Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Relato troll’

Capítulo 18: La caja

Domingo, 26 de Abril de 2009

Índice de relatos.

Prega salió de la cabina de pilotaje intranquilo. Por un momento había perdido el férreo autocontrol cuando Pere le había encomendado la misión. ¡Por fin algo a la altura de sus habilidades! Había dejado que sus emociones se escaparan a su dominio y al salir de la cabina, había dejado entrever a Pere, de manera involuntaria, su verdadera velocidad. Eso no debería haber pasado. Debería andar con cuidado en el futuro. Prega tenía que recopilar información sobre los movimientos de Dee y Froi y sabia como hacerlo. Su cometido en la nave, cuando no estaban en situación de combate, le permitía largos momentos de tranquilidad. Nadie quería saber como un cocinero realizaba su trabajo cuando tenían un moderno equipo de cocina sintetizada que lo realizaba de manera limpia y al gusto personal de la persona que lo utilizaba. Solo Pere, aficionado a todo lo antiguo, le encargaba cada día la comida. Desde su lugar en la cocina podía entrenar su cuerpo y su espíritu en esos momentos de tranquilidad, y habia descubierto la manera de utilizar los conductos de aire para moverse por la “Calypso” a su antojo y sin ser detectado. Froi habia instalado unos simples dispositivos de seguridad en la entrada de estos conductos, pero Prega, con perseverancia, había conseguido de manera ilegal un dispositivo en una colonia minera que los desactivaba durante unos instantes. Prega se dirigió a la cocina con acostumbrado y estudiado aire taciturno y cerró la puerta al entrar. Nadie lo molestaría. Utilizó un viejo cubo de basura metálico para poder ponerse a la altura de la boca del conducto de aire, activó su inhibidor y se introdujo en el tubo. Los conductos se distribuían por todo la nave, formando una estructura laberíntica que Prega había tardado semanas en aprenderse de memoria. Si fuese necesario, podría llegar a cualquier sitio a oscuras. Otra técnica de la disciplina marcial que habia estudiado: conocer su entorno y adaptarse a él en cualquier circunstancia. Finalmente, llegó al compartimento médico. Desde la altura podía contemplar la totalidad de la sala. Justo debajo de el se encontraba la litera, con Erny encima. Erny miró en dirección suya y directamente a sus ojos. Si no fuera porque sabía que estaba inconsciente, se diría que lo había visto. Dee estaba, como de costumbre, ocupado frente a la pantalla de diagnósticos. Al fijarse, Prega se sorprendió que lo que Dee estaba estudiando en la pantalla era un objeto ovoide prácticamente liso, y no le pareció un objeto médico. Más bien parecía un gran canto rodado. En la superficie de la “piedra” había unas extrañas inscripciones. Prega decidió vigilar la estancia de manera remota, así que sacó de su cinturón dos objetos parecidos a un botón y los colocó en las rejillas del respiradero. Seguidamente, para comprobar el correcto funcionamiento, activó una pequeña consola en su antebrazo izquierdo disimulada en una muñequera. La pantalla se encendió y dos imágenes mostraron el interior de la sala médica. Dee pocas veces salía de la consulta médica, así que Prega ajustó una de las imágenes para que fuera una vista completa de la sala, y la otra la ajustó para ver al detalle la pantalla de la consola médica. Para asegurarse de que los dispositivos de vigilancia no fueran inspeccionados si los descubrían, incorporó una pequeña carga explosiva a una rejilla cercana a los mismos con un sensor de proximidad de manera que estallase al menor indicio. No era un lugar con mucha sujeción para una carga explosiva, pero sería suficiente por el momento. Además, podía desactivar a distancia la detonación si fuese necesario. Después volvió por los conductos de nuevo hasta la cocina y desde allí se dirigió a la bodega. No se cruzó con nadie, cosa que le extrañó. Mejor, así podría trabajar con tranquilidad. Para vigilar a Froi tendría que utilizar algo diferente. Froi nunca estaba en el mismo sitio por mucho tiempo. Debería seguirlo personalmente o adherir a su persona algún dispositivo de vigilancia. Optó por esto último: Froi se daría cuenta si rondaba demasiado tiempo cerca suyo. En este caso, necesitaría algún artilugio más sofisticado, algo que necesitaría sacar de su taquilla en el compartimento de la bodega. Prega abrió la compuerta de la bodega y entró. Intento accionar la luz del compartimento sin éxito, no funcionaba. Esperó hasta que sus ojos se adaptaran mejor a la oscuridad, levantó el brazo izquierdo y tocó la muñequera. Una pequeña luz de color rojo empezó a iluminar la estancia. Prega miró a su derecha, allí estab su taquilla, y también la caja. La caja que habían embarcado hace meses. Desde entonces la “Calypso” y sus tripulantes habían protagonizado situaciones extrañas y en su gran mayoría peligrosas. Es curioso que no lo hubiera relacionado hasta entonces. Curioso, se dirigió hace la misma. Todos los sensores de vgilancia que se habían instalado desde que llegó la caja los había desactivado o hackeado Froi. No le gustaba que hubieran sistemas fuera de su control en la nave. Solo la caja se había resistido. No había manera de abrirla. De hecho, solo la forma cúbica y la seguridad de que en su interior portaba algo le hacía merecedora de ese nombre, porque no se veían fisuras ni aperturas que indicaran la situación de una tapa o compuerta para abrirla. Todo lo que había intentado Froi para abrirla había sido inútil: escáneres de alta resolución, láseres de espectro elevado… La “caja” parecía impenetrable. Después de un tiempo, lo dejó correr, aunque sabía que Froi seguía pensando en ello. No le gustaba ser derrotado. Que lástima que no se pudiera abrir. “Ábrete sésamo”, “Abracadabra”. Prega se rió para sus adentros. Que estúpido, si fuera tan fácil. Prega se dirigió a su taquilla, accionó el mecanismo para abrirla, pero no se abrió.

- Ya estamos, otra vez se ha atascado. Mira que le dije a Troll que la revisara. Que fastidio.

Prega intentó abrir la taquilla, accionando el mecanismo, pero la taquilla no se abría. A cada intento, se incrementaba la impaciencia de Prega. No era propio de el dejar escapar sus sentimientos, pero allí nadie se lo reprocharía.

- Mierda! Ábrete ya! – Gritó con autoridad.

En ese momento, oyó un “click” a su espalda. Prega se giró rápidamente en dirección al sonido mientras su cuerpo respondía poniéndose en guardia. A medida que se giraba Prega pudo comprobar que el ruido procedía de la caja. La parte superior de la caja había desaparecido, y del interior procedía una tenue luz blanca. Inmediatamente Prega empezó a notar una leve vibración que procedía de la caja y sus oidos empezaron a pitar. El zumbido aumentó lentamente de nivel y el pitido de los oídos de Prega comenzó a hacerse insoportable.

Froi se encontraba en su compartimento repasando los protocolos de seguridad, cuando un pitidito de alarma sonó a sus espaldas. Una pequeña luz roja sobre una consola le avisaba que debía mirar a la pantalla. Froi se giró y encendió el monitor. La escena mostraba a Prega postrado de rodillas con las manos en los oídos y detrás suyo, la “caja” abierta.

- No me jodas…

Froi accionó un pequeño intercomunicador.

- Dee, necesito que veas una cosa, inmediatamente.

El tono de Froi no permitía negativas.

- De acuerdo, ahora mismo voy.

Erny se encontraba tumbado en la litera. Hacía unos momentos le había parecido ver la cara de Prega en el techo. Estaba alucinando, seguro. ¿Que tendría que hacer Prega en el techo? En su ensoñación, oyó como Dee maldecía y le tocaba la pierna. Un súbito dolor le recorrió toda la pierna.

- Aaaaaaaaaaaahhhh!

- Ooooh, perdona, amigo, pensaba que estaría durmiendo, jejeje. Jode ¿eeehhh? Eh! Eh! no te duermas – Dee volvió a tocar la pierna de Erny, esta vez con más fuerza y Erny volvió a retorcerse de dolor – Préstame atención! He de dejarte un momento, amiguito. No te muevas de aquí ¿eh?

Erny oyó como se abría la compuerta de la sala médica y se volvía a cerrar. En ese instante, comenzó a notar una vibración, cada vez más acentuada. Se esforzó en abrir los ojos. Una pulsación de dolor le irradiaba desde la pierna y le recorría todo el cuerpo. Fijó su mirada en el techo. Allí, donde había creído ver la cara de Prega se encontraba una rejilla de ventilación. De la rejilla colgaba algo que no llegaba a reconocer. Se esforzó un poco más. La vibración aumentó de intensidad y el pequeño objeto que colgaba de la rejilla cayó sobre la mano derecha de Erny. Con gran esfuerzo Erny giró su cabeza hacia la mano y se fijó en el objeto. En seguida lo reconoció: era una pequeña mina de proximidad y se había activado!

- Maldito hijo de put…

Erny dejó escapar la mina de su mano y se recogió lo mejor que pudo en la camilla. La mina hizo explosión antes de llegar al suelo.

Prega intentó amortiguar el sonido poniéndose las manos en los oídos, pero el sonido aumentaba y cada vez le resultaba mas difícil soportarlo. La estructura de la nave comenzó a resonar con la frecuencia del zumbido, y en la lejanía se produjo una explosión. Pronto toda la estructura metálica del fuselaje comenzó vibrar. Las alarmas de la “Calypso” comenzaron a sonar, el motor de hiperimpulso se detuvo y la nave salió de velocidad luz, quedando a la deriva y sin impulso. Todos los sistemas electrónicos principales comenzaron a fallar, primero los de armamento, luego los de defensa y después los de navegación. Los sistemas principales de gravitación artificial y soporte vital también fallaron. Prega, por un momento, se vio levitando en medio de la bodega, sin aire que respirar y soportando un zumbido que hacía sangrar sus oídos y su nariz. Pronto se pusieron en marcha los sistemas secundarios de gravitación y soporte vital y Prega calló bruscamente al suelo, quedando inconsciente, dejando un charco de sangre. Una onda de choque procedente del objeto sacudió toda la “Calypso” e inmediatamente el zumbido paró y la nave quedó en un silencio sepulcral. Un objeto ovoide con extrañas inscripciones asomaba por encima de la caja, que se había vuelto a cerrar. Inexplicablemente el objeto se sostenía sobre uno de sus extremos, sobre una punta, cuando la lógica diría que debería descansar sobre uno de sus lados.

Froi Ocio, Relatos ,

Relato Troll. Capítulo 14: Despertar (II)

Viernes, 3 de Abril de 2009

Índice de relatos.

El compartimento de Froi se encontraba a oscuras. Le gustaba la oscuridad le relajaba. La luz de las estrellas entraba por un orificio practicado en la pared metálica de la nave que podría llamarse “ventana”, aunque por sus dimensiones tenía más parecido a un respiradero. Era lo máximo que la estructura de la nave podía permitirse en esa zona, cerca de los motores de impulso. La luz del ventanuco creaba grotescas sombras en la estancia. Repleta de artilugios y piezas electrónicas, la estancia parecía un desguace estelar, aunque para el que lo supiera ver, había cierto orden dentro de tanto desorden.

El encuentro de Froi con Pere en la sala médica le había dejado en un estado indeterminado. Por un parte sentía un látigo de felicidad por la suerte que había corrido el ojo de Pere, pero por otro, de fondo y ganando terreno, sentía lástima e incluso aflicción. ¿Porqué se sentía así? Tendría que estar contento de que los planes fueran por donde ellos querían. Tendría que estar preparado y concentrado en el siguiente paso del plan. Pero no. Solo empezaba a sentirse cada vez más desesperado.

- Mierda, ¡porqué!

Un súbito conato de furia relampagueó en los ojos de Froi. El instrumento electrónico que llevaba en las manso chocó contra el objeto metálico que Froi tenía justo en frente, tras lo cual, Froi intentó tranquilizarse.

- Beep, beep. – pitó estridentemente- ERROR. El comando introducido es incorrecto. Este APT tiene poderes de Super Vaca…

Warrior, que estaba justo enfrente, se llevó el golpe. Tras la batalla, Warrior había sufrido algunos desajustes. Aunque exteriormente tenía apariencia humana, el interior del ente artificial contenía un exoesqueleto de titanio (poroso para aligerarlo) y en ciertas zonas donde existían componentes vitales, además, compartimentos reforzados que los cubrían. En la zona del cuerpo donde se encontraba alguno de estos compartimentos, la piel artificial contenía un pequeño botón, disimulado como una peca, que al tocarlo, desplazaba la piel y se abría una pequeña trampilla, dejando al descubierto circuitería y una pequeña conexión de consola.
Froi se encontraba sentado en el suelo con las piernas cruzadas entre sí en pose budista y con una pantalla electrónica encima de sus piernas, y Warrior frente a él, de pié. El sistema que estaba monitorizando era el control de personalidad, situado en la ingle derecha.
Muy cerca, y entre las ingles, Warrior tenía un conducto metálico por donde excretaba lubricantes y otros fluidos sintéticos que habían perdido sus propiedades. Al no necesitarlos más, Warrior los excretaba por aquí y los recuperaba sintetizándolos a partir de una papilla con la que se alimentaba. Justo este objeto metálico era el había recibido el golpe con la pantalla electrónica.

En ese momento la puerta del compartimento se abrió, dejando entrar un enorme haz de luz blanca que inundó parte de la sala, iluminando la espalda de Froi, sentado y el torso y la cabeza de Warrior. Froi, con las dos manos en la conexión de la ingle de Warrior basculaba hacia delante y hacia atrás intentando hacer fuerza para desconectar la pantalla electrónica de la conexión.

La cabeza de Troll se asomó.

- Froi, he oído unos pitidos hace un momento, ¿tu los has oído?…Coño, Froi, perdona, no sabía que estabas “ocupado”.

Y cerró la compuerta rápidamente.

- Mierda, me lo temía. Vaya escena. No sé quién coño diseñó a este espécimen, pero tenía un sentido del humor bastante verde.

Resignado, ya que no podía desconectar la pantalla, continuó. Warrior no había sufrido daños en sus algoritmos de personalidad, pero Dee necesitaba que introdujeran algunas modificaciones para seguir con la trama que había planeado. ¿Como se había dejado engatusar por Dee para hacer todo aquello? Él solo quería dar una lección a Pere, y si era posible, tomar el mando de la nave. Después de tantos años a bordo había acumulado suficiente experiencia y pericia como para comandar una nave. Pero en el fondo sabía que nunca lo haría, que nunca llegaría a dar el paso. Sabía que le faltaba carácter, entereza, temple. Entonces, ¿porqué había dado el paso? En el fondo lo sabía. Ella era la causa.

Desconectó como pudo su pantalla y se levantó. Ya acabaría de afinar la conducta de Warrior. No había podido ocultar las nuevas líneas de código por falta de tiempo y todo lo demás estaba ya arreglado. Además, ¿quién iba a revisar sus patrones de conducta? Solo él se había profundizado lo suficiente en ellos como para poder encontrar esas líneas.
Sin preocuparse más, apretó de nuevo la “peca”, el orificio se tapó y el trozo de piel sintética volvió a ocupar su lugar. Warrior volvió en sí.

- Gracias “amo”, ahora me encuentro mejor.

Warrior salió de la estancia y volvió a sus quehaceres.

- Jejeje, “amo”. Solo me he tomado esa licencia, no creo que a Dee le importe.

Froi recogió la pantalla y se dispuso a salir para decirle a Dee que ya estaba todo preparado para la siguiente fase. Pensando en su encuentro anterior con Pere, deseó que no se encontrase en el compartimento médico cuando llegase.

Pere y Prega estaban sentados en la cabina de pilotaje, cada uno en un sillón el uno frente al otro. Cuando el piloto automático estaba al mando de la nave era sin duda el lugar más solitario.

- Necesito que hagas un trabajo de “vigilancia”. Sé que estás entrenado para ello.

- Sí, sí que lo estoy!

Prega intentando llevarse la mano a la frente para realizar un saludo militar, pero su corpulencia le jugó una mala pasada en la estrecha cabina y en el camino de subida, su mano apretó accidentalmente el botón de cierre del circuito de agua caliente a los compartimentos de aseo.

En algún lugar de la nave se oyó un grito femenino.

- Ahh! Cabrones!

Pere puso los ojos en blanco. ¡Dioses, este tipo es como el inspector Clouseau!

- Vale, relájate soldado. Sé que cuando te concentras lo puedes hacer…Como decía, necesito que vigiles a dos tripulantes de la “Calypso”: Froi y Dee. Llevo tiempo notando comportamientos extraños, pero hasta hoy no había tenido constatación. Estaban reunidos en la sala médica con algún tema. Quiero enterarme de que va todo esto. Puedes utilizar a Warrior, sus sensores auditivos son muy sensibles y tiene algunas habilidades
que puedes emplear. Tu solo dile que quieres vigilar a un sujeto y te mostrará su rango de opciones.

Tras unos instantes mirándose fijamente a los ojos, Prega contestó.

- Muy bien capitán.

- Normalmente este tipo de trabajo se lo hubiera encomendado a Erny, pero en su estado es imposible.

Otra pausa…

- Lo entiendo.

Sorpresivamente, Prega, se levantó como un resorte y salió de la cabina. Acciones como esta hacía pensar a Pere que Prega era más de lo que mostraba. Pere aún tardo un poco en salir de la cabina. Sabía que Prega era de confianza, nunca le había defraudado y no tenía motivos para desconfiar de él. No era eso lo que le preocupaba, sinó el hecho de conocer lo que se traían entre manos esos dos. A Froi, llegado el momento,
podría controlarlo, o inhabilitarlo, sabía como hacerlo, sabía sus puntos débiles. Pero con Dee era distinto. Era un misterio. Se había unido a ellos en el planeta Yuuzhan, tras la repentina muerte del anterior oficial médico. Se encontró en medio de una pelea en una de las cantinas del puerto espacial y recibió una descarga laser a quemarropa en el pecho. La muerte fue instantánea. Al responsable del disparo lo apresaron y se escapó de la prisión donde esperaba para ser juzgado. Poco después de la muerte del anterior oficial médico, se presentó Dee ofreciendo sus servicios. Sus credenciales eran excelentes, y el salario bajo. Pere nunca había se planteó la conveniencia de esta “casualidad”. En esa época, su pérdida era muy reciente, y él estaba sumido en una profunda sensación de vacío que no le permitía pensar con claridad. Pere se levantó del sillón, se dirigió hacia la compuerta y a medio camino se detuvo, giró sobre sus pasos, se acercó a la consola y accionó el intercomunicador.

- Troll, deja lo que estés haciendo, incluida la galleta, y vete a buscar a Warrior. Dile que se pase por mi camarote y active su programa de limpieza. Necesito también la interfaz de comunicación segura con su sistema operativo primitivo.

El intercomunicador carraspeó y se oyó el vozarrón de Troll:

- Eh…Creo que Warrior tardará un poco en llegar, Froi estaba “trabajando” con el, jur, jur, jur

- ¿Ha sufrido muchos daños tras el combate?

- Yo no lo noté muy dañado, pero Froi insistió en revisarlo. Froi ya sabe que a estas horas le toca la “papilla”. Yo se la tengo preparada cada día a estas horas ya que no se puede retrasar mucho en la ingesta porque se pone nervioso sin su aporte energético diario.

- Bueno pues acércate a ver lo que le queda para terminar, y llévate la papila contigo. No quiero tener que tratar a Warrior excitado.

- Jur jur jur jur

- ¿Qué pasa?

- Nada, nada, ahora te lo mando

Pere cerró la comunicación y se dirigió a su camarote a esperar a Warrior.

Froi General, Ocio, Relatos ,

Relato Troll. Capítulo 14: Despertar (I)

Miércoles, 1 de Abril de 2009

Índice de relatos.

Pere se relajó en su camarote. La verdad es que lo necesitaba porque la lucha lo había dejado exhausto. No ya físicamente, sinó mentalmente. Era consciente de que el resto del equipo confiaba en él para salir de situaciones difíciles, para tomar decisiones rápidas y que no fueran equivocadas, y eso añadía un peso enorme en su conciencia. Pero no debía mostrarse débil porque de lo contrario, parte de esa confianza se truncaría y cuestionarían sus decisiones. No había pasado hasta el momento pero podría ocurrir. Había notado cambios en el comportamiento de los integrantes del grupo. Nada importante, detalles. Sobre
todo en Froi. Ya no hablaban tanto como antes. Seguía siendo su mano derecha pero notaba un muro invisible que los separaba.
¿Qué había podido pasar? Habían pasado por mucho juntos, quizás la amistad se había erosionado con el tiempo. Al fin y al cabo la gente cambia. Pero había algo más, no era simple frialdad, a veces vislumbraba un destello de odio reflejado en sus ojos. Un día de estos tendría una conversación seria con Froi. Pero hoy no, no era el momento.

Pere se dirigió a una consigna en un rincón del compartimento. La abrió y sacó un objeto metálico del que colgaba un trozo de metal con forma alargada, con un aro en un extremo y un trozo plano y rectangular en el otro. La parte rectangular tenía una serie de dientes y surcos. Así como con la música, los gustos de Pere por la decoración incluían objetos del siglo XX. Le gustaba el ambiente cálido y tranquilo que transmitía la madera casi natural con la que se construían los muebles por aquella época. Pere agarró el trozo de metal por el lado que tenía el aro y se acercó a un mueble con aspecto muy antiguo, situado en la pared justo en frente de la consigna. Introdujo el trozo de metal en un orificio en la puerta del mueble y lo giró en sentido antihorario. La puerta hizo un ruido metálico y se abrió. Pere extrajo del interior un contenedor de vidrio, una antigua botella con un líquido marronáceo en su interior. Derramó parte del líquido en un vaso y con el vaso en la mano derecha y la botella en el la otra se dirigió a una ventana por la que podía ver las estrellas. Mientras contemplaba el espectáculo con su mano derecha daba pequeños círculos para mover el líquido del vaso antes de llevárselo a la boca.
Su mente comenzaba a relajarse. Como siempre que lo hacía, el recuerdo de ella volvía. Aún se acordaba de la primera vez que la vio en Densho-Prime, enfundada en su uniforme militar. Un recuerdo dulce. También se acordó del día en que la perdió para siempre exhalando su último suspiro entre sus brazos. Un recuerdo amargo. Tiempo después aún notaba que no lo había superado.
Cuando gran parte de la adrenalina hubo dejado su cuerpo, empezó a notar un líquido caliente y espeso bajando por su mejilla derecha, goteando en el suelo. Bajó su mirada al suelo y recorrió gran parte de la estancia. El suelo estaba lleno de gotas de un líquido rojo, y allí donde había estado durante más tiempo se había formado un charco del mismo líquido viscoso. Se llevó la mano a la mejilla, miró, sangre. Siguió el recorrido subiendo por la mejilla hasta su ojo derecho y se sorprendió al no notar el tacto de sus pestañas en sus dedos. Dejó el vaso encima del mueble viejo y se dirigió al espejo que tenía junto a la consigna. Una masa negruzca y sanguinolenta había sustituido su ojo derecho. No veía por ese lado de su cuerpo. Resignado, más que asustado o enfurecido, iría a ver a Dee a que le hiciese un examen médico.
Pere salió de su compartimento en dirección a la sala médica donde con seguridad encontraría a Dee. Desde hace meses se pasaba la mayor parte del tiempo encerrado entre esas cuatro paredes metálicas. Cuando Pere le preguntaba, Dee aducía que estaba ampliando sus conocimientos médicos. Desde entonces, Pere no entraba nunca al compartimento médico sin avisar a Dee antes, para no sufrir sus iras, cuando Dee se cabreaba era temible.
Estaba delante de la puerta del compartimento médico. En el camino no se encontró a ningún tripulante. ¿Donde estarían todos? Accionó el mecanismo de apertura de la puerta y entro en la estancia. Allí se encontraban Dee y Froi de espaldas a la compuerta, y Erny en la camilla, totalmente dormido. Seguramente Dee le habría administrado alguna droga para dormirlo mientras reconstruía su pierna.
- Y ahora quien és! Ya he dicho muchas veces que aviséis entes de entrar en la sala médica, mis pacientes necesitan tranquilidad…- Dee dejó de hablar cuando completó tu giro de 180º sobre sus talones y sus ojos se posaron en el ojo de Pere – Coño Capitán, dónde está tu ojo derecho?
Froi también se giró y le miró. La sorpresa inicial reflejada en su cara se ablandó y se tornó lástima y acto seguido se mezcló con un destello de satisfacción. Froi no pudo evitarlo, y Pere se dio cuenta, y Froi notó que Pere se había dado cuenta.

- Te dejo con tu nuevo paciente Dee, luego seguiremos discutiendo sobre estos nuevos artilugios medicina.

- ¿Desde cuando te interesa la tecnología médica, Froi?

Froi no respondió, se dirigió a la puerta pasando muy cerca de Pere y salió de la sala.

- Déjame ver esa herida. Hummm, vaya…Vamos a tener que limpiarte esto. Lo siento Capitán, pero no me queda anestesia local, ¿quieres que te duerma del todo? – Dee dejó entrever su sonrisa, enseñando sus puntiagudos dientes.

- No, prefiero que no me duermas totalmente.

Dee, comenzó a limpiar la zona hasta dejar la cuenca del ojo limpia. La saneó y la tapó con un trozo de tela untada en un resina.

- Esta resina es del planeta Q’mfamal. Está compuesta de microorganismos que se comen la materia en descomposición. Ayudará a que la herida cure. Supurará de vez en cuando durante una semana o dos. Ten…- Dee le alargó un trozo triangular de cuero negro del que pendían dos tiras negras.- no sabes que es? Es un parche. Me decepcionas Capitán, tu que eres tan aficionado a los objetos del siglo XX. He pensado que preferirías llevarlo en vez de los típicos ojos médicos que se llevan antes de los implantes oculares.

Pere se quedó mirando el parche.

- Vamos Capitán, no seas tímido…En cuanto lleguemos al siguiente puerto espacial te podré implantar un nuevo ojo biónico. Piensa en que vas a ganar rango visual! Jajajaja

- ¿Te hace gracia Dee? – Pere dirigió una furiosa mirada al doctor. Empezaba a estar harto de esta situación. Había estado como dormido sin actuar durante mucho tiempo ante los desplantes de la tripulación. La muerte de ella le había afectado, eso era evidente, y ahora era la sombra del Capitán que había sido antaño. Algún resorte de su mecanismo personal había saltado ante la situación y lo había enfurecido.

Dee dejó de reír en seco, quedándose con la boca abierta, a punto de desencajarse.

- Eh..

- Prepárate para el implante, y cuida de los tripulantes como es tu deber. No quiero tener que tomar medidas por escuchar que has sido negligente. Ya sabes cuales son las reglas cuando navegamos por el espacio: las pongo YO! Volveré más tarde para ver como se encuentra Erny.

Pere se dirigió hacia la puerta, dando la espalda a Dee, y se paró delante justo antes de llegar a la compuerta.

- Y por cierto, doctor, se han acabado esas investigaciones que le tienen encerrado en esta sala. A partir de ahora quiero un informe diario de su trabajo, del estado de los pacientes y inventario del material médico. Si necesita realizar alguna investigación o trabajo, me tendrá que presentar un informe previo.

Pere se detuvo justo a la salida de la sala. Se quedó mirando el parche. Pensó por un momento, y finalmente, se lo colocó, anudando con fuerza las tiras entre sí detrás de su cabeza. Se dirigió a su compartimento y cambió de dirección cuando llegó al pasillo que daba a la cocina. Lo tomó y entro en la estancia. Allí estaba Prega, como era de esperar, preparando algún reconstituyente para la tripulacion.

- Prega, tenemos sintetizadores de alimento, ¿es necesario que hagas esto?

La sala estaba llena de humo y repartidos por aquí y por allá formas de ave carbonizadas.

- Prega, déjalo ya. Sintetizas pollos crudos para cocinarlos, es ilógico!

- Pero Capitán, la tripulación ha de comer!

Pere asió un trozo de ave carbonizado.

- ¿Crees que la tripulación se va a comer este trozo de carbón?

- Bueno, no está tan pasado ¿no?

Pere dejó caer el trozo de ave al suelo y se oyó un ruido seco cuando lo tocó.

- Emm…quizás está un poco hecho, si.

- Venga, deja esto. Tengo algo que encomendarte.

Froi General, Ocio, Relatos ,

Relato Troll – Capítulo 11 – La sala del doctor

Domingo, 15 de Marzo de 2009

Capitulo 1

Capitulo Anterior

Dolor…Dolor…Mareo… El tiempo se para, los sonidos se amplifican, y de repente todo pasa rápidamente. Es como si el tiempo fuera un muelle comprimido por una mano virtual desde su estado de reposo hasta perder toda su elasticidad, el tiempo se ralentiza, y tras llegar a este punto la mano suelta el muelle liberando toda la energía acumulada y hace que el muelle sobrepase su punto de equilibrio, el tiempo se acelera. Y este proceso se repite continuamente en la mente de Erny. Solo a veces, cuando el “muelle” pasa por el punto de equilibrio Erny recupera algo de consciencia y control, o cuando algún capullo entra en la sala de operaciones berreando o dando coces. La droga que le había administrado Dee hacía su efecto, pero no era muy eficaz en su organismo. Los cristales de ocio que consumía diariamente eran más eficaces para controlar su dolor, herencia de su anterior reconstrucción. No se acostumbraría nunca al dolor, pero tendría que aprender a convivir con el porque le acompañaría el resto de su vida. No era un superhombre, no aguantaba bien el dolor. No estaba preocupado por su pierna, ni tan siquiera por su cara. Ya había pasado por esto antes. Al fin y al cabo era solo una reconstrucción parcial, nada comparado con la anterior, con la “fabricación”, como la habían llamado los doctores. Casi había perdido su “segundo ojete” en el proceso de “fabricación”.

Erny giró su cabeza y se encontró mirando fijamente la cara de Dee. Los ojos de Dee, enrojecidos, mostraban en cambio una sensación de paz interior. Paz e incluso satisfacción.


- Hola amiguito. Ya tenía yo ganas de encontrarme “a solas” contigo. Siempre me he preguntado que se sentiría con uno de estos “ojetes” nuevos. ¿Disfrutas mucho? ¿Eh? Te gusta meterte bombillas del tamaño de un quiste de Krayash’k por el segundo agujero ¿eh? Dime! Holaaaaa! No, no te vayas aún, cuéntamelo trozo de carne! ¿Estás ahí? Abogadooooo, abogadoooo..


- Veve..te…a…la…la…mi…


Las drogas hacían que escuchase su propia voz amplificada y retardada, como cuando escuchas el eco de tu propia voz con retardo en un locución por radio. Odiaba esa sensación que se había convertido en una de las torturas Samorritas más famosas. Tras meses escuchando tu propia voz como un eco te acababas volviendo loco y a merced de tus torturadores. Y el no había sido diferente.


- Muy bien, amigo, vamos ver como es ese segundo agujero de tu culo…


Dee introdujo unas pinzas en el orificio y extrajo una muestra de epiteliales. A continuación volvió sobre sus pasos a la mesa de monitorización.

Su mente alucinaba. A veces veía formas, redondas como los soles de Xenon. Ah! Xenon! Que lejos quedaban esos días! Que bien se lo había pasado siendo el príncipe de la casa de Xenon, siendo Ernyha’n, segundo en la sucesión al trono. Los Xenonitas eran gente sencilla y fácil de engañar y su situación social ventajosa facilitaba la tarea. Su sociedad se basaba en el culto a la naturaleza, el respeto por los dioses de la tierra, el cielo y el fuego que veían representados en sus tres soles. Los pequeños Xenonitas aprendían desde muy pequeños a mimetizarse con su entorno y a escuchar lo que el silencio les tenía que decir, a meditar. Se hacían expertos combatientes en la lucha cuerpo a cuerpo, porque estaba prohibido portar armas de proyectiles o de energía. Solo alguno elegidos para entrenarse en la academia central tenían este privilegio, y se dedicaban en cuerpo y alma porque su cometido era la protección de su planeta de agresiones externas. Adaptados a su entorno natural, Xenon no era un planeta tecnológicamente agresivo, aunque sí tecnológicamente avanzado. Habían llegado a su estado actual tras pasar por cruentas guerras, la última de las cuales empleando armamento de fisión nuclear con resultados funestos para todo el planeta y para sus habitantes. La recuperación había sido lenta, la vegetación había vuelto a crecer, de otra forma, más exuberante, y los Xenonitas también habían cambiado. Todo habitante del planeta había sufrido las consecuencias de las mutaciones. Siglo tras siglo se había asentado la mutación genética hasta generar una nueva raza de Xenonitas. Esta particular mutación cambió por completo la sociedad Xenonita, tal y como la habían conocido. Todos los individuos nacían hembra y al llegar a la edad adulta decidían su sexo en una ceremonia privada. Esta ceremonia podía durar meses, hasta que sus genitales se adaptaban lenta y sutilmente a los propósitos de su mente. Desaparecían las mamas y crecía el aparato reproductor masculino, pero no desaparecía el aparato reproductor femenino, con lo todos los Xenonitas, machos o hembras, disponían de un “ojete”. Este orificio era el punto de placer de las Xenonitas, pero en los Xenonitas macho, aunque inicialmente experimentaban una primitiva sensación de placer, pronto se convertía en una profunda sensación de dolor que solo se mitigaba excitando aún mas el orificio, entrando en un espiral placer-dolor, pudiendo acabar en la muerte del sujeto. El descubrimiento por otras razas del universo de los Xenonitas y a su vez de su morfología puso de moda una nueva forma de satisfacción. Los primeros visitantes extraXenonitas acudían al planeta a implantarse ese segundo agujero anal y experimentar esas nuevas sensaciones, limitando ese punto final. Luego, este tipo de cirugía se extendió por toda la galaxia superando en sucesivas versiones ese punto final.


- Hola! Amigo, tu eres algo diferente de lo que aparentas. Este “ojete” no es artificial. Las epiteliales que he extraído no contienen la cadena de ADN estándar. Tus epiteliales son propias…Dime, amigo, ¿qué eres, o mejor, de dónde eres? Vamos dímelo, tu eres Xenoniano ¿eh? Pero como…


Dee era bastante competente como médico y no tardaría en adivinar como había llegado a ese estado. Los Samorritas habían hecho un buen trabajo despojándole de su identidad, pero la cirugía reconstructiva, o mejor dicho, de “fabricación”, también dejaba huellas. Tras ayudar a los Samorritas a invadir su planeta natal, se deshicieron de el como si de un perro se tratase. Lejos quedaron las promesas de gobernar como heredero su planeta siendo satélite de Samorrea.

Ernyha’n tardó mucho tiempo en encontrar la pista de su hermana, y esa pista le condujo a la “Calypso”. Su entrenamiento para mimetizarse con su entorno y su entrenamiento con armas de energía como miembro de la realeza Xenoniana le ayudó a entrar a formar parte de la tripulación. Casi siempre pasaba desapercibido para el resto de la tripulación. Le gustaba observar.

El sonido de la compuerta del compartimento le sacó de sus pensamientos. Dee aún estaba en la sala, absorto en el monitor de reconstrucción. Su viciosa cara se veían reflejada en el mismo. Dee giró su cabeza hacia la compuerta y miro la figura de Froi, intercambiaron varias frases que Erny no consiguió entender y acto seguido Froi salió de la sala. Hablaban una extraña jerga. La droga que le había suministrado Dee perdía poco a poco su efecto y Erny podía pensar más claramente. Ahora podía concentrarse mejor y recordó la noche anterior, cuando estaba en la bodega de carga. A causa de los dolores por la “reconstrucción” le costaba dormir, y se levantaba en plena noche a dar una vuelta por la “Calypso”. No solía encontrarse con nadie en su habitual ruta y mucho menos a Froi y aún menos en la bodega de carga. Le gustaba la bodega de carga. Su silencio, interrumpido por el zumbido constante de los motores, más agudo si se habían puesto en marcha los de hiper-impulso, le recordaba en cierta forma a su planeta natal. Esa noche, mientras se encontraba sentado meditando intentando relajarse, oyó la compuerta abrirse. Unos pasos se dirigieron a la parte posterior, se detuvieron, y tras unos instantes volvieron por por donde habían venido y salieron por la compuerta. Erny no pudo ver de quien se trataba porque unos bidones de carga se lo ocultaron, pero pudo escuchar claramente una melodía silbada por el personaje que entró, una antigua marcha imperial que solo había oído a una persona: Froi.

Capitulo Siguiente

Froi Ocio, Relatos ,

Relato Troll – Capitulo 9 – Reconstrucción

Jueves, 5 de Marzo de 2009

Capitulo 1

Capitulo Anterior

Unas gotas del sudor de su frente, cayeron sobre su mano izquierda. Dee llevaba 3 horas en la enfermeria de la Kalipso tratando las heridas del Capitan y aun no habia empezado a Tratar al resto de los heridos.
Dee notaba como le empezaban los temblores. Hacia por lo menos 6 horas que se le habia pasado el efecto de la ultima dosis de “Kumbotan Rojo” que se habia metido. Necesitaba meterse un poco mas lo antes posible, o de lo contrario los sudores y los temblores empezarian a impedirle realizar sus funciones, con lo que Erny pagaria las consecuencias.
- Xavier. Sincroniza los escaners y prepara el simulador medico para la intervención en la pierna de Erny. Tengo que salir un momento a comprobar una cosa.- Ordeno a Xavier, al que le habia tocado realizar las funciones de ayudante de enfermeria, ya que la “Princesita” se recuperaba del duro combate.
- Pero Dee, tienes que supervisar los parámetros de calibracio y….y….. joder….yo no se como funciona esta maquina….ademas.- Protesto Xavier sin excesivo éxito. Dee ya habia abandonado la enfermeria.
Nada mas abandonar la Enfermeria Dee se apresuro a poner rumbo a su habitación. La ansiedad probocada por la flata de “Cortikloides” en su sangre empezaba a ser evidente. Si tardaba mucho en “pegarse un chute” sus compañeros se darian cuanta. Ademas, como especialista medico de la nave, sabia perfectamente de los efectos que probocaba el uso de ese tipo de drogas biologicas en su organismo cuando se superaba el periodo de exposición prolongado. Dee no queria experimentar lo que tantas veces habia visto en otros pacientes.
La “Kombutan Roja” era una droga biologica. Un compuestos de sustancias acidas alucinogenas, mezcladas con una vertiente mutada de microbios (los Cortikloides), diseñados para estimular ciertas areas de cortex, invulnerables a los acidos comunes. Por desgracia, al tratarse de microbios diseñados y alterado geneticamente, pasado un periodo de tiempo, estos mutan y necesitaban alimentarse, y normalmente se alimentan de otros microbios sin mutar. Si el balance entre Cortikloides mutados y no mutados se desestabiliza, estos pasan a alimentarse de la masa encefalica que normalmente estimulan, provocando efectos debastadores en el sistgema nervioso.
Dee, al repasar mentalmente las consecuencias, recordo los casos mas avanzado que habia podido observar en su etapa de estudiante en practicas el las colonias mineras de “Nebular 6”. Un fuerte escalofrio le recorrio la espina dorsal al pensar que podia acabar igual que alguno de esos pacientes, asi que acelero el ritmo para apresurarse a llegar a sus camarote.
Tras doblar la escquina de corredo 6C se situo frenta a la compuerta que daba acceso a su camarote. Miro a ambos lados, para asegurarse que estaba solo y procedio a colocar la mano sobre el panel de la compuerta que le acreditaba. Se abrio la puerta. Dee entro, y antes de cerrar nuevamente la compuerta, asomo la cabeza, para cerciorarse de que nadie le habia visto entrar.
La suduracion en su piel era mas evidente y el ajustado traje blanco del cuerpo medico empezaba a mostrar las manchas producidad por su cuerpo sudoroso. Dee rebusco en el armario situado a la izquierda de la cabecera de su cama, en el cual solia guardar sus medicamentos. Camuflado en un recipiente falso de deshodorante, Dee guardaba sus “substancias secretas”. El escondite perfecto, al tratarse de un producto que la tripulacion no solia usar, no corria el riesgo de que nadie descubriese el peculiar contenido.
Tras desenrroscar el fondo del recipiente. Dee procedio a coger una de las capsulas escondidas. Le quedaban 7 capsulas mas…. En cuando llegase a la estacion de mantenimiento deberia reabastecerse.
Dee se dirigio al cajon de su comoda y rebusco en busca de la pistola inyectora. La cargo con la capsula, dejandola lista para su uso.
De repente se oyeron pasos en el pasillo. Dee apresuradamente, escondio la pistola inyectora bajo la almohada y se acerco a la compuerta. Pego su oido a la misma y presto atención.
El pesado y ritmico pisar de los pasos denunciaba la presencia de Warrior en el pasillo. Dee continuo atento mientras el sonido de los mismo se intensificaba. Warrior continuo su rumbo y paso de largo.
El sonido de los pasos ya se habia desbanicido, pero Dee permanecia atento. Uno segundos después, se dio por vencido y procedio a continuar con el ritual.
Con mucha ansiedad se acerco al catre y aparto la almohada para comprobar que la pistola con la sustancia magica continuaba en el sitio. Se desabrocho la cremallera del ajustado blanco traje medico y se lo quito, quedando completamente desnudo.
Dee copio la pistola y se dispuso a inyectarse la dosis en gemelo izquierdo. Una rapida sensación de alivio y tranquilidad anunciaba que la sustancia empezaba a hacer su efecto y que su sitema volvia equilibrado. La sensación de ansiedad se disipo casi al instante. Su acelerado ritmo cardiaco volvio a la normalidad, y una sensación de calma total invadio todo su ser.
Dee cerro los ojos para disfrutar al máximo de ese momento…..”ojala esta sensación permaneciese eternamente” …penso Dee.
Tras unos segundos de extasis maximo, la sensación se fue reduciendo paultivamente hasta normalizarse. Ya se habia “chutado”.
Dee, reogio su traje medico del suelo y lo deposito cuidadosamente en le recipiente destinado a la ropa sucia.
Con toda tranquilidad, se acerco a su armario y copio uno de los 3 trajes medicos que cuidadosamente ordenados tenia en su armario.
Tras vestirse nuevamente, se acerco nuevamente a la puerta. No se oia nada… podia salir.
Acciono el mecanismo de la compuerta y reviso que el pasillo estuviese despejado. No habia nadie. Tras salir de su compartimento, cerro la compuerta y volvio rumbo a la Enfermeria.
- Ya har preparado el ordenador de diagnostico?.- Pregunto Dee a su ayudante mientras cruzaba la puerta de la enfermeria.
Xavier, sorprendido por la repentina aparicion del Doctor Dee, se apresuro a Dejar la mascarilla del gas anestesico con la que estaba jugando.
- Preparado? No se ni como se enciende el cacharro este…me podrias haber explicado al menos como…….- Portestaba Xavier.
- Aparta inútil….que todo lo tengo que hacer yo.- Pere se acerco a los controles de la cupula que cubria el cuerpo inconsciente de Erny.
Erny permanecia tumbado en la holocamilla de la enfermeria. Estaba desnudo. Su cuerpo mostraba algunos rasguños y hematomas de baja consideración en la part superior de su torso. La parte inferior mostraba peor aspecto. Un profundo contre en la pierna izquierda. Apenas sangraba, pues habia sido tratado en cuanto Erny llego a la enfermeria. La espuma seyadora que se le habia aplicado de urgencia cerraria la herida, pero le dejaria un dispar cicratiz. Un par de cortes mas a la altura del tobillo de menor gravedad completaban el cuadro heridas de su pierna izquierda. La derecha mostraba mucho pero aspecto. Un torniquete en el muslo derecho anunciaba la gravedad de las heridas de dicha extremidad. Poco antes de llegar a la rodilla un gran boquete dejaba ver parte los huesos astillado del fémur. Gran parte de la masa muscular de esa zona habia desaparecido. Rodilla abajo la cosa continuaba emporando. Dos huesos quebrados de la tibia sobresalian en angulos distintos, mostrando un aspecto bastante aterrado. A la altura del tobillo acababa la extremidad de erny. No habian encontrado su pie.
Dee se apresuro a calibrar los sensores para escanear la pierna derecha de Erny. El escaner holografico mostro una recomposicion tridimensional de la estructura osea de Erny. Multiples puntos rojos se superponian en las zonas amputadas y fracturas multiples.
Su diagnostico inicial se confirmaba habia de amputar la extremidad de Erny.
Dee copio el bisturí elestronico situado a la izquierda de la consola y procedio a marcar en la representación holografica las incisiones que se debian realizar en la pierna de Erny. Una vez finalizadas, se dirigio a la computadora. Necesitaba crear una prótesis que se ajustase a las caracteristicas del cuerpo de Herny.
Dee tenia ganas de finalizar con el trabajo lo antes posible, asi que se dedico a sacar un molde de la pierna izquierda y lo invirtió, generando asi en un momento una representación virtualizada de una pierna derecha. Volvio a acercarse a la consola y tras pulsar un par de iconos, la imagen holografica de la pierna de Erny se ajusto para sobreponer el prototipo de la prótesis que Dee acababa de generar. Volvio a coger el bisturí electronico y marco un circulo en el punto de union de la prótesis y la pierna. La imagen de la pierna se mostro con una imagen que recreaba el aspecto después de las incisiones previamente marcada. El punto de union de la prótesis se adapto a la forma del futuro muñon.
Dee observo por un momento su obra. Parecia bastante satisfecho. Volvio a guardar el Bisturi y pulso el icono de “Ejecutar”.
El motor de una maquina situada a la derecha de la camilla empezo a sonar. El torno estaba moldeando la pieza de silicona organica para recrear el molde que Dee habia diseñado. Una vez generado. La maquina procedio a realizar una serie de descarga fotoviltaicas sobre la prótesis para darle un color que se adaptase a la tonalidad de piel de Erny. 3 minutos después la pieza estaba lista. Un brazo mecanico se situo sobre la rodilla de Erny. Un haz laser de 30 centrimetro se extendio desde la punta. La maquina empezo a recrear los cortes que Dee habia programado previamente.
Al finalizar los cortes. Dee copio la extremidad sobrante y la deposito en la papelera de deshecho organicos situada a la izquierda de la camilla.
Acto seguido el brazo mecanizado que sostenia la prótesis la coloco en el punto de union. Finalmente Dee se encargo de aplicar espuma seyadora en la union de la nueva extremidad de Erny.
Dee permanecio un rato observando los distintos puntos de unión. La operación habia salido a la perfección.
Dee accedio a la consola de la camilla y programo la medicación que se debia suministrar a Erny en las proximas 48 horas.

Estaba agotado, solo deseaba retirarse a su camarote y desncansar, dejarse llevar por las maravillas del “Kumbotan Rojo”, pero aun tenia trabajo. El dia de hoy se presentaba largo.
- Xavier, a quien tenemos que tratar a continuación?- Dee se resigno a continuar extendiendo su jornada laboral.

Capitulo Siguiente

trollcruise General, Relatos ,

Relato Troll – Capitulo 8 – Persecucion

Jueves, 5 de Marzo de 2009

Capitulo 1

Capítulo Anterior

El costado le dolia enormemente, pero no tenia tiempo para preocuparse por ello. Pere, tras comprobar que la compuerta de carga se habia cerrado y que su equipo estaba al completo, se dispuso a dirigirse al puente de mando, sin pararse comprobar las heridas del último disparo.
Mientras subia las escaleras de la bodega de carga que daban acceso a los pasillos del corredo 2B Pere acciono el comunicardor interno de su biotraje de combate.
- Froi sacanos de aquí lo antes posible. Maniobras evasivas. Ya sabes lo que tienes que hacer, enseguida estoy alli.
Aunque Pere solia encargarse del manejo de la “Kalipso”, sabia que Froi era un experto en maniobras de combate, y aunque no le gustaba que nadie mas cogiese los mandos de “su niña”, en situaciones complicadas cedia ese privilegio a Froi. Siempre se quedaba con una sensación de angustio y preocupación con la cual habia de luchar, a pesar de ser consciente de que Froi estaba mucho mas preparado para esas situaciones.
Pere hacia un esfuerzo por desplazarse a traves de los conductos de la Kalipso. Estaba muy inquieto. En las contadas ocasiones en que habia cedido los controles de la Kalipso a froi siempre habia estado el presente en el puente. Si normalmente, en esas situaciones, ya estaba nerviosos por no tener el control de la situación, en esta ocasión, debia sumarse el hecho de no ver que sucedia. Todas estas inquietudes por lo menos servieron para que Pere se olvidase de la herida que tenia en el costado derecho.
Faltaban cruzar dos compuertas con sus repesctivos corredores,. Cuando una fuerte sacudida desplazo el cuerpo de Pere contra una de las vigas en forma de arco que unian las distintas secciones de los corredores de la Kalipso. Pere apenas pudo hacer nada para evitar el golpe. Jussto en el ultimo momento, con un movimiento instintivo consiguió girar su cuerpo para que su cabeza no golpease de lleno contra la viga. Su hombro se llevo todo el impacto. Durante un segundo una punzada intensa de dolor invadio todo su cerebro, bloqueando e interurmpiendo por completo los pensamientos que en aquel momento le abordaban. Una segunda sacudida de menor intensidad lo desplazo hacia el frente, contra la compuerta hacia la que sedirigia, la cual permanecia cerrada. Nuevamente, con un rapido movimiento, Pere trato de agarrarse a la viga contra la que habia colisionado, y a pesar de no conseguirlo, consiguió reducir la fuerza del golpe, el cual en esta cosion, fue absorbido por sus piernas, las cuales golpearon de costado contra le centro de la copuerta, para posteriormente, caer de espaldas contra el suelo. Este segundo golpe le dejo un poco aturdido. Durante unos segundo Pere permanecio en el suelo tendido boca abajo, sin ser consciente de donde se encontraba. Pere sacudio un par de veces la cabeza, con la intencion de centrarse y volver a su camino. Trato de apoyar el brazo izquierdo para incorporarse, cuando una nueva sacudida de dolor invadio todo su cerebro. Al instante supo que se habia disloado el hombro, pero decidio no prestarle mucha atención. Cambio de brazo y se incorporo por su lado derecho. Pere acciono los controles de la compuerta y con mayor precaucion continuo su rumbo en direccion al puente.
El dolor era mas intenso y esta vez ni siquiera la inquietud de no estar al mando consiguió que se olviodase de el, pero aun mantenia la fuerza suficiente, como para dirigirse en direccion al Puente en vez de a la Enfermeria..
Pere acciono el ultimo de los controles que daba acceso al puente.
Nada mas abrise la puerta Pere dirigio la vista hacia la butaca del copiloto. Alli estaba Froi, concentrado en los intrumentos de navegación. Con toda su atención en los controles del radar y levantando la cabeza para mirar a traves de las mamparas.
- Froi, informame de la situación.
- Nos persiguesn 4 lanzaderas de clase batalla, equipadas con armas de corto alcance. Necesito salir de la atmosfera de Densho Primer para coger distancia y deshacernos de ellas…..Esta vieja chatarra le cuesta coger velocidad, y mas teniendo en cuenta que de cambiar constantemente los vector… Las explicaciones de Froi fueron interrumpidas por un “collejon” propinado por Pere. Nadie llamava “Chatarra” a la Kalipso sin sufrir las consecuencias.

Antes de que Froi continuase con su discurso, Dos lanzaderas mas aparecieron por babor y se dispusieron a interceptar el rumbo ascendente de la Kalipso. Antes de que Pere pudiese advertir a Froi de la presencia de los cazas, este ya habia iniciado las correciones oportunas para cambiar nuevamente el rumbo y velocidad de la Kalipso.
Froi inclino la Nave hacia estribor y redujo la velocidad, para que el angulo de giro fuse mas pronuciado y conseguir de este modo girar en menos espacio. Justo cuando la Kalypso iniciaba la maniobra, Pere observo como a estrivor aparecian los destellos de las rafagas lanzadas por las naves enemigas situadas en la cola de la nave. Pere volvio a abrir la boca para advertir a Froi del peligro, pero nuevamente la Kalipso realizo un nuevo movimiento, realizando medio giro invertido, colocandose frente a las naves que breves instantes antes estavan situados en su cola. Sin tiempo a respitar, froi dio potencia a la Kalypso dirigiendola ahora en un angulo descendente directamente en rumbo de colision con las 4 naves que ahora se situafan frente a ellos. Pere abrio los ojos al ver el nuevo panorama. Aun permanecia con la boca abierta desde la primera maniaobra. No conseguia emitir palabra alguna. Esta vez froi con una combinación rapida de moviemntos acelerador, timon y balanceo otorgo a la Kalypso una rapida ruta en espiral que hacia prácticamente impredecible el punto de cruce con las 4 naves situadas frente a ellos, pero que a pesar de no dejar de disparar, no conseguían alcanzarles.
La velocidad de descenso habia aumentado considerablemente. Ayudados por la fuerte gravedad de Densho Primer y con los propulsores de aproximación a maxima potencia, la Kalipso caia empicado velozmente con un rumbo eliptico completamente aleatorio. Pere aun con la boca abierta, ya no era capaz de distinguier las rafagas que ascendían frente a ellos de las que provenian de las dos naves situadas a su cola. Ya casi estaban apunto de cruzarse o estrellarse contra las 4 naves. Pere hecho un vitazo rapido a Froi. Este permanecia con las manos en los controles, habia dejado de hacer movimiento y permanecia quieto con los ojos cerrado y una leve sonrrisa en su rostro. Pere no podia creerlo. La tension del momento le impidio decir nada, volvio a situar su vision al frente, justo a tiempo para ver como la Kalipso superaba la posicion de las 4 naves enemigas sin colisionar con ellas. Sin tiempo a tranquilizarse, su visioin se poso sobre los controles de proximidad. La Kalipso caia ahora a mucha velocidad contra la superficie de Densho Prime y aun se vislumbraban rafagas provenientes de la popa de la Kalipso. Froi empezo a enderezar la nave, pero no toco los controles de Aceleracion. Pere permanecia pegado a su butca con la boca abierta y mirando de reojo a froi. Froi no parecia muy preocupado…. Poco a poco la Kalipso empezo a recuperar la horizontalidad, pero aun les seguía una de las lanzaderas. Ya a mas velocidad. Froi continuaba maniobrando para adelantarse a las rafagas que les mandaba su perseguidor. Una vez mas Froi, inicio un cambio de rumbo y volvio a colocar a la Kalipso en rumbo de ascensión. Pere hecho un vistazo al radar. Observo como la nave que les perseguia empezaba a perder distancia, pero dos naves de las que habia dejado atrás, se acercaban por estribor en rumbo de intercepción. Pere se volvio a garrar fuerte a su butaca, esperando nuevamente una brusca maniobra por parte de Froi, pero este no parecia cambiar sus planes. Las alarmas de proximidad empezaron a sonar, advirtiendo del rumbo de colision con las naves que se aproximaban por estribor. Froi seguia en rumbo ascendente, ladenado ligeramente la Kalypso para evadir las rafagas de la nave que aun les perseguia. Cuando ya casi estaban a punto de cruzarse con las naves de estrivor. Froi corto de repente los impulsores, activo los frenos de aire junto con los impulsores de babor que suelen usarse en maniobras de aproximación, para acto seguido volver a conectar maxima potencia, cortar los impulsores laterales y los frenos de aire. Por un intante la Kalipso parecio dibujar un angulo recto y permanecer en suspensión. Pere observo como las naves de estribor, incapaces de corregir el rumbo, pasaban de largo, al mismo tiempo que la nave que les perseguia pasaba de largo, y colisonaba con una de las naves que se cruzaba, incapaz de reaccionar ante la suicida maniobra de froi. La Kalipso volvio a coger velocidad. Por el radar Pere observaba como la nave que habia sobrevibido al cruce rectificaba su rumbo para tratar de volver a interceptar a la Kalipso. Durante unos eternos segundos. Pere se mantuvo con la mirada fija en el radar, sin ser consciente que aun permanecia con la boca abierta, obervando como la nave enemiga trataba de corregir el rumbo para volver a alcanzarlos. Poco a poco la Kalipso volvia a coger velocidad, sin la presion de los disparos enemigos, pero con la tension de que una nave mas rapida que ellos estaba apunto de colocarse en su cola. Sin apartar la vista del radar Pere no se percato que la Kalipso superaba la atmosfera de Densho Prime.
- Capitan estamos ya en disposición de Saltar. A donde nos dirijimos. Grito Froi.
Pere tardo un segundo en apartar la vista del Radar. Se giro hacia froi. Por fin, cerro la boca. Trago un poco de saliva. Tenia la boca seca de permanecer tanto tiempo boquiavierto.
- Sacanos de aquí, volvamos a la estacion de mantenimiento. Debemos reponernos. Ya tendremos tiempo de averiguar que a pasado aquí.
Pere observo como Froi introducia las coordenadas de salto en el teclado situado a la izquierda de su butaca. Con rapidos movimientos de sus dedos, sin soltar el mando del timon de la Kalips, Froi se apresuraba por introducir los codigos de autentificación que daban acceso a los controles de velocidad subluz.
Pereo observo como el caza que les perseguia se colocaba ya a “sus seis” y empezaba lanzar rafagas.
Froi, a pesar de estar mirando la pantalla de la consola, rectificaba la trayectoria de la Kalipso para eludir ataques de su perseguidor.
- Mierda – Grito Froi. – Se ha borrado del ordenador la lista de coordenadas de salto. Supongo que con el ataque se habra jodido el disco donde estaban almacenadas. No tengo tiempo para reconfigurar el ordenador.
- Necesitamos salir de este pozo de mierda lo antes posible. Amenazo Pere.
- No puedo pilotar y reconfigurar el ordenador al mismo tiempo.
La cara de Froi empezaba a mostrar preocupación. Sus dedos ya se habian apartado del teclado y toda su atención, volvia a estar situada en los controles.
El caza enemigos e habia aproximado mas a su posicion e intensificaba su ataque.
Froi acciono los comando de comunicación.
- Troll. Se ha jodido un disco del ordenador de velocidad sub luz. Reconfigura el sistema para acceder al disco axiliar e introduce las coordenadas de la estacion de mantenimiento. – Grito froi a su panel de comunicación.
A tra ves de los altavoces de la cabinos, se pudo oir la replica de Troll.
- Joder. Sabes que me pongo de muy mala ostia cuando tengo que tocar ese ordenador. – Protesto Troll. – Dame 10 minutos a ver si te lo puedo tener listo.
- Date prisa. Ya sabes que estamos en plena situación de emer…..
No habia acabdo la frase Froi, cuando tuvo que centrar toda su atención en los mandos. Un rapido movimiento de los controles provoco un brusco cambio de Rumbo el la Kalipso.
Una segunda Nave habia aparecido por babor y se les cruzaba en el camino. Froi con su rapida reaccion eludio la maniobra de intercepción, volviendo a situar a la Kalips rumbo a Densho Prime..
La sacudida zarandeo fuertemente a Pere. Un dolor punzante de su hombro, le reocordo que estaba herido. Pere apreto fuertemente los diente y se abofeteo el rostro para volver a centrar si atención en la situación.
- 10 minutos? Maldito Troll….que se ponga el con sus huevos a los mandos a aguantar esta situación durante 10 minutos. Protestaba Froi.
Los disparos se intensificaban y Pere empezaba a ver rafagas aparecer de ambos lados de las nave. Les seguían los dos cazas enemigos y parecia que empezaban a coordinar su ataque.
Froi ya no estaba nada relajado. Toda su atención se centraba en los controles y a pesar de mostrar cierto aire de preocupación, aun mantenia el control de la situación y eludia los constante e intensos atacaques de sus perseguidores.
- Pere, localizame alguna zona en el planeta donde podamos despistar a estos plastas. Sin velocidad sub luz, aquí somos vulnerables.
Pere se giro hacia la consola situada a su izquierda. El gesto le provoco un intenso dolor en el costado derecho. Su heriada seguia sangrando.
Pere accedio al escaner de superficie en busca de algun lugar donde poder despistar a sus perseguidores, pero al ser su naave mas grande y mas lenta, le costaria bastante encontrar un lugar apropiado.
El dolor le impedia concentrarse todo lo que el queria. El dolor le impedia acceder a su lado creativo, esa capacidad que en el pasado le habia sacado de circustancias peligrosas con ideas de lo mas descabelladas.
- Joder, como no lo he visto antes. – Gruño Pere en voz alta.
- Dime que tienes para mi Capitan? Espero que no sea una de tus locuras, no estoy en condiciones de discutir contigo.
Una nueva manibra volvio a sacudir la Kalipso con fuerza. Pere volvio a golpearse el brazo con el respaldo de la butaca. El dolor le hizo cerrar los ojos y apretar los dientes con fuerza. Por un momento perdio el hilo de la situación.
- Joder froi – Gruño nuevamente Pere. -….Uno dos y tres……cuatro, cinco seis…….yo me calmare……todos lo verséis…….USSSAAAAAA. – Pere recito el verso que solia emplear para calmar su rabia, cuando esta afloraba de repente.
- En el sector seis treintaicinco hay una gran superficie de agua, crees que podrias usarla para despistarlos.
- Estas loco? Quieres que sumeruja este trasto? El impacto a esta velocidad será como chocar contra la superficie rocosa… nos haremos pedazos. – Protesto Froi.
- No se, no se me ocurre nada mas, en este maldito planeta, solo hay montañas y lagos…. Pere no llego a finalizar su frase.
- Espera, tengo una idea. Alguno de estos lagos tiene alguna cueva por la que pueda entrar la Kalipso? – Le interrumpio froi.
- Si, la mitad de las montañas del planeta tienen cuevas y rios subterraneos, no deberia ser difícil encontrar alguno con las caracteristicas que me pides. – Exclamo Pere con un tono de esperanza.
Pere procedio a calibrar los sensores con los parámetros necesarios para realizar la busqueda. 3, 8 segundos después, un punto rojo del sector 63 parpadeaba en la pantalla de la consola de Pere.
- Sector 63 cuadrante 28. Superficie del lago 6,8 Kilometros cuadrados. Profundidad maxima desconocida, profundidad minima desconocida. Apertura de la caverna……. 180 m de ancho por 60 de alto…….joder….eso es un poco justo para la Kalipso…..Ya puedes afinar el rumbo Froi.

Un repentino cambio en el rumbo de la nave indico que Froi habia captado las coordinas, y sin esperar la aprobación de Pere, ya se disponia a llevar a cabo lo que tenia en mente.
- Capitan… agarrate donde puedas….si esto sale bien, ya puedes preparar la pasta para actualizar el servidor de la Kalipso con una unidad de procesamiento cuantico nuevecita.- Una sonrrisa maliciosa de dibujo en el rostro de Froi.
- Maldito friky…..cualquier ser normal habria pedido una semana con gastos pagados en los burdeles de Nebular 6.- Pere se sujeto con el unico brazo sano que le quedaba.

La Kalipso roto sobre si misma volvio a invertir su rumbo en direccion a la superficie de Densho Prime. El brusco giro pillo por sorpresa a sus perseguidores, los cuales, reaccionado tarde al movimiento de su presa tuvieron que salir de ruta para no colisionar entre ellos.
Los cazas enemigos procedieron a rectificar su ruta para volver a la persecución de la Kalipso. La maniobra les habia hecho perder distancia, pero, no la suficiente para perder el rastro de la Kalipso.
- De puta madre. Hemos ganado unos minutos. Exclamo froi.
- Troll. Como llevas la configuración del servidor?.
- Broguch’kf piûkft Troklë’lt mok….. .- Gruñia Troll en su lengua natal, sintoma de que no le iva demasiado bien.- …… Su puta madre, yo soy mecanico, no se porque tengo que pelearme con este trasto.- De fondo se oia el sonido de las herramientas de Troll golpeando algo metalico. – Lo tendras pronto..- Afirmo troll al son de las percusiones mezclados con el caracteristicos sonido que producían sun dedos aporrenado el teclado.
Los cazas enemigos aceleraron al maximo y se dispusieron reanudar la persecución. En tres minutos ya volvían a estar en la cola de la Kalipso, a escsos 20 metros de la superficie del lago.
- Froi, volvemos a tenerlos encima y estamos a 3 kilometros de la entrada….- Advirtio Pere a Froi. Este ni se inmuto, estaba muy concentrado, parecia saber exactamente lo que hacia.
Froi acciono los proulsores de aproximación inferiores, he inclino el morro de la Kalipso para compensar el nuevo impulso ascendente que dichos propulsores generaron. Esta nueva accion no hizo variar el rumbo de la Calypso, pero si su posicion (algo mas inclinada), ademas la fuerza que los impulsores inferiores, levanto una enorme estela de agua de la superficie del lago, la cual permitia oculta la vision de la Kalipso a sus perseguidores, asi como todo lo que se hayaba ante ellos.
Froi dio mas potencia a los impulsores inferiores e inclino aun mas el morro de la Kalipso. Desde el puesto de control apenas tenian una vision frontal y solo veian la superficie cristalina del laga pasar a gran velocidad a escaso 3 metros de los paneles frontales de la nave.
- Froi aun nos siguen. No varian su rumbo. Estas naves se guian por radar, la cortina de agua no oculta nuestra presencia. – Advirtio Pere….pero Froi seguia impasible pendiente de los intrumentos…..fuese, lo que fuese que tenia en mente, su plan segua adelante.
De repente la Kalypso entro a toda velocidad en la cueva y tras ella los dos cazas que la perseguían. Los sensores de alarma empezaron a sonar. La cuava, ya estrecha de por si, no seguia una trayectoria recta, y los sensores empezaban a dibujar una serie de curvas ante las cuales, ni el ordenador de abordo ni el sentido comun aconsejaban seguir.
Froi se giro hacia Pere con una sonrrisa en su rostro. Un escalofrio recorrio la espina dorsal de Pere, pues sabia que nada bueno, saldria de su boca. Completamente a oscuras, con la luz de los controles iluminando su cara, Froi, sin soltar los mandos, con toda tranquilidad susurro a Pere:
- Agarrate fuetre.
Milesimas de segundo después. Froi corto los impulsores inferiores y los impulsores principales, lo cual provoco que la Kalipso, que navegaba con un angulo de inclinación muy pronunciado, se undiese al instante en la superficie acuatica del “rio subterraneo”. Nada mas undirse. Froy activo los retro propulsores para evitar que esta se incrustase en el rocoso fondo de la cavidad por la que navegaba.
Las naves enemigas guiadas por los instrumentos, de repente observaron como la Kalipso desparecia de sus sensores. Al alzar la vista y desaparecer la cortina de Agua dejada por su presa, sin tiempo a reaccionar, se encontraron con un recodo cerrado a la izquierda. La primera de las naves activo los retropropulsores para tratar de reducir la velocidad y no colisionar contra el muro de piedra que se alzaba ante ella. La maniobra evasiba parecia funcionar y la nave freno en seco a escasos metros del muro de piedra, pero antes de detenerse por completo, las alarmas de sus sensores volvieron a sonar. Ya que la segunda nave perseguidora, no habia sido tan habil en su respuesta y a toda velocidad colisiono con su compañera de persecución, para acabar aplastada contra las paredes de la cavidad rocosa, envuelta en llamas.
Asi finalizaba la persecución a la que habian sido sometidos.
Froi se reia en su butaca, con ese aire de satisfacción y de superioridad que solia tener después de este tipo de situaciones. Pere respiro profundamente. Su corazon le latia a cien por hora, y la risa de Froi no le ayudaba a tranquilizarse.
Se llevo la mano al cosatado. Aun sangraba. La adrenalina empezaba a desaparecer de su organismo y el dolor de sus heridas empezaba a mostrarse.
Volvio a mirar a Froi con una sonrisa de aprobación en su rostro.
- Je, je, je …. No tenia ni puta idea de si funcionaria.- Confeso froi a Pere.
- Maldito loco. – Recrimino Pere aun sonrriente. Por ese mismo motivo habia dejado los mandos de la Kalipso en sus manos. A pesar de sus locuras era un piloto excelente.
- Gafotas. Troll dice que el ordenador ya funciona y que a ver si actualizamos a un sistema un poco mas moderno. Cuando querais podemos salir de esta roca. – Sono la voz de Xavier por los altavoces del puente de la Kalipso
- OK. Dile al Troll que luego me pasare a ver como ha arreglado el ordenador…..seguro que tengo que comprar uno nuevo después de sus “arreglos”.
- Froi, sacanos de aquí.

Pere observo como froi introducia las coordenadas en el ordenador. De repente la imagen de Froi se torno borrosa. Todo se volvio difuso, se le cerraban los parpados. Trato de luchar contra el cansacio, pero le fue imposible. Antes de saltar a velocidad subluz Pere ya habia perdido el conocimiento.

Capitulo Siguiente

trollcruise General, Relatos ,