi, he oído unos pitidos hace un momento, ¿tu los has oído?…Coño, Froi, perdona, no sabía que estabas “ocupado”.

Y cerró la compuerta rápidamente.

- Mierda, me lo temía. Vaya escena. No sé quién coño diseñó a este espécimen, pero tenía un sentido del humor bastante verde.

Resignado, ya que no podía desconectar la pantalla, continuó. Warrior no había sufrido daños en sus algoritmos de personalidad, pero Dee necesitaba que introdujeran algunas modificaciones para seguir con la trama que había planeado. ¿Como se había dejado engatusar por Dee para hacer todo aquello? Él solo quería dar una lección a Pere, y si era posible, tomar el mando de la nave. Después de tantos años a bordo había acumulado suficiente experiencia y pericia como para comandar una nave. Pero en el fondo sabía que nunca lo haría, que nunca llegaría a dar el paso. Sabía que le faltaba carácter, entereza, temple. Entonces, ¿porqué había dado el paso? En el fondo lo sabía. Ella era la causa.

Desconectó como pudo su pantalla y se levantó. Ya acabaría de afinar la conducta de Warrior. No había podido ocultar las nuevas líneas de código por falta de tiempo y todo lo demás estaba ya arreglado. Además, ¿quién iba a revisar sus patrones de conducta? Solo él se había profundizado lo suficiente en ellos como para poder encontrar esas líneas.
Sin preocuparse más, apretó de nuevo la “peca”, el orificio se tapó y el trozo de piel sintética volvió a ocupar su lugar. Warrior volvió en sí.

- Gracias “amo”, ahora me encuentro mejor.

Warrior salió de la estancia y volvió a sus quehaceres.

- Jejeje, “amo”. Solo me he tomado esa licencia, no creo que a Dee le importe.

Froi recogió la pantalla y se dispuso a salir para decirle a Dee que ya estaba todo preparado para la siguiente fase. Pensando en su encuentro anterior con Pere, deseó que no se encontrase en el compartimento médico cuando llegase.

Pere y Prega estaban sentados en la cabina de pilotaje, cada uno en un sillón el uno frente al otro. Cuando el piloto automático estaba al mando de la nave era sin duda el lugar más solitario.

- Necesito que hagas un trabajo de “vigilancia”. Sé que estás entrenado para ello.

- Sí, sí que lo estoy!

Prega intentando llevarse la mano a la frente para realizar un saludo militar, pero su corpulencia le jugó una mala pasada en la estrecha cabina y en el camino de subida, su mano apretó accidentalmente el botón de cierre del circuito de agua caliente a los compartimentos de aseo.

En algún lugar de la nave se oyó un grito femenino.

- Ahh! Cabrones!

Pere puso los ojos en blanco. ¡Dioses, este tipo es como el inspector Clouseau!

- Vale, relájate soldado. Sé que cuando te concentras lo puedes hacer…Como decía, necesito que vigiles a dos tripulantes de la “Calypso”: Froi y Dee. Llevo tiempo notando comportamientos extraños, pero hasta hoy no había tenido constatación. Estaban reunidos en la sala médica con algún tema. Quiero enterarme de que va todo esto. Puedes utilizar a Warrior, sus sensores auditivos son muy sensibles y tiene algunas habilidades
que puedes emplear. Tu solo dile que quieres vigilar a un sujeto y te mostrará su rango de opciones.

Tras unos instantes mirándose fijamente a los ojos, Prega contestó.

- Muy bien capitán.

- Normalmente este tipo de trabajo se lo hubiera encomendado a Erny, pero en su estado es imposible.

Otra pausa…

- Lo entiendo.

Sorpresivamente, Prega, se levantó como un resorte y salió de la cabina. Acciones como esta hacía pensar a Pere que Prega era más de lo que mostraba. Pere aún tardo un poco en salir de la cabina. Sabía que Prega era de confianza, nunca le había defraudado y no tenía motivos para desconfiar de él. No era eso lo que le preocupaba, sinó el hecho de conocer lo que se traían entre manos esos dos. A Froi, llegado el momento,
podría controlarlo, o inhabilitarlo, sabía como hacerlo, sabía sus puntos débiles. Pero con Dee era distinto. Era un misterio. Se había unido a ellos en el planeta Yuuzhan, tras la repentina muerte del anterior oficial médico. Se encontró en medio de una pelea en una de las cantinas del puerto espacial y recibió una descarga laser a quemarropa en el pecho. La muerte fue instantánea. Al responsable del disparo lo apresaron y se escapó de la prisión donde esperaba para ser juzgado. Poco después de la muerte del anterior oficial médico, se presentó Dee ofreciendo sus servicios. Sus credenciales eran excelentes, y el salario bajo. Pere nunca había se planteó la conveniencia de esta “casualidad”. En esa época, su pérdida era muy reciente, y él estaba sumido en una profunda sensación de vacío que no le permitía pensar con claridad. Pere se levantó del sillón, se dirigió hacia la compuerta y a medio camino se detuvo, giró sobre sus pasos, se acercó a la consola y accionó el intercomunicador.

- Troll, deja lo que estés haciendo, incluida la galleta, y vete a buscar a Warrior. Dile que se pase por mi camarote y active su programa de limpieza. Necesito también la interfaz de comunicación segura con su sistema operativo primitivo.

El intercomunicador carraspeó y se oyó el vozarrón de Troll:

- Eh…Creo que Warrior tardará un poco en llegar, Froi estaba “trabajando” con el, jur, jur, jur

- ¿Ha sufrido muchos daños tras el combate?

- Yo no lo noté muy dañado, pero Froi insistió en revisarlo. Froi ya sabe que a estas horas le toca la “papilla”. Yo se la tengo preparada cada día a estas horas ya que no se puede retrasar mucho en la ingesta porque se pone nervioso sin su aporte energético diario.

- Bueno pues acércate a ver lo que le queda para terminar, y llévate la papila contigo. No quiero tener que tratar a Warrior excitado.

- Jur jur jur jur

- ¿Qué pasa?

- Nada, nada, ahora te lo mando

Pere cerró la comunicación y se dirigió a su camarote a esperar a Warrior.

Relato Troll. Capítulo 14: Despertar (I)

Miércoles, 1 de abril de 2009 Froi 10 comentarios

Índice de relatos.

Pere se relajó en su camarote. La verdad es que lo necesitaba porque la lucha lo había dejado exhausto. No ya físicamente, sinó mentalmente. Era consciente de que el resto del equipo confiaba en él para salir de situaciones difíciles, para tomar decisiones rápidas y que no fueran equivocadas, y eso añadía un peso enorme en su conciencia. Pero no debía mostrarse débil porque de lo contrario, parte de esa confianza se truncaría y cuestionarían sus decisiones. No había pasado hasta el momento pero podría ocurrir. Había notado cambios en el comportamiento de los integrantes del grupo. Nada importante, detalles. Sobre
todo en Froi. Ya no hablaban tanto como antes. Seguía siendo su mano derecha pero notaba un muro invisible que los separaba.
¿Qué había podido pasar? Habían pasado por mucho juntos, quizás la amistad se había erosionado con el tiempo. Al fin y al cabo la gente cambia. Pero había algo más, no era simple frialdad, a veces vislumbraba un destello de odio reflejado en sus ojos. Un día de estos tendría una conversación seria con Froi. Pero hoy no, no era el momento.

Pere se dirigió a una consigna en un rincón del compartimento. La abrió y sacó un objeto metálico del que colgaba un trozo de metal con forma alargada, con un aro en un extremo y un trozo plano y rectangular en el otro. La parte rectangular tenía una serie de dientes y surcos. Así como con la música, los gustos de Pere por la decoración incluían objetos del siglo XX. Le gustaba el ambiente cálido y tranquilo que transmitía la madera casi natural con la que se construían los muebles por aquella época. Pere agarró el trozo de metal por el lado que tenía el aro y se acercó a un mueble con aspecto muy antiguo, situado en la pared justo en frente de la consigna. Introdujo el trozo de metal en un orificio en la puerta del mueble y lo giró en sentido antihorario. La puerta hizo un ruido metálico y se abrió. Pere extrajo del interior un contenedor de vidrio, una antigua botella con un líquido marronáceo en su interior. Derramó parte del líquido en un vaso y con el vaso en la mano derecha y la botella en el la otra se dirigió a una ventana por la que podía ver las estrellas. Mientras contemplaba el espectáculo con su mano derecha daba pequeños círculos para mover el líquido del vaso antes de llevárselo a la boca.
Su mente comenzaba a relajarse. Como siempre que lo hacía, el recuerdo de ella volvía. Aún se acordaba de la primera vez que la vio en Densho-Prime, enfundada en su uniforme militar. Un recuerdo dulce. También se acordó del día en que la perdió para siempre exhalando su último suspiro entre sus brazos. Un recuerdo amargo. Tiempo después aún notaba que no lo había superado.
Cuando gran parte de la adrenalina hubo dejado su cuerpo, empezó a notar un líquido caliente y espeso bajando por su mejilla derecha, goteando en el suelo. Bajó su mirada al suelo y recorrió gran parte de la estancia. El suelo estaba lleno de gotas de un líquido rojo, y allí donde había estado durante más tiempo se había formado un charco del mismo líquido viscoso. Se llevó la mano a la mejilla, miró, sangre. Siguió el recorrido subiendo por la mejilla hasta su ojo derecho y se sorprendió al no notar el tacto de sus pestañas en sus dedos. Dejó el vaso encima del mueble viejo y se dirigió al espejo que tenía junto a la consigna. Una masa negruzca y sanguinolenta había sustituido su ojo derecho. No veía por ese lado de su cuerpo. Resignado, más que asustado o enfurecido, iría a ver a Dee a que le hiciese un examen médico.
Pere salió de su compartimento en dirección a la sala médica donde con seguridad encontraría a Dee. Desde hace meses se pasaba la mayor parte del tiempo encerrado entre esas cuatro paredes metálicas. Cuando Pere le preguntaba, Dee aducía que estaba ampliando sus conocimientos médicos. Desde entonces, Pere no entraba nunca al compartimento médico sin avisar a Dee antes, para no sufrir sus iras, cuando Dee se cabreaba era temible.
Estaba delante de la puerta del compartimento médico. En el camino no se encontró a ningún tripulante. ¿Donde estarían todos? Accionó el mecanismo de apertura de la puerta y entro en la estancia. Allí se encontraban Dee y Froi de espaldas a la compuerta, y Erny en la camilla, totalmente dormido. Seguramente Dee le habría administrado alguna droga para dormirlo mientras reconstruía su pierna.
- Y ahora quien és! Ya he dicho muchas veces que aviséis entes de entrar en la sala médica, mis pacientes necesitan tranquilidad…- Dee dejó de hablar cuando completó tu giro de 180º sobre sus talones y sus ojos se posaron en el ojo de Pere – Coño Capitán, dónde está tu ojo derecho?
Froi también se giró y le miró. La sorpresa inicial reflejada en su cara se ablandó y se tornó lástima y acto seguido se mezcló con un destello de satisfacción. Froi no pudo evitarlo, y Pere se dio cuenta, y Froi notó que Pere se había dado cuenta.

- Te dejo con tu nuevo paciente Dee, luego seguiremos discutiendo sobre estos nuevos artilugios medicina.

- ¿Desde cuando te interesa la tecnología médica, Froi?

Froi no respondió, se dirigió a la puerta pasando muy cerca de Pere y salió de la sala.

- Déjame ver esa herida. Hummm, vaya…Vamos a tener que limpiarte esto. Lo siento Capitán, pero no me queda anestesia local, ¿quieres que te duerma del todo? – Dee dejó entrever su sonrisa, enseñando sus puntiagudos dientes.

- No, prefiero que no me duermas totalmente.

Dee, comenzó a limpiar la zona hasta dejar la cuenca del ojo limpia. La saneó y la tapó con un trozo de tela untada en un resina.

- Esta resina es del planeta Q’mfamal. Está compuesta de microorganismos que se comen la materia en descomposición. Ayudará a que la herida cure. Supurará de vez en cuando durante una semana o dos. Ten…- Dee le alargó un trozo triangular de cuero negro del que pendían dos tiras negras.- no sabes que es? Es un parche. Me decepcionas Capitán, tu que eres tan aficionado a los objetos del siglo XX. He pensado que preferirías llevarlo en vez de los típicos ojos médicos que se llevan antes de los implantes oculares.

Pere se quedó mirando el parche.

- Vamos Capitán, no seas tímido…En cuanto lleguemos al siguiente puerto espacial te podré implantar un nuevo ojo biónico. Piensa en que vas a ganar rango visual! Jajajaja

- ¿Te hace gracia Dee? – Pere dirigió una furiosa mirada al doctor. Empezaba a estar harto de esta situación. Había estado como dormido sin actuar durante mucho tiempo ante los desplantes de la tripulación. La muerte de ella le había afectado, eso era evidente, y ahora era la sombra del Capitán que había sido antaño. Algún resorte de su mecanismo personal había saltado ante la situación y lo había enfurecido.

Dee dejó de reír en seco, quedándose con la boca abierta, a punto de desencajarse.

- Eh..

- Prepárate para el implante, y cuida de los tripulantes como es tu deber. No quiero tener que tomar medidas por escuchar que has sido negligente. Ya sabes cuales son las reglas cuando navegamos por el espacio: las pongo YO! Volveré más tarde para ver como se encuentra Erny.

Pere se dirigió hacia la puerta, dando la espalda a Dee, y se paró delante justo antes de llegar a la compuerta.

- Y por cierto, doctor, se han acabado esas investigaciones que le tienen encerrado en esta sala. A partir de ahora quiero un informe diario de su trabajo, del estado de los pacientes y inventario del material médico. Si necesita realizar alguna investigación o trabajo, me tendrá que presentar un informe previo.

Pere se detuvo justo a la salida de la sala. Se quedó mirando el parche. Pensó por un momento, y finalmente, se lo colocó, anudando con fuerza las tiras entre sí detrás de su cabeza. Se dirigió a su compartimento y cambió de dirección cuando llegó al pasillo que daba a la cocina. Lo tomó y entro en la estancia. Allí estaba Prega, como era de esperar, preparando algún reconstituyente para la tripulacion.

- Prega, tenemos sintetizadores de alimento, ¿es necesario que hagas esto?

La sala estaba llena de humo y repartidos por aquí y por allá formas de ave carbonizadas.

- Prega, déjalo ya. Sintetizas pollos crudos para cocinarlos, es ilógico!

- Pero Capitán, la tripulación ha de comer!

Pere asió un trozo de ave carbonizado.

- ¿Crees que la tripulación se va a comer este trozo de carbón?

- Bueno, no está tan pasado ¿no?

Pere dejó caer el trozo de ave al suelo y se oyó un ruido seco cuando lo tocó.

- Emm…quizás está un poco hecho, si.

- Venga, deja esto. Tengo algo que encomendarte.

Relato Troll. Capítulo 13: La bestia interior

Martes, 24 de marzo de 2009 dee 10 comentarios

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Capítulo 1

Xavier puso la mano en el sensor de apertura de la puerta de la bodega, no lo pulsó, dejó que el leve subidón alcohólico de la bebida de cebada sintetizada se evaporara antes. No le afectaba el alcohol tanto como al resto de tripulantes, los demás creían que era porque bebía más a menudo que ellos, y él no se planteaba el porqué, simplemente era así. Lo que sí que tenía claro era que no iba a acudir a Dee con ese tema, no quería que le usara de cobaya con sus drogas artificiales, ya había visto lo que había pasado con Pregadeu, todos lo habían visto y a nadie le gustaba hablar de ello.

Con la mente más clara, salió de la bodega y entró en el pasillo oscuro. El mecanismo de cierre de la puerta de la bodega se activó en cuanto salió de la estancia, al mismo tiempo, el sistema inteligente de iluminación apagó la única fuente de luz sobre el pasillo. En momentos como aquél se ponía de manifiesto que la eficiencia energética no se adaptaba a la comodidad humana. Menuda mierda de herencia que nos dejaron los habitantes del s. XXI.

Sólamente había dado un par de pasos por el pasillo cuando volvió a oir la misma respiración inquietante. La notaba cerca, muy cerca, suficientemente cerca como para que se erizara el vello detrás de sus orejas. Suficientemente caliente como para que no fuera producto de su imaginación. Suficientemente familiar para que su cuerpo se tensara y sintiera algo parecido al miedo. Notó una presencia detrás suyo y súbitamente “algo” le propinó un empujón fortísimo que le arrojó hacia la pared.

Ágilmente Xavier se dio la vuelta para evitar caer de boca al suelo, apoyó un brazo para frenar su cuerpo y se dispuso para el ataque instintivamente. No tuvo ocasión porque algo se sentó sobre su pecho, bloqueando con sus piernas los brazos del pobre tripulante. El brillo azulado volvió a sus ojos, la adrenalina hizo el resto, cuando experimentaba esa transformación se volvía más rápido, más fuerte y más ágil. Su visión se volvía más clara, empezaba a vislumbrar algo en la oscuridad, desgraciadamente su transformación era un proceso gradual y sólamente era capaz de distinguir poco más que sombras. Consiguió girar su cuerpo suficiente como para desequilibrar a su agresor, su brazo izquierdo quedó libre para intentar apoyarse, cada vez su vista era más clara. De hecho tuvo una visión clarísima de un puño en su cara. Perdió el conocimiento inmediatamente.

Se despertó sin saber cuánto tiempo había pasado, se maldijo a sí mismo por no haber estado suficientemente en guardia y por no haber tenido los sentidos alerta, se prometió a no volver a pensar con sus órganos genitales ni a nublar su consciencia con el alcohol nunca más, aunque en el fondo sabía que eso no iba a pasar nunca. Intentó moverse pero no pudo, se encontraba bocabajo, atado de pies y manos, con los brazos recogidos detrás de su espalda y absolutamente indefenso. Le dolía enormemente la boca, estaba sangrando, pero debido a su posición la sangre entraba por sus orificios nasales, llenando su cerebro de una horrible sensación dulzona. Notaba que el brillo azulado bajo sus ojos seguía presente, vio que no estaba solo en la bodega, una figura estaba recostada sobre uno de los contenedores de carga, bebiendo directamente de una botella, observándole directamente:
- Por fín estamos despiertos, ¿eh? ¿Nos duele mucho?
- ¿Quién eres tú? ¿Por qué me has atacado?
- No deberíamos hacer estas preguntas. Sabemos la respuesta
Xavier observó a su captor. Su postura era extraña, medio retorcida, tenía una abundante mata de pelo que le rodeaba la cabeza confundiéndose con la barba, larga y lisa, que llegaba hasta el pecho. Era corpulento, especialmente sus brazos, casi tan gruesos como los del Troll, pero con la musculatura más definida. Sus manos se encontraban cubiertas por unos guantes sin dedos, puesto que tenía unas uñas largas como su dedo pulgar, gruesas y desde esa distancia, afiladas y peligrosas. Iba vestido, igual que él, con un uniforme de la corporación. Su rostro era inquietante, sus ojos parecían brillar en la semioscuridad de la estancia, iluminando su cara con una especie de brillo azulado. Poderosamente familiar, inquietantemente cercano.
- Creo que te conozco
- Por supuesto que nos conocemos
- ¿Qué haces aquí?
- Hemos venido a hablarte de nuestro destino
- Qué coño me importa a mí tu destino. ¡Suéltame o …!
- ¿O qué? – interrumpió la criatura
- ¡Te cortaré en dos!
- No nos asustas, nunca podrías hacernos daño – La criatura miró a Xavier fijamente. Sintió como su sangre se helaba en las venas. – Hemos de hablar
- Habla, pues.
- Estamos hartos de que no nos hagas caso, siempre hemos estado ahí para tí, dispuestos a darlo todo y tú te resistes a escucharnos.
-¿Cómo? ¡Pero si nunca te había visto! ¡No te conozco!
- ¡No reniegues! Nacimos juntos y nunca podremos separarnos, por muy fuerte que lo intentes
- Estoy a punto de volverme loco.
- No estamos locos, no. ¿No has notado nada especial estos días? ¿No tienes más hambre de la habitual? Nosotros sí. ¿No tienes más sed de la habitual? Nosotros sí. ¿Esas criaturas de Densho Prime no te han recordado nada?. A nosotros sí.
- No entiendo ni una palabra de lo que estás diciendo – Xavier estaba cada vez más confundido, alucinando con la doble personalidad de la criatura que tenía delante. Culpó a Pregadeu por no haber estado atento durante la huída del planeta, seguro que su captor había aprovechado algún hueco durante el cierre de la compuerta y ese imbécil era el encargado de su custodia. ¿Por qué demonios no había accionado los sistemas de purga? ¿Por qué ese imbécil no había dado la voz de alarma? Ese maldito cabronaz..
- ¡PREGADEU NO TIENE LA CULPA, JODER! ¡Deja de culpar a los demás y afronta la realidad bastardo! – gritó la criatura. Lanzó un patada a la altura de la cabeza de Xavier, impactando en uno de los contenedores. La cabeza de Xavier acusó el impacto sónico.
- ¿Puedes oírme? ¿Estás en mi cabeza?
- Por fín veo que empiezas a hacernos caso.
- ¡Desátame!
- Tú mismo, esas cuerdas sólamente existen en tu imaginación.
Al instante Xavier se encontró a sí mismo derecho, con los pies en el suelo y la criatura ante sí. Si había sido capaz de desatarse sencillamente pensandolo quizás esa molesta criatura desaparecería igualmente. Cerró los ojos y casi inmediatamente una voz susurró en su oído.
- No va a resultar tan sencillo – Su aliento era caliente y olía endemoniadamente mal, entendió que no serviría de nada. Cuando abrió los ojos la habitación parecía encogerse sobre sí misma, se mareó levemente:
- No me encuentro bien.
- No te encontrarás bien hasta que no resolvamos nuestros problemas. No encontrarás la paz hasta que vengues a nuestro pueblo. Ahora ya has pisado Densho Prime, el polvo negro ha entrado en tu cerebro y por fín podremos reclamar lo que es nuestro, el plan está en marcha.
- Detente, no te sigo. ¿Plan? ¿Qué plan? ¿Nuestro pueblo? Yo nací en la colonia EXB00X-3, no tengo nada que vengar.
- ¿Padres?
- No les conocí, me crié en un centro de … Un momento
- ¿Cuáles son tus primeros recuerdos?
- ¡A tí que coño te importa! – Xavier no tenía primeros recuerdos, en su hogar de acogida le explicaron que la adicción a las drogas de sus padres biológicos habían provocado pequeñas lagunas mentales en su etapa infantil y es por ello que tenía la sensación que su vida había empezado cuando entró en la academia militar como cadete.
- Somos los Ovalmus, del planeta Esterpa, nuestro pueblo era cruel y orgulloso. Dominábamos el arte de la metamorfosis animal y éramos hábiles luchadores. Densho Prime nos atacó, no pudimos hacerles frente, eran mucho más numerosos que nosotros. El gran sacerdote Temakel creó un plan maestro para la reconquista, transformó los cadáveres de cada uno de los guerreros Ovalmus en polvo negro y con la energía resultante fue capaz de concebir a un heredero al que envió lejos con la esperanza de que fuera el paladín de los nuevos tiempos. El polvo negro que hemos respirado en Densho Prime es la consciencia colectiva de nuestro pueblo perdido, la energía perdida de una civilización desaparecida, debemos volver allí y vengarnos. ¡POR ESTERPA!
- Esto me supera, tendré que hablarlo con el capitán. Supongamos que te creo, gatito. ¿Cómo coño voy a vencer a esas criaturas?
- Busca en tu interior, de momento ya nos has encontrado.

La puerta del compartimento de la princesa Juanan se abrió, acababa de salir de la cámara de purificación líquida y miraba a Xavier con impaciencia.
- ¿Qué coño quieres? ¿Por qué has venido a mi compartimento? ¿Cómo es que te brillan los ojos?

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Relato Troll – Capitulo 12 – Oscuridad

Martes, 17 de marzo de 2009 trollcruise 9 comentarios

Capitulo 1

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Eran las 3 de la mañana. En el comedor de la Kalipso ya solo quedaban Warrior y Xavier. La mitad de la tripulación se encontraba en la enfermería, con lo que aquella noche, la actividad en el comedor había sido mas tranquila. Normalmente Xavier aporvechaba esos momento para liberar su estrés hechando unas risas con la tripulación, especialmente con la pricensa Juanan, el cocinero Pregadeu y con el ente biomecanico conocido como Warrior.

A Xavier le encantaba llevar el peso de la velada. Disfrutaba inventando situaciones jocosas o relizando imitaciones, trantando de Arrancar una sonrisa al inmutable cocinero de la nave, poniendo a prueba los algoritmos de personalidad de Warrior, lo cuales de vez en cuando desataban sus “carcajadas digitalizadas” en las situaciones mas inverosímiles, lo cual provocaba en la mayoría de los casos la risa colectiva del grupo….bueno, de todo el grupo menos de Pregadeu…..el cocinero no reia con Nada. A Xavier le encantaba poner a prueba la paciencia de la princesa, lanzándole indirectas, que en lugar de sonrojar a la Noble tripulante de la Kalipso, solo conseguían que esta le propinase un sonoro collejon. Eran esos momentos en los cuales Xavier consegui relajarse. Aunque sus habilidades se demostraban fuera de la Kalipso, durante los periodos de tranporte, asumia el rol Cartografo, Control de Bodega de Carga y Responsable de las comunicaciones. Trabajos todos ellos que le aburrían enormemente, con lo que se encontraba con la gran necesidad de liberar toda esa tensión acumulada, sobre todo en los largos trayectos.

Esa noche, el comedor había sido un funeral, los pocos tripulantes que lo habían visitado no estaban de humor para sus gracias. Juanan ni siquiera se había pasado a probar las “delicias de Xui-Han” como les llamaban ellos en tono sarcástico. Xavier había intentado, a pesar de las prohibiciones del Capitan, Modificar los algoritmos de personalidad de Warrior, para que este actuase como “John Wyne”, pero la falta de publico le resto gracia a los gestos y las frases de Warrior. Xavier, pronto se canso.

- Bueno, Warrior, creo que me retiro a mi camarote…..Creo que mañana será el primer dia que me levante sin resaca en 6 meses.- Comento Xavier, con aire de resignación mientras salida del comedor.

Warrior apago sus sitemas y permaneció a oscuras sentado en el mismo bancod donde lo había dejado Xavier.

Xavier se dirigía a su camarote. Le jodia retirar si haber hecho nada. Mañana le tocari contar la Mecancia de la bodega A6. Justo en ese momento recordó que el dia anterior a la llegada a Densho Prime había localizado una remesa de “Botellas de licor de Hums”. Auntomaticamente Xavier pensó en un “Plá Malefic” para compartir la deliciosa bebía con la princesa Juanan. Si conseguía emborracharla en su camarote, tal vez “mojase”. Xavier se puso “palote” al pensar en la princesa borracha y con la ropa de noche.

Inmediatamente, cambio el rumbo y se dirijio a la Bodega A6. Abandono el Pasillio qe daba acceso a los Camarotes y giro a la izquierda por el corredor B6. Estaba oscuro, frio y silecioso. Las ultimas acciones de Froi a los mandos de la Calipso habían dejado muchos de los sistemas bajo minimos. Un único foco del corredor parpadeante alumbraba minimamente el largo corredo. Unicamente el sonido del cebador fluctuando y los “rujidos” del metal de la Kalipso, acompañaban a Xavier en su camino.

De repente, única luz se apago y el cebador dejo de hacer ruido. Xavier se quedo a oscuras. Solo el sonido de su respiración llegaba a sus oídos. – “Mierda, a ver si llegamos a Nebular 6 y reparamos esta cafetera”.- Penso Xavier. Palpando en la oscuridad lentamente prosigio su rumbo. De repènte, algo detuvo su marcha. En la oscuridad, su oído estaba algo mas agudizado y de repente le pareció oir un respiración.

Xavier se detuvo inmediatamente y presto atención. Efectivamente, aunque el sonido era débil, le llegaba un sonido arrítmico de respiración.

- Quien anda Ahí? Puedes decirle a Troll que arregle esta mierda de pasillio. No se ve una puta mierda.- Grito Xavier.-

Silencio. Nadie le respondió, aunque aun podía oir la respiración en algún lugar. Completamente a oscuras, no era capaz de reconocer de que dirección provenía.

- Venga, va dejate de juegecitos. Si tienes algo con lo que alumbrar, enciéndelo, aquí no se ve una puta mierda……y no hace falta que hagas el chiste fácil del “Sable Laser” que lo invente yo.- Advirtio Xavier en tono jocoso,

Nuevamente silencio. Ninguna contestación. Esta vez oia la respiración con lago mas de claridad….. se estaba acercando, pero era incapzaz de reconocer ni a que distancia, ni en que dirección se encontraba el “Gracioso”. Xavier reanudar su camino, palpando en la oscuridad.

- Pues nada cavalote…….Nos vemos.- Respondio Xavier, mientras se reia por el chiste fácil.

Nuevamente no hubo contestación y le parecía que la respiración se encontraba mas cerca. En ese momento se percato que aunque oia acercarse la respiración de alguien, en ningún momento había escuchado sonido pasos. Alguien desplazándose a oscuras como lo estaba haciendo el, debería ir palpando el terreno, chicando con los recodos, las vigas del pasillo, o simplemente algún sonido de pasos….pero no, no se oia nada mas que esa dichosa respiración, la cual, ni siquiera tenia un ritmo constante, lo cual no le producía tranquilidad precisamente. Al pensar en todo ello, un escalofrio recorrió toda su espina dorsal, herizandole todos los pelos. Por un momento empezó a preocuparse un poco Xavier.

- Oye, voy a por una botellita de “licor de Hums” si me esperas en el comedor nos la mamamos…….y luego nos vevemos la botella.- Comento Xavier con la voz de uno de los personajes que solia usar. A pesar del chiste. Su tono de voz mostraba miedo.

Tras hacer el comentario, el ritmo de la respiración se intensifico, haciéndose mas arrítmica. Sonaba mas cercana y ahora podía oírla con mas claridad. Le recordaba mas a la respiración de un animal que a la de cualquiera de los tripulantes de la Calipso. Xavier empezaba a tener un poco de miedo. Acelero su ritmo. Ya no se molestaba tanto en reconocer el terreno con las manos y a trompicones avanzaba en dirección a la compuerta del corredor. No debía flatar mucho.

Continuaba oyendo la respiración mas cercana, y continuaba sin oir ningún sonido de desplazamiento, exceptuando el suyo propio, el cual era mas sonoro, pues ya no prestaba tanta atención en donde pisaba.

Ahora la respiración era mas fuerte, no peria estar lejos y ahora incluso le parecía escuchar algún gruñido entre halarido y halarido.

Sabia que no había animales en la Calipso, nunca transportaban ese tipo de mercancía y no tenían mascota abordo. Xavier empezaba a sudar. El ritmo cardiaco se le aceleraba, junto con la respiración. De repente sus manos chocaron contra una pared. Habia llegado al final del corredor. Palpo en el lateral izquierdo de la pared en busca del Sensor que abria la compuerta. No lo encontraba. Y la respiracio, con gruñidos mas intensos se notaba mas cercana. Finalmente Xavier palpo el sensor y la puerto se abrió, dado paso a la bodega A6. Xavier se apresuro en entrar y se giro hacia la compuerta, para tratar de ver quien o que le seguía.

La tenue luz de la bodega apenas la mantenía iluminada, con lo que apenas se podía observar el interior del corredor que acababa de abandonar. Xavier se alejo 3 o 4 prudenciales emtros de la compuerta y presto atención. Aun oi la respiración y los gruñidos, pero no veía nada en el negro y oscuro pasillo. La respiración sobaba muy cercana, no estaría a mas de 10 metros. Pero no veía nada. Oculta en la oscuridad del corredor la respiración redujo su intensidad y poco a poco empezó sonar mas lejana. Xavie permanecia sentado en el suelo, apoyado contra uno de los baules de la bodega. El corazón le latia a 100 por hora y respiraba como si acabase de echar un polvo. Pocas veces había pasado tanto miedo.

Xavier permaneció sentado en la bodego 10 mintos hasta que consigui volver a cierto estado de normalidad. No era capaz de adivinar que había sucedido en aquel corredor, pero lo que si sabia es que no era nada bueno. Sus sentido le advertían de que había estado en peligro……pero por que…..quien o que era eso?….esta noche no conseguiría dormir…….a no ser que pillase una bueba taja que le hiciese olvidar aquel suceso.

Xavier rebusco entre las cajas de la bodega. No tardo en encontrar el cargamento de botellas. Se agencio un par de ellas. Luego se dirijio al armario del herramientas en busca de una linternar…..no volveria por ese corredor a oscuras. Se aseguro que la linterna funcionaba perfectamente. Abrio una de las botellas y de un solo trago, vacio la mitad del contenido. Ya podía volver. Xavier se dirigió al camarote de Juanan…esta noche mejor no dormir solo….ya no le importaba no mojar…..solo quería echarse unas risas con Juanan y olvidar aquel suceso.

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Relato Troll – Capítulo 11 – La sala del doctor

Domingo, 15 de marzo de 2009 Froi 3 comentarios

Capitulo 1

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Dolor…Dolor…Mareo… El tiempo se para, los sonidos se amplifican, y de repente todo pasa rápidamente. Es como si el tiempo fuera un muelle comprimido por una mano virtual desde su estado de reposo hasta perder toda su elasticidad, el tiempo se ralentiza, y tras llegar a este punto la mano suelta el muelle liberando toda la energía acumulada y hace que el muelle sobrepase su punto de equilibrio, el tiempo se acelera. Y este proceso se repite continuamente en la mente de Erny. Solo a veces, cuando el “muelle” pasa por el punto de equilibrio Erny recupera algo de consciencia y control, o cuando algún capullo entra en la sala de operaciones berreando o dando coces. La droga que le había administrado Dee hacía su efecto, pero no era muy eficaz en su organismo. Los cristales de ocio que consumía diariamente eran más eficaces para controlar su dolor, herencia de su anterior reconstrucción. No se acostumbraría nunca al dolor, pero tendría que aprender a convivir con el porque le acompañaría el resto de su vida. No era un superhombre, no aguantaba bien el dolor. No estaba preocupado por su pierna, ni tan siquiera por su cara. Ya había pasado por esto antes. Al fin y al cabo era solo una reconstrucción parcial, nada comparado con la anterior, con la “fabricación”, como la habían llamado los doctores. Casi había perdido su “segundo ojete” en el proceso de “fabricación”.

Erny giró su cabeza y se encontró mirando fijamente la cara de Dee. Los ojos de Dee, enrojecidos, mostraban en cambio una sensación de paz interior. Paz e incluso satisfacción.


- Hola amiguito. Ya tenía yo ganas de encontrarme “a solas” contigo. Siempre me he preguntado que se sentiría con uno de estos “ojetes” nuevos. ¿Disfrutas mucho? ¿Eh? Te gusta meterte bombillas del tamaño de un quiste de Krayash’k por el segundo agujero ¿eh? Dime! Holaaaaa! No, no te vayas aún, cuéntamelo trozo de carne! ¿Estás ahí? Abogadooooo, abogadoooo..


- Veve..te…a…la…la…mi…


Las drogas hacían que escuchase su propia voz amplificada y retardada, como cuando escuchas el eco de tu propia voz con retardo en un locución por radio. Odiaba esa sensación que se había convertido en una de las torturas Samorritas más famosas. Tras meses escuchando tu propia voz como un eco te acababas volviendo loco y a merced de tus torturadores. Y el no había sido diferente.


- Muy bien, amigo, vamos ver como es ese segundo agujero de tu culo…


Dee introdujo unas pinzas en el orificio y extrajo una muestra de epiteliales. A continuación volvió sobre sus pasos a la mesa de monitorización.

Su mente alucinaba. A veces veía formas, redondas como los soles de Xenon. Ah! Xenon! Que lejos quedaban esos días! Que bien se lo había pasado siendo el príncipe de la casa de Xenon, siendo Ernyha’n, segundo en la sucesión al trono. Los Xenonitas eran gente sencilla y fácil de engañar y su situación social ventajosa facilitaba la tarea. Su sociedad se basaba en el culto a la naturaleza, el respeto por los dioses de la tierra, el cielo y el fuego que veían representados en sus tres soles. Los pequeños Xenonitas aprendían desde muy pequeños a mimetizarse con su entorno y a escuchar lo que el silencio les tenía que decir, a meditar. Se hacían expertos combatientes en la lucha cuerpo a cuerpo, porque estaba prohibido portar armas de proyectiles o de energía. Solo alguno elegidos para entrenarse en la academia central tenían este privilegio, y se dedicaban en cuerpo y alma porque su cometido era la protección de su planeta de agresiones externas. Adaptados a su entorno natural, Xenon no era un planeta tecnológicamente agresivo, aunque sí tecnológicamente avanzado. Habían llegado a su estado actual tras pasar por cruentas guerras, la última de las cuales empleando armamento de fisión nuclear con resultados funestos para todo el planeta y para sus habitantes. La recuperación había sido lenta, la vegetación había vuelto a crecer, de otra forma, más exuberante, y los Xenonitas también habían cambiado. Todo habitante del planeta había sufrido las consecuencias de las mutaciones. Siglo tras siglo se había asentado la mutación genética hasta generar una nueva raza de Xenonitas. Esta particular mutación cambió por completo la sociedad Xenonita, tal y como la habían conocido. Todos los individuos nacían hembra y al llegar a la edad adulta decidían su sexo en una ceremonia privada. Esta ceremonia podía durar meses, hasta que sus genitales se adaptaban lenta y sutilmente a los propósitos de su mente. Desaparecían las mamas y crecía el aparato reproductor masculino, pero no desaparecía el aparato reproductor femenino, con lo todos los Xenonitas, machos o hembras, disponían de un “ojete”. Este orificio era el punto de placer de las Xenonitas, pero en los Xenonitas macho, aunque inicialmente experimentaban una primitiva sensación de placer, pronto se convertía en una profunda sensación de dolor que solo se mitigaba excitando aún mas el orificio, entrando en un espiral placer-dolor, pudiendo acabar en la muerte del sujeto. El descubrimiento por otras razas del universo de los Xenonitas y a su vez de su morfología puso de moda una nueva forma de satisfacción. Los primeros visitantes extraXenonitas acudían al planeta a implantarse ese segundo agujero anal y experimentar esas nuevas sensaciones, limitando ese punto final. Luego, este tipo de cirugía se extendió por toda la galaxia superando en sucesivas versiones ese punto final.


- Hola! Amigo, tu eres algo diferente de lo que aparentas. Este “ojete” no es artificial. Las epiteliales que he extraído no contienen la cadena de ADN estándar. Tus epiteliales son propias…Dime, amigo, ¿qué eres, o mejor, de dónde eres? Vamos dímelo, tu eres Xenoniano ¿eh? Pero como…


Dee era bastante competente como médico y no tardaría en adivinar como había llegado a ese estado. Los Samorritas habían hecho un buen trabajo despojándole de su identidad, pero la cirugía reconstructiva, o mejor dicho, de “fabricación”, también dejaba huellas. Tras ayudar a los Samorritas a invadir su planeta natal, se deshicieron de el como si de un perro se tratase. Lejos quedaron las promesas de gobernar como heredero su planeta siendo satélite de Samorrea.

Ernyha’n tardó mucho tiempo en encontrar la pista de su hermana, y esa pista le condujo a la “Calypso”. Su entrenamiento para mimetizarse con su entorno y su entrenamiento con armas de energía como miembro de la realeza Xenoniana le ayudó a entrar a formar parte de la tripulación. Casi siempre pasaba desapercibido para el resto de la tripulación. Le gustaba observar.

El sonido de la compuerta del compartimento le sacó de sus pensamientos. Dee aún estaba en la sala, absorto en el monitor de reconstrucción. Su viciosa cara se veían reflejada en el mismo. Dee giró su cabeza hacia la compuerta y miro la figura de Froi, intercambiaron varias frases que Erny no consiguió entender y acto seguido Froi salió de la sala. Hablaban una extraña jerga. La droga que le había suministrado Dee perdía poco a poco su efecto y Erny podía pensar más claramente. Ahora podía concentrarse mejor y recordó la noche anterior, cuando estaba en la bodega de carga. A causa de los dolores por la “reconstrucción” le costaba dormir, y se levantaba en plena noche a dar una vuelta por la “Calypso”. No solía encontrarse con nadie en su habitual ruta y mucho menos a Froi y aún menos en la bodega de carga. Le gustaba la bodega de carga. Su silencio, interrumpido por el zumbido constante de los motores, más agudo si se habían puesto en marcha los de hiper-impulso, le recordaba en cierta forma a su planeta natal. Esa noche, mientras se encontraba sentado meditando intentando relajarse, oyó la compuerta abrirse. Unos pasos se dirigieron a la parte posterior, se detuvieron, y tras unos instantes volvieron por por donde habían venido y salieron por la compuerta. Erny no pudo ver de quien se trataba porque unos bidones de carga se lo ocultaron, pero pudo escuchar claramente una melodía silbada por el personaje que entró, una antigua marcha imperial que solo había oído a una persona: Froi.

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